ABRIENDO LAS ALAS HACIA LA SEXUALIDAD MÁGICA

Por: Psic: Jaquelin Machado Garduño / e-mail: c-ha-p@hotmail.com

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Sensaciones nuevas surgen en tu vida cuando tu vida sexual se transforma desde lo más profundo de tu ser porque se manifiesta un nuevo vínculo con el amor y la sexualidad. Se manifiesta en ti una apertura hacia el Espíritu y te muestras en calma durante el encuentro de la danza de los amantes, una danza cargada de pasión, deseo, orgasmos y caricias mutuas que te meten en las cumbres y valles de las montañas terrenales de tu cuerpo y el de tu pareja, pasando por el misterioso mar de las emociones y sentimientos que se despiertan durante las caricias, los besos, las miradas, los alientos y continuando por los vientos galopantes del encuentro amoroso al intercambiar los alientos, los ritmos de las respiraciones, a veces agitadas, a veces más suaves, hasta que el fuego de la pasión encendido por el calor generado por ambos danzantes del amor, activa y enciende el brillo de la consciencia que los conduce hacia la elevación de la energía sexual abriendo ambos las alas de la sexualidad mágica.

Andar por este sendero implica una consciencia despierta para que puedas abrir tus alas y volar los altos cielos de la sexualidad, para ello, has de trabajar sobre tus resistencias al placer, a las caricias, a la desnudez de tu cuerpo; lo mismo afrontar la zona oscura de tu sexo cargada de traumas, conflictos, prejuicios y juicios, creencias de limitación y herencias de tu linaje familiar; no menos importante es el trabajar con tus apegos al pasado, a tus parejas anteriores, a tu obsesión por el placer, a la pornografía y a tus fantasías. Se trata de ir disolviendo los aspectos de lo conocido y familiar para acceder a lo misterioso y desconocido de la sexualidad mágica en la cual has de encontrarte totalmente presente y experimentar sensaciones, sentimientos frescos, nuevos e incognoscibles hasta ese momento para ti.

Abrir tus alas hacia la sexualidad mágica requiere de tu valor para entregarte plena y completamente a tu amante lo mismo que él a ti. Se trata asi, de un deseo y excitación mutuos, pero de ir más allá del placer genital, del desfogue de un deseo carnal, que es muy rico, pero que solo te obliga a la repetición una y otra vez porque la entrega es tan superficial que se te “olvida lo que sentiste” y necesitas repetir como el adicto a las drogas y esa repetición se vuelve compulsiva porque tu energía sexual se derrocha en el hombre al eyacular y en la mujer por el exceso emocional.

Abrir tus alas hacia la sexualidad mágica es un salto cuántico porque una vez que logras acceder a la elevación de tu energía sexual y experimentar el éxtasis de la copulación y el brillo de tu consciencia, entonces, se desvanece todo lo viejo que hasta ese momento habitaba en ti y un mundo nuevo de altos vuelos se abre ante ti, por lo tanto, tu vida se transforma totalmente.

Dejas entonces todo lo viejo de lado y tu sensibilidad de mujer, de lo femenino se abre y la masculinidad creativa también se abre. La intuición y la espiritualidad, bondad y amor se manifiestan en tu entrega durante la danza amorosa. Sabes que durante este sendero que te libera de anclajes para que puedas, finalmente, abrir tus alas a la magia sexual, crearás luces y sombras que te llevan por  ramificaciones de  bajas pasiones, obsesiones, hedonismo, mala seducción, soberbia por tecnicismos sexuales, sometimiento, etc… Todos ellos han de ser trascendidos para tu liberación hacia una consciencia amplificada plasmada de éxtasis que va más allá de la pasión.

Has de amar tu propia oscuridad sexual, así es que cuando lleguen a ti los conflictos y miedos en tus encuentros amorosos has de asumirlos porque no puedes llegar al éxtasis pleno si niegas lo que te atemoriza, lo que te obsesiona del sexo, tus perversiones al igual que tus represiones, tus ansiedades, angustias, traumas y juicios solo por mencionar algunas variables. Por lo tanto, tienes que aceptar tu oscuridad sexual asumiéndola.

Es importante que sepas que al momento de la entrega en la danza de los amantes se establece una comunicación sexual sagrada que mueve las energías sexuales a tres niveles que son: el sexo (genitales), el amor (fusión) y el éxtasis (vínculo al espíritu). Por ello, es necesario que determines a qué nivel quieres vivir tu sexualidad. Si tú vives tu sexualidad a nivel de puro sexo, por lo menos busca la plena sensación de orgasmo y de placer sexual grande; si quieres vivir tu sexualidad al nivel del amor, entonces, has de buscar que durante la danza amorosa se fundan los corazones; pero si eres de las personas que quieren experimentar el éxtasis de la entrega, buscarás desaparecer tú y desaparecer tu pareja y esto se consigue cuando se juntan dos que luego se transforman en uno y al final en ninguno y es en este nivel en el cual es posible abrir las alas hacia la sexualidad mágica en la que se logran objetivos que van más allá del placer en la entrega amorosa, objetivos que pueden ir de lo material a lo espiritual siempre y cuando sepas dirigir tu energía.

Para lograr abrir las alas hacia la magia sexual requiere que el hombre esté suficiente tiempo dentro de la mujer para que ella, de forma natural, suba esa energía de los genitales al pecho que es su centro natural y activo. Además el hombre no debe eyacular porque además de derrochar su energía sexual, sobre carga emocionalmente a la mujer y el exceso emocional vuelve a las mujeres arpías, controladoras, celosas y ansiosas. El hombre al eyacular pierde su fuerza viril y se vuelve impulsivo, agresivo e irritable.

Durante la danza amorosa el hombre, al no eyacular, le da la energía de su vientre a la mujer y ella logra la paz del corazón, asimismo, la mujer le da al hombre la energía de su pecho y el hombre logra el centramiento y así se crea el primer circuito de elevación de energías. Luego se da el intercambio de alientos en un segundo circuito y el intercambio de miradas en un tercero, todos ellos acompañados de besos y caricias mutuas. Este encuentro mueve la energía desde el sacro hacia la coronilla.

Todo ello mueve el punto de percepción de tu vida y logras conectarte a planos dimensionales superiores en los cuales recibes regalos de vida.

En tu sexualidad adquieres poder personal cuando aceptas e integras en ti a tu ángel y tu demonio y los trasciendes, entonces, logras mantener y manifestar con tu presencia la unidad y transparencia entre tus pensamientos, tus palabras, tus emociones y tus acciones sexualmente hablando. En pocas palabras, llegas a ser el reflejo vivo de la unidad de las polaridades entre lo masculino y lo femenino. Esto te permitirá transformarte, a medida que profundices en tu vida sexual, en maestro/a de tus energías sexuales y adepto/a al éxtasis de fusión.

En tu camino de liberación y evolución con respecto a tu vida sexual es necesario que comprendas los aspectos claros y oscuros que envuelven tu sexualidad. Todo aquello que rechazas, juzgas, reprimes, temes, te obsesiona, te crea necesidad, postergas y que de alguna forma no quieres o no puedes “ver” claramente, forman parte de los aspectos sombríos. Por otro lado, aquello que conoces, te vanaglorias, te obsesiona, presumes o quieres esconder y disimular porque te frustra o no te crees capaz de lograr en tu sexualidad, se llaman sombras luminosas.

El primer paso para avanzar hacia la pasión de la unidad y el éxtasis del orgasmo en la fusión amorosa, es aceptar tus luces y tus sombras (el ángel y el demonio que eres), segundo, integrarlas en ti, trabajarlas y tercero, trascender las dualidades que se presentan en tu sexualidad para que te transformes en una mujer o en un hombre de sentimiento, sabiduría y conocimiento que sabe manejar sus energías sexuales.

Vivir tu sexualidad desde la dualidad te violenta internamente pues te genera conflictos, culpa, vergüenza, hastío, insatisfacción, ansiedad, obsesión y necesidad. En este nivel solo deseas repetir y repetir porque te obsesiona el poder sentir, excitarte, desahogarte, etc…

Para trascender este tipo de comportamiento sexual es necesario que encuentres los vértices de tus dualidades sexuales y logres la cohesión de la unidad que contiene las partes más evolutivas y creativas de los opuestos en lucha. Para ello, requerirás equilibrar tus energías y conseguir los desafíos que te propones como mujer y encuentras la ternura y la bondad como hombre haz de amar a tu ángel y tu demonio (luz y sombra sexuales) en la misma medida.

La realidad en tu sexualidad la vas creando todo el tiempo seas consciente o no de ella, cuando trasciendes las dualidades de tu vida sexual, entonces, lo que creas es la expansión de tu consciencia por medio de tu verdadero ser interno que yace en tu vientre y que te brinda un propósito claro de tu naturaleza sexual que además potencializa tu pecho y tu mente. Sin embargo, los miedos y las creencias limitativas deben desaparecer de tu vida. Dependiendo de la frecuencia en la que se encuentren tus pensamientos es como creas y crearás la realidad de tu vida sexual.

Como verás, para abrir tus alas hacia la sexualidad mágica, haz de realizar un viaje hacia el interior de tu ser para integrar tu sombra y tu luz y trascenderlas. Equilibras lo femenino y lo masculino que hay en ti -seas mujer o seas hombre- porque sabes que en el fondo de lo masculino hay ternura y en el fondo de lo femenino hay firmeza. Al abrir tus alas eres capaz de direccionar tu energía sexual a propósitos que van más allá del placer carnal, sin quitarle a este su agradable bienestar.