CORAZÓN Y SEXUALIDAD EN LO FEMENINO Y MASCULINO

Por: Psicologa: Jaqueline Machado Garduño / e-mail: c-ha-p@hotmail.com

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En cuanto más en el corazón se encuentren las personas que tienen este intercambio sexual -y con más conciencia quieran y hagan ese encuentro sexual de intimidad-, la energía sexual irá ascendiendo y se irá retroalimentando.

Normalmente en el encuentro de intimidad de las relaciones sexuales, la mujer es receptora por la sencilla razón de que contiene en su interior, su útero y el hombre es el que da también por la sencilla razón de que tiene un pene.

Por lo general, si tú como mujer no te vives desde tu naturaleza femenina de generación y resistividad, entras en lucha con lo masculino convirtiéndote en un pseudo-macho pretendiendo que tú puedes tener relaciones sexuales, sin engancharte.  Como mujer has de ser consciente que por el hecho de portar con el útero recibes toda la carga sexual emocional y la impronta del ADN masculino cargado en la eyaculación.

Y por otro lado, el hombre al no controlar su eyaculación desperdicia su energía sexual cargándose el exceso emocional, cada vez que tenemos un encuentro sexual creamos un vínculo que va desde lo corporal a lo energético.

Desafortunadamente aún en la actualidad, en la mayoría de los encuentros de intimidad sexual nos topamos con muchas limitaciones, principalmente en el ámbito de las mujeres, ya que prevalecen sistemas de creencias aún muy arraigados, en los que buscan una relación de permanencia para formar su nido y esto es pura biología ya que las mujeres estamos diseñadas para la maternidad.

El punto es que has de buscar como mujer un equilibrio en la transformación de tu propia vida sexual para mantenerte en un momento presente en cada encuentro de intimidad y no echar a volar mucho la imaginación, de la princesa rescatada; no obstante, en la actualidad tenemos un choque por la liberación femenina, por la independencia y autonomía en la que ahora vivimos las mujeres y en esa misma autonomía e Independencia económica buscan la autonomía y dominio en el terreno sexual, y desafortunadamente, la mayoría, empieza a compararse y a medirse sexualmente con los hombres.

Entonces lo que sucede, si partimos de que la base biológica de una mujer, es la búsqueda de su nido, y en la actualidad se dice que eso ya no aplica porque ahora es una mujer libre, entonces tienes relaciones sexuales “con miedo al embarazo”, “con miedo al me duele”, “con miedo al me va a llamar o no me va a llamar este hombre...” y lo que va sucediendo en términos generales y en sus diferentes intercambios sexuales, es que va recogiendo información del ADN de cada hombre con el que se encuentra íntimamente en su vagina a nivel energético, y entonces se encuentran cada vez más desubicadas y desorientadas en su interior, no saben exactamente qué es lo que quieren, sin saber dónde van por tanta carga de lo masculino y tanta negación de su feminidad.

Como mujer es muy importante que en el tema de tu vida sexual seas muy honesta contigo misma y reconozcas tus propios miedos, tus patrones de repetición, tus anclajes emocionales, las creencias de tu linaje familiar femenino y empezar a hacer un trabajo interno fuerte para empezar a limpiar todo aquello que bloquea tu libertad en la entrega de tu sexualidad.

Cuándo como mujer logras ser capaz de ser muy honesta contigo misma y trabajar profundamente lo que has deliberar, entonces realmente podrás experimentar de qué eres capaz en la intimidad de tu sexualidad al compartirte con un hombre o con otra mujer dependiendo del caso. Cuando hay una limpieza profunda de tu vida sexual y tu energía sexual, tu momento de intimidad y entrega te dirige hacia un camino que te mantiene en el estado de presencia presente en cada encuentro.

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Esto mismo tiene su contraparte en el caso de los hombres, pues actualmente estamos viviendo muchas situaciones donde la mujer se encuentra muy masculinizada y el hombre muy feminizado.

El hombre ha perdido su lugar por toparse con mujeres que son autónomas, autosuficientes y llevan responsabilidades de una casa, de sus hijos, del trabajo, de viajar y otras cosas más, y el hombre no logra encontrar su energía masculina; es decir, en términos populares, lo que no encuentra son sus huevos bien puestos, que porque es ahí donde se encuentra su potencia sexual y entonces el hombre se encuentra fuera de su centro, sin voluntad y con un gran impulso y agresividad, cayendo en estados coléricos o de hipersensibilidad.

Para que tu sexualidad en un encuentro de verdadera intimidad y entrega plasmado de besos profundos, de caricias suaves que recorran todo el cuerpo tanto el femenino como el masculino, de intercambio de aliento, de copulación, de lograr pasar por el sendero mágico de la sexualidad consciente y sagrada subiendo cumbres y bajando hacia los valles formando una danza amorosa es necesario que tanto mujeres como hombres sanen sus heridas más profundas.

De lo contrario, los encuentros sexuales serán fugaces, puramente corporales, genitales e instintivos en los que la mayor parte de las veces cuando los enganches se dan quién responde es la niña herida y el niño herido, y los adultos no logran emerger.

El hombre en un encuentro sexual al tener la capacidad de dar estructura, de sostener, de estar presente y observar sin juicio y de contener a su mujer sin el toque de posesividad machista, entonces esa mujer podrá entregarse y disolverse en su pecho.

La mujer ha de poder disolverse y entregarse al hombre en el encuentro amoroso y sentirse libre para entrar y salir en la danza amorosa, la mujer ha de lograr entrar en el centro de lo femenino que se encuentra en su pecho por medio del impulso de lo masculino en el que el hombre con su pene dentro de la vagina enciende el fuego generador femenino.

Es muy importante que comprendan tanto hombres como mujeres la necesidad que hay de equilibrarnos, centrarnos y ordenarnos para dejar de estar en lucha y competencia y lograr la fusión y el complemento de ambos.

Por lo general puedes comprender muchas ideas de la sexualidad a nivel mental, pero desafortunadamente en una gran mayoría de personas la energía sexual está suprimida, está bloqueada, está cortada y pesa por patrones cargados de creencias de limitación así como de carencias que traemos del pasado.

Para que la energía sexual que se encuentra en la base del sacro o zona Sagrada ascienda hacia la coronilla, se tiene que abrir todo el canal central que se encuentra en la columna vertebral esto conlleva a abrir la energía sexual, la energía del impulso, fuerza vital, la energía del corazón, la energía de la garganta que se encuentra obstruida y no podemos expresar lo que realmente es nuestra verdad más íntima.

Todo ello implica que tú como mujer o como hombre estés realmente determinado a transformar tu vida desde lo más profundo de tu ser.