Unión Europea, países unidos en la diversidad

Por: Josué Cruz

uniond_julio_01Europa ha sido reconocida por siglos como el centro de la historia humana, y varias de sus naciones consideradas el estándar de oro en cuanto a derechos humanos y nivel de vida. Ahí surge la Unión Europea (UE) cuyo lema es Unidad en la diversidad y cuyos Estados miembros abarcan la mayor parte de lo que conocemos como el viejo continente.

Esta asociación político económico tiene un comercio de 15.3 billones (millones de millones) de euros, más del 64% de esta cifra se efectúa entre sus miembros. Si bien, la UE solamente abarca al 6.9% de la población mundial, es responsable del 15.6% de las importaciones y exportaciones mundiales. Incluso por lo que respecta al valor total de todos los bienes y servicios producidos (PIB) supera a la economía estadounidense.

Su lema, Unida en la diversidad, fue utilizado por primera vez en el año 2000, evidentemente hace referencia a cómo se unen estas naciones en diversos aspectos sin perder su identidad. Suena complejo y lo es, pues los 28 Estados miembros seden parte de su soberanía a los órganos de esta institución, pero conservan otra parte. Por ejemplo, pueden desarrollar muchas de sus propias políticas económicas para su propio desarrollo, pero la mayoría no cuentan con soberanía monetaria pues adoptaron la monedad común, el euro.

Un ejemplo de cesión de soberanía se dio recientemente con lo que conocemos como Impuesto al Valor Agregado (IVA), ya que los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea lo fijaron en un mínimo del 15% de forma permanente, por lo que la tasa podrá ser superior a esa cifra, como en España, donde alcanza el 21%, pero nunca inferior.

La UE es por tanto uno de los mejores ejemplos de integración continental y fraterniza a naciones que se consideran por siglos enemigas, cuyos habitantes hoy circulan de un país miembro al otro sin necesidad de visa.

Su peso es económico y político, pero también histórico, pues casi todo lo que hoy consideramos cultura universal surgió de la expansión europea, simplemente este texto, redactado en México, está escrito en español, una lengua europea.

Por ejemplo, si bien el cristianismo tuvo sus orígenes en lo que conocemos como medio oriente, fue a partir de Europa donde se inició su expansión universal, concretamente desde el Imperio Romano cuando Constantino lo reconoció como religión oficial.

Si bien la conformación de valores y cosmovisiones es un proceso bastante complicado, podemos localizar como los cimientos de los “valores europeos” en la antigua Grecia, surgen las bases del sistema jurídico que aplicamos, así como diversos conceptos políticos y filosóficos que conservan su esencia. Cuando el Imperio Romano conquista a los helénicos, absorbe mucha de su cultura, misma que termina desperdigada por el resto del continente. Siglos más tarde (1789) en Francia surge la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, el primer gran referente de lo que hoy llamamos Derechos Humanos.

Se puede decir que la Comunidad Europea del Carbón y del Acero concebida en la posguerra y fundada en los años 50’s es el antecedente directo de esta unión económica y política, cuyos fundadores fueron Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos. Fue en 1957 cuando se firma el Tratado de Roma que constituye la Comunidad Económica Europea (CEE), en la siguiente década sus miembros dejan de cobrar derechos de aduana por las transacciones comerciales entre sí y acuerdan ejercer un control conjunto de la producción alimentaria para garantizar el abasto.

En 1965, se fusionan de las tres comunidades europeas por medio de la creación de la Comisión Europea (CE) y el Consejo de la Unión Europea. El Acta Única Europea fue firmada en febrero de 1986 entró en aplicación en julio de 1987, fijando la consolidación del mercado interior en 1993 y permitiendo la libre circulación igualmente de capitales y servicios.

En enero de 1973, Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido entran a formar parte del organismo, con lo que el número de Estados miembros aumenta a nueve. La UE empieza a transferir grandes sumas de dinero para crear empleo e infraestructuras en las zonas más pobres. El Parlamento, en 1979, es elegido por vez primera por sufragio universal. En 1981 Grecia pasa a ser el décimo miembro, cinco años más tarde, se suman España y Portugal.

Se puede decir que en 1993 culmina la creación del mercado único con las cuatro libertades de circulación: mercancías, servicios, personas y capitales. Ese año se firma el tratado de Maastricht y el de Amsterdam en 1999. En 1995 ingresan tres países más, Austria, Finlandia y Suecia. El europeo ya puede viajar por los países miembros sin pasaporte, el viejo continente coquetea con el antiguo sueño de derribar fronteras.

En el siglo XXI, el euro es la nueva moneda de muchos europeos y las divisiones políticas entre la Europa del este y del oeste se dan por superadas, ya que en 2004 cuando diez nuevos países ingresan, seguidos de otros dos en 2007. En septiembre de 2008 una crisis financiera sacude la economía mundial, haciendo que se estreche la cooperación económica entre los países miembros de la UE.

Aunque hay más de un país buscando entrar, no todo es unidad, por ejemplo, en 2015 Grecia sufría una crisis financiera que hizo necesario un rescate con condiciones muy duras para los griegos, por lo que estuvieron muy cerca de quedar fuera del organismo. El 23 de junio de 2016, sorprendiendo al mundo entero, los ciudadanos del Reino Unido votaron a favor de abandonar la Unión Europea y actualmente está en proceso de separación.

De acuerdo con sus documentos oficiales los objetivos de la Unión Europea son:

– promover la paz, sus valores y el bienestar de sus ciudadanos;

– ofrecer libertad, seguridad y justicia sin fronteras interiores;

– favorecer un desarrollo sostenible basado en un crecimiento económico equilibrado y en la estabilidad de los precios, una economía de mercado altamente competitiva con pleno empleo y progreso social, y la protección del medio ambiente;

– combatir la exclusión social y la discriminación;

– promover el progreso científico y tecnológico;}

– reforzar la cohesión económica, social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros;

– respetar la riqueza de su diversidad cultural y lingüística;

– establecer una unión económica y monetaria con el euro como moneda.