El Soldado, el torero más caro del mundo

Por: Rosa María Guevara

torero_julio_01Luis Castro Sandoval “El Soldado”, fue sin duda uno de los toreros referenciales del siglo pasado. Nació el 25 de agosto de 1912 en tiempos de guerra, de hambre y de dolor, del México que se reconstruía política y económicamente. Falleció el 13 de noviembre de 1990 en la ciudad de México, a los 78 años de edad a causa de un infarto.

Guillermo Salas en El Universal lo describe como un “torero singular, con una personalidad propia, inconfundible y de relieve”. ..

El sobrenombre de “El Soldado” surgió de su infancia, Luis vivió cerca de un cuartel y solía vestirse con ropa que los militares le regalaban, de ahí el mote; a la par le llamó la atención la fiesta brava, más no tuvo eco, en el sentido que alguien lo apoyara, así fue que tuvo que conformarse con ver los toros desde el canal o matadero.

Definitivamente, cuando se trae la idea muy clara sobre el objetivo de vida, las puertas se abren y aprovechó el matadero para estudiar las características de los toros, observar cuanto le ofrecía ese lugar, ver qué tan bravos salían al ruedo, situación que le vino muy bien cuando se presentó como novillero el 3 de abril de 1931, aquella tarde de su debut alternó con Arturo Álvarez “EL Vizcaíno” y Leopoldo Ramos en el Toreo de la colonia Condesa.

Tomó la alternativa el 5 de marzo de 1933 cuyo padrino fue Joaquín Rodríguez “Cagancho”, fungiendo como testigo David Liceaga, aquel día toreó a Fumador de la ganadería de Coaxamalucan. Decidió ir a España y renunciar a esta alternativa, país donde dejó constancia de su rivalidad con Lorenzo Garza “El Magnífico”, también conocido como “El ave de las tempestades” por los escándalos en los que se vio envuelto.  

Uno de estos encuentros que bien vale la pena recordar fue cuando El Soldado vuelve a tomar la alternativa, 24 de marzo de 1935, y en esta segunda ocasión la realiza en Castellón de la Plana con el toro “Buenas tardes”, el padrino fue Rafael Gómez “El Gallo” y como testigo estuvo Lorenzo Garza, con el toro Perlito de la ganadería de Carmen de Federico, quienes alternaron con Cecilio Barral, este último sufrió una cornada, por lo que la corrida se convirtió en un mano a mano. Castro le cortó orejas y rabo a su primer toro y se tiró a matar engañando con un pañuelo al toro. Obvio, hombres de rivalidad, el otro no podía quedarse atrás, por lo que Garza se vio obligado a también ejecutar el engaño, sólo que este decidió hacerlo con la mano directamente durante la suerte de matar…
En la enfermería, Luis Castro dijo <<Pero lo mejor de todo estuvo cuando entré a matar con el pañuelo, en vez de muleta, y no lo hice para lucirme sino para acabar de una vez por todas con todos los cabrones que estaban allí… La plaza estaba eufórica, Lorenzo también y emocionado avanzó para darme un abrazo, pero yo, “picado”, lo empujé y allá fue a dar de culo, sobre la arena. El aficionado español, es de los más conocedores y exigentes y por eso la reacción no se hizo esperar  y la gente me gritaba “Chulo, jijo de la gran puta” y yo, desconcentrado, me preguntaba: ¿por qué me dicen “chulo”? Después, supe que era como decir hijo de puta y me fui al centro del ruedo para mandarlos a donde ya saben…>> (José Francisco Coello Ugalde/Aportaciones Histórico Taurinas Mexicanas).

torero_julio_02En Plaza Las Ventas de Madrid, Rafael El Gallo, le confirmó con toros de Clairac, teniendo como testigo a Marcial Lalanda, quien en esos momentos ya maquilaba boicotear a los toreros mexicanos.

Fue un maestro en cuanta arena se presentó, además de su destreza frente a los toros, se destacó por la forma elegante en su vestir y en la manera en que se hizo llamar “El torero más caro del mundo”.

Muchos han de recordar las verónicas que hizo a “Porrista” de Torrecilla, <<tan bellas, tan sutiles, tan impregnadas de arte y gusto>>, o las faenas realizadas a “Rayito” y a “Famoso” de San Mateo, <<que reunieron esa elegancia que era cualidad innata del maestro>>.

Una de las anécdotas que vale la pena destacar es aquella correspondiente al 5 de febrero de 1946 cuando El Soldado lidió el primer toro de la Plaza México, de la ganadería de San Mateo llamado “Jardinero”, un cárdeno oscuro caribello. Compartió el primer cartel de La México con Manolete y Luis Procuna.

Al año siguiente se inaugura el 23 de noviembre de 1947 el Toreo de Cuatro Caminos, en donde compartió arena con Lorenzo Garza y Jorge Medina…

Apadrinó a Manuel Capetillo en su confirmación de alternativa el 23 de enero de 1949 en la Plaza México, en la que estuvo como testigo Antonio Velázquez.

Su última actuación fue el 12 de agosto de 1962 en Tuxpan, Veracruz. Aquella tarde destacó por sus lances de capa, verónicas y chicuelinas… Fue un mano a mano con Luis Procuna con toros de Presillas.  El Soldado participó en 410 corridas en casi tres décadas de carrera, incluyendo su etapa como novillero. En cuanto a cornadas, tres fueron graves, la primera fue por el toro Joyero, la segunda por Buena Suerte que literal le dejó los intestinos fuera y la tercera fue por el buril Calao, que le dejó un grave daño en la femoral.

 

Un hombre de excelente corazón

Se comenta que en cierta ocasión fue al Jai Alai al Frontón México. Le encantaba apostar y aquella noche, como muchas otras se saludó con un pordiosero.

-Matador, ¿cómo está?

-Bien, ¿cómo estás tú?

-Con mucho frío, está calando fuerte, hasta los huesos.

El Soldado ni lo pensó, de inmediato se quitó el abrigo y se lo dio al pordiosero. Al día siguiente se vuelven a ver, y aquel hombre le dijo: “Oiga, matador… Dejó usted en la bolsa del abrigo este dinero…”. Este detalle  le cayó de sorpresa, reconoció la honestidad y así, sin más ni más, le respondió: “Quédate con él, es tuyo…”.

 

En la pantalla grande

Incursionó en el cine, recreando su persona. El filme fue “Torero”, una producción de 1956 y dirigida por Carlos Velo, donde Luis Procuna se refiere a su experiencia en el toreo y lo que les rodea, como la muerte y el miedo en la corrida. Es una cinta en blanco y negro y está considerada una de las mejores cien películas del cine mexicano.

Falleció el 13 de noviembre de 1990 en la ciudad de México.