UNA LUZ QUE SE APAGA…PARTE II

Por: Raquel Estrada / Psic. y Orientadora en Tanatología y Suicidología / racheles_03@outlook.com

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Mis queridos lectores dado el incremento exponencial del suicidio a nivel mundial y específicamente en nuestro país México, el presente artículo es la segunda parte de una Luz que se apaga, no queremos que una vida se apague más, ya que por medio de la prevención del suicidio y con las estrategias adecuadas se pueden salvar vidas, ya que el suicidio es la única muerte evitable.

Es importante conocer el reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que nos alerta de que los índices de intento de suicidio y suicidio consumado, han aumentado en los últimos años y como veremos a continuación las cifras son preocupantes.

Reporte de índice de suicidios e intentos en todo el mundo. Cada año se suicidan casi un millón de personas, cada día lo intentan 54,000 personas, entre 2,700 y 3,000 seres humanos deciden quitarse la vida diariamente, y cada 20 o 40 segundos muere una persona que consumó el suicidio, lo más impactante es que en el caso de los jóvenes es la segunda causa de muerte.

Suicidio Infantil

El término “suicidio infantil” es el acto por el cual, un niño provoca su propia muerte de manera voluntaria. No es que el niño no quiera vivir, sino que es una salida ante la problemática que está viviendo y encuentra en el suicidio la puerta falsa a sus problemas.

Los intentos de suicidio muestran una forma desesperada de llamar la atención, por la situación dolorosa que está atravesando ante circunstancias de maltrato que el menor experimenta.

El suicidio infantil también es multifactorial, pero hay hechos significativos, como la pérdida de un ser querido, divorcio de los padres, una mudanza, agresiones, bullying, que pueden empujar al niño a decidir quitarse la vida.

También podemos resaltar que la culminación de la infancia y el paso a la adolescencia suelen ser periodos difíciles que llevan a generar pensamientos negativos y desarrollar ideas suicidas.

El Suicidio en los Jóvenes

El INEGI reporta que los jóvenes de 15 a 29 años, por ser una población muy vulnerable, el suicidio es la segunda causa de muerte.

En los jóvenes, el suicidio es multicausal y multifactorial también, y detrás de todo suicidio o intento del mismo, hay atrás una historia difícil, conflictos familiares, conductas autodestructivas como las adicciones, problemas alimenticios, violencia, abandono, abuso sexual, devaluación de la persona, baja autoestima, depresión no diagnosticada y no atendida, bullying, entre muchas otras causas.

Existen otros factores como la falta de neurotransmisores: “La falta de serotonina o dopamina pueden provocar algún tipo de alteración en el comportamiento y generar depresión y ansiedad”.

El joven no tiene los recursos emocionales o económicos para ser autónomo e independiente, entonces se ve inmerso en la problemática familiar y como no sabe cómo enfrentar esta situación, entonces decide quitarse la vida al no poder encontrar salidas.

Focos Rojos de un probable intento de suicidio

Los focos rojos en los jóvenes alertan de un probable intento de suicidio, estos factores los podemos detectar ya que el adolescente en general es poco comunicativo con los padres, pero a pesar de eso, se pueden generar cambios en la conducta que nos están mandando mensajes de que no quiere vivir, situaciones radicales en las cuales encontramos que se aísla, come mucho o poco, cambio en los hábitos de sueño, casi no duerme o duerme mucho, depresión, tristeza, llanto fácil, se dedica a vivir en el dolor, pocos deseos de hacer cosas, desagrado por la vida y el manejo de argumentos…”para qué vine al mundo, para qué vivir, mejor debería morir”, estos señalamientos nos están hablando de un pensamiento suicida.

El adolescente tiene un concepto diferente con relación al del adulto sobre el suicidio, ellos perciben la muerte como un cambio de forma, como estar en otro lado, como una condición de mejoramiento con respecto a su vida actual.

Como padres debemos estar al pendiente de la información que reciben los niños y jóvenes en internet, ya que han aparecido juegos como el de la Ballena azul, que surgió en Rusia, un juego mortal que ha cobrado la vida de muchos adolescentes en todo el mundo, el cual consta de 50 retos y en el último desafío la persona debe quitarse la vida.

El nombre de este juego tiene que ver con la decisión que toman estos gigantescos animales de encallar en las playas para morir.

Pero ¿por qué algunos jóvenes deciden entrar a estos grupos conocidos como los grupos de la muerte? Hay que partir que la adolescencia es una edad compleja, de cambios, de necesidad de pertenecía y construcción de la identidad, estos jóvenes se sienten solos, poca comunicación con los padres, existe una predisposición psicológica, ya que el intento suicida tiene que ver también con un mezcla genética, biológica y ambiental, para decidir ser parte de estos grupos denominados de la muerte y dar un paso radical hacia la decisión de terminar con su propia vida.

Situaciones que contribuyen a la consumación del suicidio

“El riesgo de consumación de suicidio es mayor entre las personas separadas, divorciadas o viudas. Los índices de tentativa y consumación del suicidio son más elevados entre las personas que viven solas. La existencia de antecedentes suicidas en la familia es también un factor de riesgo incrementado.”

Culturalmente el hombre sigue siendo el proveedor del hogar, pero no es de extrañar que ante una crisis económica por la pérdida de empleo, el suicidio masculino esté relacionado ante este hecho.

“Sin embargo, personas de todas las razas, credos, niveles de ingresos y niveles educativos mueren por suicidio, ya que no hay un perfil típico del suicida.”

En los casos de depresión patológica o crónica, la persona lleva años deprimida y no tiene ganas de vivir, no disfruta la vida, no hay ánimos de hacer cosas, empieza a tener problemas familiares, laborales, con la pareja y esto genera conductas disfuncionales, las cuales la pueden llevar a consumar el acto suicida.

Pero qué hay atrás de un suicidio…lo escribo con mayúsculas, HAY DESESPERANZA, ya que el que se suicida no es cobarde, egoísta, ni tampoco valiente, es un acto de desesperanza, de falta de fe, de pérdida del sentido de vida, falta de pasión por la vida, dejarse de amar, de pensar que todo va ir mal y no mejor.

Quiero mencionarles al psiquiatra vienés, Viktor Frankl autor del libro “El hombre en busca de sentido”, donde describe la vida del prisionero en un campo de concentración, desde la perspectiva de un psiquiatra. En su obra expone que, incluso en las condiciones más extremas, de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón basada en su dimensión espiritual.

A pesar de la situación que estaba viviendo, él se aferra a la vida y se dio cuenta que había personas que decidían suicidarse aventándose a la cerca electrificada y concluyó que era porque habían perdido el sentido de vida; cuando perdemos el sentido de vida, perdemos la brújula, el cómo vivir una vida de forma gratificante y plena, a pesar de situaciones extremas, es decir, la conducta con la que se enfrente la vida hará la diferencia.

Después de ser liberado desarrolla la logoterapia (Estudio del sentido de vida) considerada la tercer escuela vienesa de psicología, después del psicoanálisis de Freud, y la psicología individual de Adler. Es importante mencionar que cuando tenemos un porqué, buscamos un cómo.

“Las experiencias de la vida en un campo de concentración demuestran que el hombre tiene capacidad de elección”, Viktor Frankl.

Apoyo Psicoterapéutico, Psiquiátrico o Tanatológico

Si un paciente ya intentó suicidarse y no logró su cometido, debe ser evaluado profesionalmente para saber si requiere psicoterapia o por su seguridad internarlo en una clínica psiquiátrica. Si el riesgo es alto, el paciente está en crisis, llora mucho, amenaza con volverlo hacer, se observa una psicopatología profunda, como podría ser la esquizofrenia paranoide, que dentro de la clasificación de la esquizofrenia es la más grave, en los cuales la persona pierde el contacto con la realidad. Los síntomas más característicos son los delirios y las alucinaciones, un paciente con delirios refiere que alguien lo está siguiendo, porque hay una conspiración en contra suya. En cambio las alucinaciones son percepciones falsas, como oír, ver o sentir algo que en realidad no existe. Situación que puede llevar a la persona a escuchar voces que le ordenan que se aviente a un precipicio y de esta forma se puede provocar el suicidio.

El Psiquiatra evalúa si el paciente requiere medicamentos reguladores del estado de ánimo y ya en casa el familiar responsable debe estar al pendiente de los fármacos y no dejarlos en un lugar visible, ya que en algunos casos reportados, el medicamento es utilizado para un intento nuevo de suicidio.

En los casos de depresión crónica la persona lleva años deprimida y manifiesta que no tiene ganas de vivir, no disfruta la vida, no hay ánimos de hacer nada, empieza a tener problemas laborales, con la familia, con la pareja, inicia con conductas disfuncionales, es importante que reciba el apoyo psicológico, ya que la depresión que no es atendida, puede ser un paso hacia el suicidio.

Identificación y tratamiento de las personas que sufren trastornos mentales o comportamentales, depresión, esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad, trastorno bipolar, trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia y compulsión para comer), conducta suicida, trastorno de ansiedad generalizada entre otros.

Si los síntomas revelan una situación seria, es fundamental que el paciente sea atendido por un profesional de salud mental para determinar si sufre problemas mentales o del comportamiento. Esto debería derivar en un tratamiento adecuado, ya sea, psicológico o psiquiátrico, prescripción de medicación y de ser necesario, internación hospitalaria.

Para que un paciente logre salir adelante en su estado anímico, se requiere que el triángulo de colaboración, paciente, familia y profesionales de la salud, trabajen en conjunto para que la persona suicida se sienta que no está sola en este proceso, pero lo más importante debe existir el compromiso del paciente para salir adelante y pueda tener un nuevo proyecto de vida.

En el caso de un suicidio consumado, la familia queda muy afectada y no sabe qué hacer, el apoyo terapéutico que requieren es por medio de la Tanatología, ya que la familia pasa por un proceso de duelo y el tanatólogo realizará un trabajo de acompañamiento, de comprensión del duelo, identificación de etapas para evitar que se convierta en un duelo patológico.

Tanatología: La Tanatología es una disciplina científica, maravillosa y gratificante. Epistemológicamente significa: tratado o estudio de la muerte, pero también nos habla de la vida, de cómo vivirla con amor, con gratitud y plenitud, enfrentando el difícil reto que significa cualquier pérdida emocional. La madre de la Tanatología es la Psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kubler Ross.

Por su parte la Suicidología es la ciencia que se encarga del estudio o análisis de los comportamientos, pensamientos y emociones autodestructivas.

Prevención del suicidio

Estrategias encaminadas a prevenir el suicidio

El suicidio tiene un efecto dominó que repercute en la sociedad, las comunidades, los amigos y las familias que han perdido a un ser querido por esta causa. Por tanto, es importante que las autoridades, sector salud, instituciones educativas, medios de comunicación y la sociedad en general, nos involucremos en desarrollar programas, talleres, conferencias sobre prevención del suicidio. Recordando que el suicidio es la única muerte evitable.

Los padres deben estar más cercanos a los hijos, generar un vínculo sano y en constante comunicación e involucrarse en lo que hacen.

Cómo apoyar a un ser querido que ha manifestado que ya no quiere vivir:

Primero.-Cuando alguien nos dice que quiere quitarse la vida, hay que escucharlo empáticamente.

Segundo.- Es necesario no juzgar y etiquetar a la persona…estás loco, eres un cobarde, porque se puede potencializar el suicidio.

Tercero.- Canalizarlo con un especialista.

En el manejo de pacientes suicidas, se ha de prestar atención a las amenazas, argumentos y a las tentativas de suicidio, proporcionando la ayuda y el apoyo oportuno y adecuado, existen también líneas directas de teléfono y de correo electrónico disponibles para las personas con ideas suicidas.

“El amor a sí mismo es el punto de partida del crecimiento de la persona que siente el valor de hacerse responsable de su propia existencia” Viktor Frankl