ISLAS FEROE : SOBRAN RAZONES PARA VISITARLAS

Por: MarcoPolo siglo21 / info@marcopolos21.com

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Julio de 2016 marcó el momento en que las islas Feroe (o Faroe en inglés) se viralizaron en redes sociales por unas ovejas, unas cámaras 360º y una protesta contra Google. Mientras que la gran mayoría de Europa ya estaba cubierta por Google Street View, las islas Feroe se sintieron relegadas cuando esta empresa omitió registrar los caminos y calles del archipiélago.

La directora de la autoridad turística de Feroe, Guðrið Højgaard, vio en esta omisión una gran oportunidad para poner las bellezas de su país en el aparador mundial. Inició una estrategia para que ovejas (los animales más estimados en las islas) provistas de cámaras 360º y paneles solares en sus espaldas recorrieran los valles, montañas, campos y costas de Feroe filmando sus rutas.

Para añadir sal a la herida nombraron a este proyecto como Google Sheep View. Al día siguiente del lanzamiento de dicha estrategia, medios de todo el mundo reprodujeron la nota. Era una locura. Google se había olvidado de ellos y lo tomaron por el lado más creativo de todos.

Ovejas provistas de cámaras 360º y paneles solares en sus espaldas recorrieron los valles, montañas, campos y costas de Feroe filmando sus rutas y así crear su propio Google Sheep View.

Fueron pocos días tras los cuales gente de todo el mundo simpatizó con la campaña para lograr que Google cubriera también a las Feroe. Apareció #WeWantGoogleStreetView y personas de todos los rincones subían fotos en sus perfiles apoyando la moción. Tras un mes, Google envió finalmente cámaras a Feroe.

La campaña funcionó maravillosamente. Viajeros potenciales observaron por vez primera en las transmisiones de las ovejas los bellísimos escenarios que ofrece este pequeño y remoto archipiélago de 50 mil habitantes. Hoy la mayoría de los hoteles de Feroe están llenos con confirmaciones incluso para fechas en 2018.

 

1.- ¿Qué hace tan especial a estas islas?  

En resumen, es un Islandia sin tantos turistas, virgen, prístino y muy cómodo para viajar.

Casas que parecen inspiración de la comarca de los hobbits

Tórshavn es la capital de Feroe. Junto con su zona metropolitana concentra a más del 60% de la población del país. Tinganes es su pequeño centro histórico es una delicia para caminar entre sus angostas calles que esconden coloridas casas tradicionales. Dos cosas destacan aquí: los techos cubiertos de hierba y el contraste entre las paredes negras y los detalles en llamativos colores de los marcos de ventanas, puertas y bardas.

 

2.- Una cascada que descarga su caudal directo en el océano

Múlafossur (donde fossur significa cascada en feroés) cercana al pueblo Gásadalur, es una cascada que ofrece una de las vistas más impactantes que quien escribe ha tenido en toda su vida. Su caudal se precipita 60 metros directamente al Océano Atlántico en una pequeña bahía y tiene como telón de fondo la pared de más de 700m de altura del Árnafjall.  Hoy se puede visitar cruzando un túnel de 1,500m bajo la montaña. Pero para los más activos es aún más recomendable hacerlo siguiendo el antiguo camino postal desde Bøer que implica subir y bajar una montaña. Es una caminata espectacular aunque sí requiere cierta condición física.

 

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3.- El lago que parece levitar sobre el mar.

Una maravillosa ilusión óptica hace que el Sørvágsvatn (donde vatn significa lago) luzca al menos 100m por encima del Océano Atlántico y que sea solo un acantilado el que los separa. Para llegar al punto preciso donde se aprecia esta ilusión basta con caminar 3km en la orilla de lago y subir hasta el mirador. También puedes abordar un muy peculiar barco que cruza el lago. Dicho barco es todo un destino per se. Diseñado y hecho enteramente con material de reciclaje, permite llegar hasta la cascada que, efectivamente une al lago con el mar (son 20m de caída y no los 100m que pareciera). Sus asientos son los que usaban los aviones de la aerolínea local, Atlantic Airways. Abordo te ofrecen un almuerzo feroés, pero lo más atractivo es la plática con el dueño y su esposa quienes narran como fueron construyendo poco a poco su barco.

Feroe es un país dentro del reino de Dinamarca. Tiene 50 mil habitantes (que cabrían dentro del estadio BBVA de Rayados) y su extensión en menor a la CDMX. El idioma oficial es el feroés, pero todo mundo habla inglés de forma pulcra.

 

4.- Mykines, la isla de los pájaros

Son 18 islas las que integran el archipiélago y todas ellas son refugio de muchas aves. Entre ellas, Mykines (se pronuncia michines), es el paraíso. Las colonias de frailecillos son accesibles desde el único pueblo de la isla (población 35 personas) y el mejor momento para visitarlas en verano. La mejor forma de llegar a la isla es por ferry desde o bien en helicóptero (pero deberás pasar al menos una noche en las pensiones de la isla).

 

5.- Nólsoy, la isla más angosta de Europa

Es angosta, pero no por ello aburrida. En su eje más largo mide 10km de longitud y es magnífica para realizar una caminata por sus valles y colinas hasta llegar al faro en su punta sur. Desde aquí, en un día soleado se aprecia muy bien Tórshavn.

Sin embargo, la principal característica es su extrema angostura. Recientemente conté 78 pasos para ir desde la costa oeste hasta la costa este. Sí, en menos de un minuto dejas la playa de su único pueblo (población 200 hab. solamente) hasta los acantilados en el Océano Atlántico.

 

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6.- Recorrer los acantilados

Navegar en el océano justo bajo acantilados de más de 600m de altura es sobrecogedor. En la costa hay incluso grandes grietas por donde se meten las embarcaciones ofreciendo paisajes imposibles de imaginar. Si a eso añades que el recorrido es en turbo lanchas con potentes motores, hace el que el paseo sea además muy divertido y emocionante. Estos se pueden realizar tanto en Vestmanna como en Klaksvik, la mayor ciudad del norte de Feroe.

 

6.- Festivales musicales en la playa o ¡en las casas de locales!

Si bien Islandia es famosa por su gran producción musical, es en Feroe donde los festivales musicales se han convertido en un atractivo muy particular. G! Festival es el más conocido. Su cartel es cada vez más impresionante para convocar artistas a una nación de apenas 50mil habitantes. Lo que hace aún más especial a G! Festival es que su escenario es la playa de arena negra dentro de un fiordo en Göta.

El año pasado comenzó un nuevo festival aún más peculiar, Hoyma. Este festival lleva la experiencia musical a espacios más íntimos que permiten conocer mejor la personalidad del feroés. Me refiero a que los conciertos son dentro de las salas de las casas de los locales. Son 20 conciertos en 10 casas con nada más que talento (mucho talento) local.  Ambos festivales se realizan en la isla Eysturoy.

 

7.- Cruzar túneles bajo el océano

En lugar de construir larguísimos puentes que comuniquen las islas, los feroeses han optado por larguísimos túneles. De hecho, entre el aeropuerto ubicado en la isla Vágar y la capital Tórshavn deberás cruzar 3 túneles, uno de ellos a más de 100m bajo el fondo del mar y con más de 3km de longitud. En el norte, un túnel de 5km une Leirvík con Klaksvik y tiene incluso un show de luces en su punto más bajo.

onto será unida con Strendur y Runavík a través de un sendo túnel de 8km que tendrá una rotonda en su interior.

El tema de los túneles es importante en estas islas. Por siglos aisladas del resto del mundo en la mitad del océano, han construido un sentimiento de cercanía dentro del mismo archipiélago que fortalece su unión. Incluso las poblaciones más pequeñas como Gásadalur cuentan con un túnel que las comunica con el mundo exterior. Sí, un túnel de 1,5km para unir a 18 habitantes. ¿Dónde más se ve eso?

 

8.- Hermosas vistas de la campiña siempre rodeado de mar

Desde pocos sitios en las islas no se aprecia el mar. Los valles y las montañas son marco perfecto para postales de antología. En invierno y hasta primavera las montañas se cubren de nieve que añade un ingrediente más al escenario. Además de las caminatas muy sugeridas por dichos prados, también se puede realizar un paseo en caballos desde la capital hasta Velbastaður con magnífica vista a las islas de Héstur y Koltur (en esta última, por cierto, sólo habitan 2 personas).

 

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9.- Comida, ¡qué delicia!

Sí que se come bien en estas islas. El pescado es siempre fresco y la proteína se complementa con carne de borrego preparada en mil y unas recetas. Si te gusta el salmón puedes esperar desayunar diario con salmón recién pescado apenas horas atrás. Todo, o casi todo, se cocina con ruibarbo, planta que a pesar de ser poco conocida en América Latina, es una delicia (especialmente para hacer mermelada). Son islas donde el productor pone casi directamente en la mesa del consumidor el alimento, asegurando que sea orgánico y fresco.

El centro de Tórshavn tiene un pequeñísimo barrio gourmet con propuestas culinarias de primerísimo nivel. Desde hace un par de meses, también presumen a su primer restaurante con estrella de Michelin, Koks. Cenar en dichos sitios no es necesariamente barato, pero sí una experiencia tan recomendable como ir a la cascada de la primer imagen en esta entrada.  Casualmente, todos los restaurantes del barrio gourmet, así como el Koks, son del mismo grupo empresarial. La competencia no fue necesaria para mejorar constantemente.

 

10.- Todo queda muy cerca y con magnífica infraestructura de caminos

Es lo mejor de las islas Feroes. No es necesario manejar largas horas ni tomar vuelos domésticos. Desde la capital el punto más alejado del país está a solo dos horas. Si bien es factible hacer base en Tórhavn y desde ahí realizar paseos de un día (ida y vuelta), es mejor darse tiempo para conocer con detenimiento sitios como Klaksvik, Gjóv o la hermosa isla del sur, Suðoroy.

Las carreteras son muy tranquilas y perfectamente pavimentadas (en todos sitios). No hay estrés al manejar. Incluso en la capital apenas hay 3 semáforos y todos ellos en la misma calle, separados apenas por 300m.

 

11.- Su idioma es una delicia de escuchar.

Ya habrá notado que el feroés usa algunas letras diferentes. En realidad es una lengua nórdica con algunas similitudes al noruego y al islandés. Su fonética es muy rítmica y suena a poesía. La población es tan orgullosa de su idioma como de su bandera, así que mostrar interés por ambos temas es un rompehielos idóneo.

Tips para pronunciarlo más o menos correctamente:

  • la “ð” es muda, así que el nombre femenino de Guðrið se pronuncia guri.
  • las vocales acentuadas agregan un sonido similar a la “u” tras la vocal. Ejemplo, Vágar se pronuncia váugar
  • en más ocasiones que no, la “ll” suena como “-tl”, así que Árnafjall se diría aurna-fiatl

Visitar Feroes es fácil y hace una excelente extensión a un viaje por Islandia o por Noruega. Sin embargo, hay que planearlo con cuidado porque ni los vuelos ni los ferries son diarios.

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