Tu vida sexual…recorriendo algunas de sus Maravillas…

Por: Psic. Jaquelin Machado Garduño / FB: “Sexualidad Mágica, Perfil Indigo y desarrollo de consciencia”

sexualidad_oct_01¿Sabemos realmente la importancia que tienen las CARICIAS en la Sexualidad? Sí, lo sabemos, pero su importancia ha disminuido por la vorágine misma de la vida, el ritmo tan acelerado en el que vivimos nos ha robotizado al punto que nuestras manos se han convertido en pinzas, tenazas que presionan. Las CARICIAS en un encuentro sexual, para una gran mayoría, ha quedado en la nostalgia, para otros imaginar una verdadera caricia les parece casi imposible y hasta aterrador. ¿Aterrador?  Sí, porque una verdadera caricia te lleva a la verdadera intimidad de tu ser. Mira bien, observa tus manos detenidamente, primero ¿qué opinión tienes de ellas?, ¿es raro no? Es porque realmente nunca o muy rara vez las observamos y, entonces, cuando te detienes un momento a observar, te es difícil conectarte contigo mismo(a) y sentir. Las CARICIAS que te conducen a la plenitud, al éxtasis y a la felicidad en tu sexualidad comienzan contigo, seas mujer o seas hombre. Dicen por ahí, “Nadie da lo que no tiene”. Es verdad. Iniciemos un viaje imaginario en el mundo de las caricias en el que el personaje principal eres tú misma(o). Es un día hermoso para ti, cualquier día, con el clima perfecto observas profundamente tus manos, no tienes ningún pensamiento descalificante e intimidante para ti, ningún prejuicio, nada de ideas absurdas que bloqueen tu experiencia personal. Tocas cada una de tus manos lenta, muy lentamente y te “sientes”, te palpas, te vives: realmente estas vivo(a) y así empiezas a recorrer todo tu cuerpo: acaricias tu cabello, tu rostro y te detienes un momento ahí, tu piel está viva. ¿Hace cuánto tiempo no te tocabas de esta manera, tan profunda y suave? Tal vez hace mucho tiempo, te respondes. Continúas acariciando tu cuello, tus hombros, tus brazos y conforme tu flexibilidad te lo permita, tocas también tu espalda. No eres un robot, eres un ser humano y notas que te has tratado como una máquina porque hay partes de tu cuerpo que notas como “dormidas”, es decir, no sientes realmente tu piel, sientes que hay una especie de capa que la cubre y te impide “sentir a profundidad” porque reconoces que puedes sentirte mucho más de lo que hasta ahora has sentido…, reflexionas un poco y decides seguir tocándote, acariciándote venciendo tus prejuicios y dudas, venciendo tu sensación de “para qué, esto es ridículo”. Ahora empiezas a acariciar tu pecho y lo sientes, claro está, en forma diferente si eres mujer, a que si eres hombre, pero la sensibilidad aflora más aún porque empiezas a sentir tu erotismo, si -tanto mujer como hombre- están integrados en el erotismo. El erotismo forma parte integral de tus caricias, el erotismo va elevando el fuego, el calor, la excitación que van plasmando poco a poco tu sensualidad particular e individual; esa sensualidad es la que atrae al otro(a), es la que magnetiza a esa otra persona que quiere estar contigo porque se siente fuertemente atraída hacia ti. Porque se da así, porque tú misma(o) al tocarte, acariciarte en una forma profunda, suave y sobretodo libre y sin agresión, con absoluto respeto por tu cuerpo, por ti mismo(a), venciendo tus miedos manifestados de diversas formas (como el sentirte ridículo(a), sentir que “no sientes”, desesperarte, angustiarte, manifestar ansiedad, querer postergar la experiencia, querer ir más rápido, no darle importancia al momento y tus creencias particulares de “no merecimiento” por mencionarte algunos) logras despertar ese erotismo nato en ti.  Ese erotismo que se despierta físicamente en los hombres, por ejemplo, es necesariamente acariciando todo su cuerpo porque en el caso de ellos para poder erotizarse a nivel emocional y espiritual (espiritual no es sinónimo de religioso ni de moral), y acceder a niveles superiores de placer, requieren de acariciarse más que la zona del pene, requieren acariciarse el cuello, el tórax y la zona del estómago que despierta en ellos una sensualidad que magnetiza a las demás, a su pareja; en el caso de las mujeres es también muy importante acariciar su cuerpo en una totalidad solo que de afuera hacia adentro, es decir, de la periferia al centro aunque también se pueden ir erotizando al ser acariciado sus cuerpos emocional y espiritual que las va conduciendo a una entrega del alma que despierta su sensualidad y, en consecuencia, magnetiza, es decir, atrae al otro, a los demás. Bien, al seguir hasta aquí, ya has despertado en ti bastantes sensaciones agradables que te generan bienestar y un deseo de seguir acariciándote, tocándote con suavidad y profundidad y te diriges hacia tu zona pelviana que, según sea el caso tocas y acaricias pene o vagina, además de cadera, nalgas, entrepiernas y muslos; ¡Mmmm! ¡Qué maravilla! Esta zona de tu cuerpo es una de las más sexualizadas porque aceleran tu ritmo cardiaco y tu respiración así como tu deseo por compartirte y brindarte al otro(a). Ahora tienes ya la oportunidad de estar, ser y manifestarte con otra persona, con tu pareja y empezar a acariciarse uno al otro con la única intención de potencializar el erotismo; el erotismo que es el lenguaje del cuerpo despierto y sensible que sabe pedir, que sabe conducir las manos de tu compañero(a) de viaje en las CARICIAS porque es un cuerpo vivo, integrado a sus cuerpos emocional, mental y espiritual y que en alineación perfecta consigo mismo en un encuentro sexual en el que invariablemente se da un intercambio energético; el hombre que se conoce verdaderamente va levantando el fuego de la mujer y con ello va aumentando la pasión manifestándose inequívocamente, la sensualidad en ambas partes que conjugada de manera adecuada, con paciencia y sin prisa el fuego de la mujer, que se conoce verdaderamente, aumenta el fuego del hombre y al establecerse la unión física o el coito los niveles de placer los conducen a ambos hacia la plenitud, el éxtasis y la felicidad que una vez alcanzados, ambos participantes de este encuentro, perciben un placer ilimitado que los nutre y los transforma en seres humanos creativos en todos los planos de su existencia. Con ello finalizamos este viaje a través de las caricias recordándote que en las mujeres el erotismo se va incrementando al ser acariciadas de la periferia hacia el centro; en el  caso de los hombres, es del centro hacia la periferia. Si logras armonizar esta forma de sentir con tu pareja, como un primer paso en esta historia sin fin, vas a empezar a descubrir sensaciones que no imaginas que posees y mereces.

sexualidad_oct_02Si eres consciente del viaje al que te conducen las caricias, ya sean suaves o intensas, puedes ampliar tu consciencia hacia el éxtasis de la pasión fusionando el universo masculino al universo femenino en la intimidad de la danza de los amantes.

Cuando dos universos se encuentran, entendiendo por éstos, a la mujer y al hombre, tenemos que comprender que son universos porque ambos, a través de la manifestación de sus cuerpos físicos, son la representación micro cósmica del Macro Cosmos Universal. Con esto hago referencia a una de las Leyes Universales: “Como es Arriba es Abajo”.

Con esta información inicial ahora imagina el misterio y las potencialidades que representa tu cuerpo físico seas mujer u hombre y, si tu cuerpo, en lo individual, contiene tu energía sexual, imagina de qué forma se potencializa la energía sexual cuando estos dos universos se encuentran en una danza de erotismo y sensualidad.

El deleite que resulta de ver, desde una óptica diferente, objetiva, consciente y plena, una de las olas del mar de la sexualidad, se potencializa con las caricias que se dan y se reciben con las manos y las bocas. Con la unión de sus bocas, ambos universos, empiezan a permitirse una exploración de caricias a través de sus lenguas; sienten la humedad de sus bocas, sienten la suavidad de sus labios y el placer se potencializa aumentando el poder de la sensualidad, del erotismo, de la sexualidad, de la virilidad, de la feminidad.

A medida que ambos universos se mantienen en un estado de presencia presente la energía sexual se expande en olas de placer en las que, inevitablemente, en forma natural y espontánea sus cuerpos enteros se involucran, entonces las manos se unen a la danza de sus lenguas, se tocan sintiendo el placer de darse placer mutuamente.  Un círculo energético que se siente y está aunque no se vea con los ojos físicos crece a medida que crece la pasión; no hay copulación, aun, no es necesaria de momento.

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Ambos universos se comunican por sí mismos a través de sus cuerpos formando su propio lenguaje.  Poco a poco sus cuerpos físicos se van alineando y sincronizando a sus cuerpos emocional, mental y espiritual, y con ello le abren paso a la fuerza misteriosa y enigmática que habita más allá de ellos mismos y que los conduce a elevar el placer que en un acto de entrega mutua los alienta a formar un Circuito de Placer uniendo la boca femenina al pene del hombre absorbiendo su falo con la suavidad y las caricias de la lengua en una invitación húmeda y cálida cubriéndolo, abrazándolo y protegiéndolo.  Simultáneamente la boca masculina se une a la vagina de la mujer acariciando su vulva con suavidad y delicadeza con la lengua como si ésta fuera un pétalo de rosa que recorre la entrada a su manantial de vida.

Con esto el universo masculino recibe del universo femenino la fuerza creadora de su matriz lo cual le permite regenerarse y anclarse a La Vida con balance, ritmo y equilibrio. Al mismo tiempo, el universo femenino, al absorber el pene del hombre, recibe del universo masculino la semilla que necesita  para que su Fuerza Creativa, localizada físicamente en la Matriz, se potencialice y con ello, ambos, proporcionándose placer de esta forma llegan a niveles de éxtasis en lo que lo único que sigue es más placer y plenitud.

Una vez que los dos han llegado a este punto la copulación puede o no darse. Para lograr este tipo de experiencias, se requiere disposición, aceptación incondicional primero de sí mismos para que realmente puedas aceptar al otro y, en consecuencia, saber proporcionar y recibir placer.