SEXUALIDAD, EL ARTE COMO MANIFESTACION DE VIDA

Por: Psic. Jaquelin Machado G. / e-mail: c-ha-p@hotmail.co

sexualidad_sep_01El arte de la sexualidad tiene como propósito el que los amantes -durante la danza amorosa de la cópula- logren fundirse en un solo ser. En las tradiciones ancestrales se dice: “No son dos personas sino un solo ser, es decir, ninguno”. Se trata que en el encuentro de intimidad sexual entren a la danza amorosa mujer y hombre con sus respectivas cualidades y se fundan por el encendido de los fuegos de la pasión y salgan dos fuerzas universales contenidas en sus cuerpos, resultando ambos fortalecidos, esto porque uno le ha transmitido al otro todo lo que le falta. Para ello, atraviesan momentos de fuerte excitación seguidos por estados de relajamiento en los que ambos se disfrutan sin perseguir el orgasmo ni la eyaculación. Los orgasmos surgen espontáneos como pequeñas explosiones que suben la energía femenina y masculina por el canal central de la columna vertebral activando en ambos la Kundalini que, con el fuego del sacro encendido por la pasión, el ascenso de la energía enciende el fuego del pecho que, a su vez, se alinea para encender el fuego de la nuca-coronilla experimentando la plenitud del éxtasis amoroso.

Para ello, es decir, para lograr este arte en tu sexualidad, como hombre, es imprescindible que comprendas que eyacular es entregar tu consciencia y perder la fuerza de la luminosidad de tu energía sexual. Ahora bien, para ti, como mujer, el recibir en tu útero la eyaculación aumenta tu emotividad y por lo tanto, aumentan tus conflictos, tus problemas y te vuelves hipersensible. Tener relaciones sexuales de esta forma empuja a ambos a la pérdida. Si se tienen relaciones sexuales sin eyaculación ambos salen ganando, porque su estado de consciencia se eleva y se expande, además, también salen fortalecidos por el adecuado uso de sus energías.

Esto te puede sonar muy complicado si aún te encuentras teniendo relaciones sexuales ya sea para satisfacer tus necesidades fisiológicas, ya sea que lo hagas por evasión, adicción, obsesión, ya sea que lo hagas por cumplir, por complacer para no ser abandonado/a, ya sea que vivas una sexualidad virtual de fantasía o por temor y vergüenza a mostrarte como eres, e incluso, si tu ego sexual te coloca en posturas de diva inalcanzable o de macho dominante y exquisito; en fin, las causas y los motivos que intervienen en la forma como te relacionas sexualmente son diversas y no es necesario mencionar más. Todas estas formas y otras más de vivir tu sexualidad han de ser trabajadas y disueltas en tu interior si en tu presente de vida quieres ya vivir una vida sexual plasmada de arte, erotismo, sensualidad, magia y sacralidad.

El arte que se manifiesta en tu vida sexual requiere de que ambos se encuentren relajados, que el Amor libre y no el amor emocional este presente, de que la persona que este a tu lado realmente te guste y puedas reír con ella. Se trata de no tener expectativas y no pretender llegar a ningún lado en una danza entre amantes que dure por lo menos un par de horas. Tiene que haber un gusto mutuo para que la unión sea real y el intercambio de alientos, el mirarse fijamente a los ojos, los olores al intercambiar los fluidos corporales de la zona genital, el sudor y la saliva no bloqueen la capacidad y la intensidad del disfrutarse mutuamente.

La función básica del sexo es solo para tener hijos y desde este punto de vista quienes más rápido y corto el encuentro con la lógica eyaculación lo hacen,  logran su cometido, puesto que responden mejor al instinto de descendencia.

sexualidad_sep_02Sin embargo, si tus inquietudes sexuales son ya más profundas, tus objetivos han de cambiar, han de incluir una consciencia despierta que de alguna forma te obliga a ser sensato/a con tu energía sexual y vincularte en la danza amorosa, como hombre a no eyacular en un sexo relajado, y como mujer a no tener exceso emocional para poder entregarse al hombre y disolverse en él por medio del impulso de éste hacia ella para encender el primer fuego del sacro que ascienda  por el canal central de la columna vertebral, y no se desperdicien las energías sexuales femeninas y masculinas por la eyaculación y por el exceso emocional.

Esto no quiere decir que se tenga que sacrificar el gozar del sexo, lo que se logra con el cauce correcto de la energía sexual es el goce del encuentro sexual sin tener un desgaste. El sexo practicado de este modo, te permite acumular una gran cantidad de energía que te fortalece y genera creatividad, centramiento, sobriedad emocional, claridad en tus ideas y pensamientos con lo que te expandes y no vas a la neurosis ni a la obsesión ni a la preocupación.

El arte de la sexualidad requiere, por tanto, de tu capacidad para reír, para entregarte, de tu capacidad para fundirte y disolverte en el/a otro/a por eso es muy importante que te sientas realmente conectado/a con la persona con quien estas y te guste mucho, pues al momento en que el orgasmo real y verdadero se manifieste sentirás la pequeña muerte y eso asusta a muchísimas personas. El verdadero orgasmo es una muerte en el que la mujer ha de desaparecer en el hombre y disolverse en él y en la que el hombre se expande tanto y se agranda, que ha de desaparecer en la mujer.

El arte sexual en su manifestación de vida conduce a los amantes de tal forma que el hombre es quien impulsa a la mujer por medio de caricias que inician con besos en la boca y en los pechos, con suaves caricias.

Con las manos en los pechos femeninos para que se active la bioenergía en la mujer y ella pueda encender el fuego de la pasión que a su vez enciende de vuelta el fuego del hombre formando un primer circuito en la danza de los amantes y con ello las energías femeninas y masculinas alcanza altos niveles de vibración que permiten el acceso a otros planos de consciencia que permiten direccionar la energía sexual con un intento más profundo como el de sanar de un padecimiento, el logro de proyectos, el ensueño, la creatividad, etc.

sexualidad_sep_03Lo anterior no lo puedes lograr si desperdicias tu energía sexual por medio de los excesos en tus fantasías, en la masturbación, ya sea por tus obsesiones, neurosis y preocupaciones. Sin embargo, en los casos en que una persona tenga una gran carga de estrés, este tan obsesionada y enferma por la pornografía, entre muchas variables, que el exceso de energía la llevaría a la autodestrucción o a la destrucción ajena, la masturbación le ayuda.

Por el contrario, si quieres vivir tu sexualidad desde el sendero del amor y la consciencia has de saber que la masturbación no es el camino adecuado que te conduce a la pérdida de tu consciencia. La semilla masculina es la energía más elevada que podemos general en el cuerpo humano (Miyo) por lo que las personas interesadas en el arte sexual han de elevar su energía sexual.

Durante el encuentro de intimidad sexual, los amantes recorren los valles y las cumbres del relajamiento y la excitación tocando los picos del orgasmo que no solo es con un fin placentero; en el verdadero orgasmo, el propósito es el de desaparecer uno en el otro y fundirse en un solo ser que a su vez desaparece al integrarse al todo en la energía de vida manifestada por la danza amorosa.

Lo importante es la libertad que tienes para decidir cómo quieres vivir tu sexualidad; sin embargo, las personas que están obsesionadas con el sexo, difícilmente saben hacer el amor porque no puede haber relajación de su ser, aceptación total del/a otro/a por la misma obsesión y necesidades y de este modo, ha poca realización y satisfacción porque solo se va hacia el placer genital.

Vivir la sexualidad desde el arte y su manifestación de vida no excluye a las personas de diferente preferencia sexual a la heterosexual, por tanto, los homosexuales, bisexuales, transexuales, transgénero, etc., están incluidos, pues lo que hay que elevar es la energía sexual para vivir la energía del amor.