Siempre hay otros — La culpa no es un privilegio

Por: Mariano Espinosa Rafffful

otros_nov_01

Dejaron de ver televisión, siguen con relativa frecuencia las noticias en los medios tradicionales, se comunican con un lenguaje distinto, aborrecen al político que promete a futuro y no cumple, pero sobre todo mantienen una alta autoestima.

Esa generación que no alcanza los 30 años que el sismo los expulsó de un marasmo en el que muchos creían estaban instalados, inteligencias desperdiciadas, que pensaban y actuaban en consecuencia, alejada de los partidos políticos.

La primera noche después de los trágicos acontecimientos por los movimientos telúricos del 19 de septiembre pasado, no durmieron, caminaron kilómetros para llegar a los edificios colapsados, acompañados de ayuda; antes habían ido de compras, lo fundamental, para repartir a los rescatistas, a la gente que ese día la pasaría en una banqueta, en un camellón.

Son ellos los que les van a cambiar el rostro a México muy pronto, emergen de donde está el conocimiento, universidades públicas y privadas, lectores asiduos de la historia de la humanidad, de las luchas en las revoluciones que no modificaron el diseño de país.

Consumidores de alternativas, que esperan el mejor momento para llegar a sumarse, de manera silenciosa, no son exhibicionistas, están bien preparados académicamente como bien se apunta en los análisis que hoy se realizan de ésta notable generación.

Los otros que callan, pero opinan en corto, tienden a negar las encuestas de opinión, truqueadas aseguran, quien las paga son los que puntean generalmente, y luego viene la cargada en las redes, se hace charla de café y se disemina poco a poco, no son creíbles; van dos presidenciales en México donde no atinan, y la más reciente en los Estados Unidos de Norteamérica.

Y han hecho su aparición los Millennials, y no se van a quedar sin hacerse sentir, serán la diferencia en las elecciones de 2018, de manera activa, señalando lo que no les parece, no más radicalismo, los canales de comunicación están abiertos, una muestra palpable es el grado de responsabilidad que asumieron con los sismos, no tuvieron nombres ni apellidos, ni homenajes ni entrevistas, no son protagonistas, son seres humanos que han crecido sin carencias, pero entendiendo las necesidades de los demás.

México es un mosaico multicolor, de ideas y conceptos, desde muy pequeños las enseñanzas en casa van haciendo ver el carácter, la educación la formación, la disciplina, el respeto al prójimo.

Una emergencia que atendió la población joven de la Ciudad de México, y que ha visto destaparse el enorme grado de corrupción en las construcciones de vivienda, en la edificación de vías de comunicación, y lo peor, se siguen creando instituciones al vapor, que no les dan la certidumbre, como la fiscalía anticorrupción, con estados con fiscales pero sin una cabeza nacional que coordine, proyecte y de respuestas a las demandas de una sociedad que despierta.

La política se está equivocando, no es intentar o desear engañar con un Frente Ciudadano, que aceptará candidaturas de la sociedad civil, donde a leguas se nota la imposición de unos cuantos, quienes se siguen llenando las bolsas de dinero, sin donar de manera transparente los recursos, para los cientos de familias que se han quedado sin nada.

No es exclusivo de nuestro país, en España y Estados Unidos están viviendo también momentos complejos, la insensibilidad no puede darle la espalda a la realidad, requerimos cambiar el curso de la historia, estamos a nada de caer en una severa crisis económica, y a menos de nueve meses de la próxima definición en las urnas, y no en los tribunales del presidente de México.

Comentarios esmar1010@hotmail.com

**Aprovechamos este maravilloso espacio que nos brinda Ramón Zurita Sahagún, para felicitar la mayoría de edad de su Revista PERSONAE, en ésta edición 18 años de publicaciones. Enhorabuena estimado amigo.