Desconectarse es conectar… Entender la dependencia al teléfono móvil para ser libres.

Por: Psic. Raquel Estrada y Orientadora en Tanatología.

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Si es cierto que el teléfono móvil vino a cambiar y transformar la manera de comunicación entre los usuarios, sus ventajas  y beneficios son muchos, como estar en contacto con otras personas a gran distancia, envío de mensajes de texto a todo el mundo,  facilita el obtener información sobre algún tema específico, apoyo de GPS como sistema de localización, aunado al manejo de  la publicidad para llegar al mayor número de clientes.  Transmite que el móvil es un medio de independencia y libertad, que permite la comunicación y poder estrechar lazos de cercanía con los amigos y familia.

El problema surge cuando se convierte en adicción y se transforma en dependencia, lo que se conoce como síndrome de la enajenación en potencia o móviles esclavos dependientes, que desarrollan  Telefonitis o  Nomofobia”  (Adicción creciente al teléfono o fobia a estar o salir sin móvil)

A la Nomofobia no se le considera un trastorno mental, es sólo una adicción al móvil.  Son personas que no pueden estar ni un minuto sin su teléfono, su conducta se vuelve obsesiva, repetitiva y les produce placer momentáneo, es un impulso que no puede controlar el uso desmedido del teléfono, una y otra vez sin parar, durante la mayor parte del día.

“Salir a la calle sin el móvil podría provocar a aquellos que sufren la llamada “nomofobia” síntomas como inestabilidad, agresividad o dificultad para concentrarse; se trata de indicios muy similares a los trastornos de ansiedad, asociados también hipervigilancia, inquietud y al aislamiento.”

La adicción provoca problemas físicos y psicológicos cuando olvidan el celular en casa, su tarjeta de prepago no tiene saldo a favor, se quedan sin cobertura o sin batería y su salud se ve afectada, se produce sensación de ansiedad, nervios, palpitaciones, inquietud, taquicardias, marcados estados de enfado, pensamientos obsesivos, dolor de cabeza, dolor de estómago, negación, sentimiento de culpa, malestar en general, problemas de autoestima, insomnio. Todos los síntomas antes descritos no se manifiestan a la vez, ni con igual intensidad.

“Según un estudio publicado en la British Medical Journal, por primera vez, se empieza hablar de que las nuevas telefonías han pasado a formar parte de las denominadas adicciones psicológicas o adicciones sin drogas y puede crear los mismos comportamientos compulsivos que cualquier otra adicción.”

El adicto al celular da muestras de conductas repetitivas, incontrolables y exageradas, deja de realizar otras actividades para empoderar al móvil, se cuida más al teléfono que a la propia vida, se puede provocar un accidente, o perder la vida, por contestar un mensaje mientras  se conduce.

 Inicios a la Adicción al móvil

Los inicios a la adicción se empiezan a gestar a muy temprana edad, pues es muy fácil tener un móvil y la tecnología ha diseñado celulares especiales para los niños y  los padres contribuyen en obsequiarle un teléfono a sus hijos para poder llamarles y saber cómo se encuentran o ante cualquier emergencia.

Los jóvenes y adolescentes son los más propensos a la nomofobia  porque tienen una dependencia extrema a las redes sociales, y viven para los “likes”  y, “la idea de ocio y tiempo libre tiene que ir ligada al celular y parece inaudito que un adolescente no disponga de este objeto y a esa edad son vulnerables a los múltiples mensajes que manda la publicidad, tener cuanto antes el último modelo móvil, caerán víctimas de la dependencia al teléfono y; por tanto se convertirán en adictos.

En general la adicción tiene que ver con problemas afectivos y de comportamiento, con dificultades para comunicarse con los demás, o que se encuentran en un momento complicado de su vida, el conjunto de vacios existenciales hacen que la persona empiece a desarrollar una adicción al teléfono celular y una marcada dependencia.

La adicción hará que el usuario le dé poder a su objeto de placer y se desvíe de su entorno familiar  y social, llegando a un problema emocional. “Síndrome del vigilante del móvil”. Este síndrome produce angustia, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad,  etc., y todo ello desaparece cuando, tiene la oportunidad de usar su móvil, pero siempre está en espera de cualquier señal de su teléfono, de forma compulsiva obsesiva e incontrolada, sus ojos están sobre el celular, aunque esté haciendo otra cosa.

 

Efectos de la adicción al móvil

  • Comportamiento alterado.

Se han realizado numerosas investigaciones sobre el uso del teléfono y se ha concluido que el uso excesivo del celular puede provocar trastornos psicológicos como fobias y adicciones.

 

  • Trastornos físicos.

Estudiosos en la materia sobre el uso indiscriminado del celular afirman que se pueden generar padecimientos físicos como “el síndrome del túnel carpiano,  el ojo seco, cibermareo y vibraciones fantasmas”.

Síndrome del túnel carpiano: “Las actividades manuales fijas y repetidas durante largos períodos predisponen a las personas a padecerlos. El túnel del carpo es un espacio tan reducido, que cuando algunos de los tejidos de esta zona se inflaman o los tendones se engrosan a causa de irritaciones, aumenta la presión interna. El resultado: el nervio mediano queda atrapado contra la pared del túnel. Es muy doloroso.”

Vibración fantasma: “Propio de personas que mantiene su celular en el modo vibrar para evitar el molesto timbre. Aquellos que perciben dicha sensación, sin que esta se produzca en realidad, están afectadas por este síndrome. Esto ocurre por alteraciones de la sensibilidad.”

 

  • Alteraciones del estado de ánimo.

El uso de la telefonía no solo crea cambios de ánimo y dependencia, sino que también afecta en las relaciones sociales, familiares, amigos o con la pareja, por el tiempo que se pasa con el teléfono celular y en ocasiones se vuelve invisible el entorno que los rodea.

 

  • Comportamiento compulsivo.

Conducta repetitiva de estar al pendiente del celular o vigilantes del aparatito, de forma compulsiva, obsesiva incontrolable  y exagerada, que en muchos momentos no tiene sentido.

 

  • Modificaciones de los hábitos del sueño.

El uso del móvil antes de dormir aumenta el riesgo de padecer trastornos de sueño, además de que disminuye la cantidad y calidad del sueño y puede tener efectos negativos importantes en la salud.

 

  • Nerviosismo.

Se producen estados de angustia y nerviosismo cuando el móvil no está disponible, no se tiene cerca o está apagado porque ya no se tiene batería.

 

  • Impulso progresivo de realizar llamadas.

La necesidad de realizar llamadas constantes y sin sentido, para justificar el uso del celular.

 

  • Tomar fotos de todo y las selfies no son suficientes.

Es una forma de comunicación y un desfile de vanidad.

 

Técnicas para superar la adicción

  • Entender la raíz del problema que ha llevado a realizar un mal uso del móvil.

Estar conscientes que el sobreuso del teléfono celular ocasiona efectos físicos, psicológicos, emocionales y sociales que afectan la salud, es el primer paso para trabajar en la adicción al teléfono.

 

  • Cambios con la relación con el móvil.

Usar el celular el menor tiempo posible y entender que es una herramienta que ayuda y no un aparato que controla la vida.

 

  • Trabajar en la ansiedad y el nerviosismo.

El tratamiento para una adicción es la atención psicológica y psiquiátrica por especialistas en adicciones.

“Cuando se trabaja con un adicto no se puede limitar la terapia exclusivamente a la adicción, sino que se descubre qué es lo que esconde detrás de la adicción, las causas, que han llevado a la persona a caer en la conducta adictiva (depresión, ansiedad, problemas familiares o de pareja, miedos a las relaciones interpersonales).”

 

  • Cambio de actitud.

El autocontrol es la clave para no caer en trastornos como la nomofobia y controlar la situación a tiempo.

 

  • Entender la dependencia para ser libres.

Poner límites en el uso del móvil en tiempo de posesión, control de llamadas y mensajes que no sean necesarios.

 

  • Buscar actividades que sean igual de entretenidas.

Practicar algún deporte, salir a caminar, ir al cine, realizar diferentes hobbies para desligarse del teléfono, otra opción es visitar a familiares y  amigos en lugar de enviarles un mensaje.

 

  • Comer sin celular.

Se aconseja apagar el móvil durante las comidas o durante una reunión, para interactuar con los demás.

 

  • Dejar el celular para conectarse con el otro.

Estamos cerca pero no nos miramos a los ojos” la mirada está perdida en la pantalla y el silencio es total, ya no se interactúa y  ya no hay contacto visual, porque se boicotean las relaciones interpersonales, reduciéndolas a mensajes.

Cuando se está tan ocupado mirando hacia abajo la pantalla, no se ven las oportunidades que se estás perdiendo, quizás pasó la chica o el chico de tus sueños y no lo viste, así que apaga tu teléfono y sal a conocer el mundo y vive la vida de forma real. “Hay momentos que se van y no vuelven”.

 

Amos o ¿esclavos del móvil?

“Sería mejor usar el teléfono móvil como complemento no como eje de nuestras vidas. Ir a conciertos y disfrutar la música en vez de estar preocupados por “twittear” todo en tiempo real, disfrutar de un atardecer en vez de quererlo capturar constantemente en una fotografía. Usar las redes sociales para estar en contacto con personas que están lejos y no como único medio de comunicación con aquellas que tenemos tan cerca”.