DETERMINACION Y AUTENTICIDAD EN TU VIDA SEXUAL

Por: Psic. Jaquelin Machado G / e.mail: c-ha.p@hotmail.com

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Las personas que han logrado vivir sexualmente determinadas pueden combinar, sin proponérselo, sensualidad, erotismo, alegría y éxtasis porque son naturales, simples y auténticas, es decir, viven su vida en verdadera libertad sexual (ojo no me refiero ni al libertinaje ni a las obsesiones ni a las perversiones ya que este tipo de aspectos de la sexualidad no contienen la vibración requerida de la libertad) porque, entre muchas otras cosas, han logrado trascender las barreras de sus propios límites y prejuicios sexuales viviendo así la libertad de una vida auténtica plasmada de la pasión, el placer y el éxtasis que esto conlleva.

Este tipo de personas son difíciles de encontrar puesto que se requiere de gran valor para trascender y transmutar aspectos sexuales, tales como, creencias, herencias, tabús, juicios, prejuicios, los debes y no debes en el accionar sexual (generalmente determinado por otros) y un gran bombardeo publicitario en el que predomina la degradación de la sexualidad a niveles bestiales velados subliminalmente en donde, básicamente, las mujeres son objetos de placer con pechos enormes, nalgas gigantes, labios grotescos más que sensuales y vaginas como canastas que reciben o devoran al gran falo; en el caso de los hombres, reduciendo su valor masculino y viril al tamaño del pene así como al grosor y a la facilidad de poder tener erecciones y luego, la habilidad de mantener dicha erección por mucho tiempo provocando más dolor que placer como si fueran máquinas sexuales.

Son muchas, pero muchísimas las personas que creen vivir sexualmente libres y auténticas, más sin embargo, la realidad es totalmente diferente. Se requiere de agallas y coraje porque no se trata de gritarle y/o demostrarle al mundo o a ti mismo/a quién y cómo eres sexualmente hablando, se trata, más bien, de pensarte, sentirte y vivirte alineado/a a tu sexualidad, es decir, en la misma dirección, a tu naturaleza sexual esencial no en secreto, pero sí en discreción porque lo que sucede en tu vida, a partir de vivirte de este modo, solo aquellas personas que viven de esta forma (en su correspondiente individualidad) te podrían entender y comprender.

La Sexualidad, es un mar de energía inmenso que fluye de manera libre y neutra contigo, sin ti y a pesar de ti, sin embargo, siempre está ahí para ti y tú, como ser humano libre y merecedor, tienes la oportunidad de elegir cómo es que quieres utilizar la energía sexual. Seas consciente o no de dicha energía, igual recibes los efectos de tus acciones. El espectro sexual es tan amplio que va desde la bestialidad y las perversiones, pasando por la animalidad genital hasta el éxtasis orgásmico de la Consciencia Sexual Universal del Campo Fuente.

Las personas que viven determinadas sexualmente han vivido experiencias sexuales diferentes y han elegido seguir la evolución natural que demanda su ser esencial re-conectándose a la consciencia Sexual Universal del Campo Fuente con lo cual, su sexualidad se transformó ya en una forma y formación de vida sin tiempo, sin definición, sin clasificación y sin espacio pues han aprendido a ejercer su estado de presencia presente desde el fondo de su ser.

sexualidad_junio_02Este tipo de personas tienen claro que la existencia no se puede dividir en partes porque es todo a la vez. Por lo mismo, saben que si tú como mujer o como hombre aún no te integras ni te alineas tanto física como sexual, emocional, mental, espiritual y almicamente primero hacia ti mismo/a y con ello hacia la Vida y hacia el Universo, seguirás experimentando la ilusión de la separación y te seguirás viviendo en forma limitada y reducida por la sensación de división, entonces, permanecerás en el juicio, la crítica, el dominio, la victimización, el señalamiento, el condicionamiento y el sometimiento simplemente porque tienes miedo.

El miedo surge en ti cuando no sabes quién eres sexualmente, entonces, tienes la necesidad de demostrar quién eres o de esconder lo que eres, tienes la necesidad de imponer tus razones, tienes la necesidad de “marcar tu territorio”, tienes la necesidad de compararte con los demás y tienes la necesidad de dominar o someterte entre otras muchas necesidades. Desde esta perspectiva, irradiar un estado de presencia presente de tu sexualidad, se torna un asunto de utopía, falsedad, un sueño fugaz o un asunto imposible.

Sin embargo, existe una variable muy importante y es clave para que puedas trascender tus limitaciones, comparaciones, traumas y sueños frustrados. Esta clave es “la autenticidad” que te proporciona la seguridad, autoconfianza y libertad de saberte único/a e irrepetible. Pero hay que acceder a ella liberando las capas y capas que la envuelven y que están impregnadas de nudos de energía sexual bloqueada.

Vivirse sexualmente auténtico(a) es reflejar y proyectar ante la vida a un ser despierto así que, tratar de encasillarlo, bajo cualquier tipo de clasificación, resulta inútil puesto que siempre está vigente, presente, inter-dinámico y extra-dinámico en su ambiente.

Las personas que viven su sexualidad con autenticidad no están en contra del cuerpo, sino a favor de él, ya que no piensan que el cuerpo sea un impedimento para el crecimiento del alma que forma una barrera entre lo divino y la persona. No condenan al cuerpo pues saben que nacieron a través del cuerpo tal como todos los seres humanos, incluidos aquellos que, de alguna forma, condenan al cuerpo.  La sexualidad en autenticidad, la viven hombres y mujeres que saben que el alma y el cuerpo forman una unidad integrada y no una división cuyos polos son opuestos. Saben también la inutilidad y el sufrimiento que produce el negar y/o reprimir al cuerpo pues todos estamos viviendo nuestras vidas en este mundo a través del cuerpo. Al vivir en la unidad del cuerpo y el alma, tanto las mujeres como los hombres, sexualmente auténticos, saben que el cuerpo tiene su propia sabiduría y su propia inteligencia ya que, de la mente, no dependen funciones que te mantienen vivo(a) como el respirar, el parpadeo de los ojos para mantenerlos limpios, los períodos menstruales en las mujeres, la transformación de la sangre en leche materna al amamantar, la eyaculación con su cantidad exacta de semen, la salivación en la boca, el latir del corazón y muchísimas funciones más que realiza el cuerpo en su misterio, pero en su estado de alerta continua, que no tiene la mente. El cuerpo, tú cuerpo, toma un inmenso cuidado para mantenerte con vida.

La autenticidad en la sexualidad implica un tremendo respeto por el cuerpo porque éste, es el comienzo de tu ser. Pero, si tú reprimes a tu cuerpo, lo condenas, lo torturas, lo abandonas y/o lo censuras, que es lo que desafortunadamente muchas personas han hecho, en el pasado, y hacen en la actualidad, entonces, no podrás acceder a tu ser esencial, a tú autenticidad, a tu verdadera sexualidad individual porque estarás innecesariamente envuelto(a) y enredado(a) en una lucha con tu cuerpo con lo cual, tu energía sexual será destruida por este antagonismo constante en tu vida.

Las personas que viven su sexualidad con autenticidad, aceptan su cuerpo con gratitud, con agradecimiento y con amor ya que saben que, con ello, se percibe, se respira y se vive el umbral del ser esencial que cada uno de nosotros lleva en lo profundo porque, de hecho, es la intención de la naturaleza.

Mira, se podría decir que hay muchos “yoes” en cada uno de nosotros, pero solo uno predomina, en cierto momento, si observas cuidadosamente, podrás ver, por ejemplo, un “yo” dice “te amo” y te amaré por siempre, otros han amado también, pero solo en vida. “Yo amada te amaré hasta muerto” y, luego, al momento siguiente los dos amantes están peleando, tirándose cosas. ¿Por qué sucede esto? Porque se sabe que los amantes pueden amarse y también pueden matarse, entonces, no puede ser el mismo “yo”. Hay una continua lucha interna cuando vives en la inconsciencia porque nunca te das cuenta de esto.

Sin embargo, a medida que te desmasificas de los protocolos tanto familiares como religiosos, sociales y culturales respecto a lo que se dice debe y puede ser de la sexualidad, vas transmutando, transformando y plasmando tu individualidad como ser humano consciente y, con ello, accedes a tu verdadera esencia en autenticidad, libertad y plenitud sexual como una forma de vida en la que vives realidades de lo que es y no experimentas con posibilidades de lo que puede ser. Vives cada vez en forma más integrada a ti con libertad, autenticidad y plenitud la triangulación de tu: CUERPO, MENTE Y ALMA.