Marta Guzmán, del clima a la conducción

Por: Josué Cruz / Fotografía: Cortesía TV Azteca

actriz_oct_01Su actitud desenfadada le ha abierto las puertas de la televisión mexicana, en los noticieros se dio a conocer dando el clima, aunque también cubrió espectáculos, de ahí brinco a la conducción en programas como De buenas y Qué hay de comer, y hoy es una de las cartas fuertes del nuevo canal de TV Azteca a+ (7.2) al frente de Lo que pasó, pasó: Marta Guzmán es uno de los rostros más conocidos de la televisión.

La entrevistamos en las instalaciones de TV Azteca, se disculpa por llegar unos minutos tarde, pues tuvo un pequeño percance, en cierta forma pienso que va a estar tensa durante la entrevista por el choque, sin embargo, rápidamente adquiere un tono alegre y ligero.

De entrada nos habla de la nueva etapa como conductora y el canal: “Estoy encantada, muy agradecida porque a+ está haciendo varios lanzamientos… y somos parte de ellos, porque está creciendo mucho. Contamos con un equipazo, empezando por nuestra productora Tania Castillo que armó este zoológico, porque estamos muy chistosos todos. Lo que pasó, pasó, está conformado por amigos, Ulises de la Torre hace un intento de moderador porque somos inmoderables, no sé cómo lo hace pero lo intenta; está Samia, que ya sabes cómo es, bueno creo que ni ella sabe cómo es… está Carlita Medina, la conocemos desde que estaba en Disney en nuestra millennial; está Oscar Carapia, que para mí ha sido un descubrimiento maravilloso, tiene un humor acidito.

“Es como cuando estas en una reunión de amigos y de repente de un tema te brincas a otro. Hablas desde tu experiencia, justo es lo que pasa en el programa, dices a mí me pasó o hablas del primo de un amigo, cuando no quieres decir que fuiste tú y en el inter estamos hablando que pasa en La academia o en Exatlón, que realmente son los programas de los que más habla la gente”, añade.

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Hay conductores que cuando uno los conoce son muy distintos a lo que muestran en pantalla, pues ahí interpretan un personaje, Marta Guzmán, bromea engolando la voz y nos dice: “Nada que ver con mi personalidad, no, tú sabes que yo realmente no soy así”, ríe y prosigue: “Siempre he sido totalmente yo, es un plus y un contra porque, como saben, yo me formé en noticieros; entonces, yo siempre me salía del huacal y me decían ¡Marta! Pero prefiero que me digan bájale dos rayas. Yo peleé mucho para tener esa libertad, porque decía: a ver si no hay algo grave como una inundación, como un huracán, algo que ha destruido viviendas o cobrado vidas, se puede jugar mucho con la información del tiempo, para que también que sea como el respiro de un noticiero donde estas generalmente oyendo noticias muy duras. Me dejaron jugar con eso siempre y cuando la información me lo permitiera. Siempre he dicho que no está peleada la información con la diversión, ha sido mi lema, tarde muchos años que me lo captaran y me lo aceptaran, pero logre”.

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Le pregunto si no se sentía desaprovechada sólo estando unos minutos al aire, contesta: “Te juro que aunque fueran dos minutos, a veces tres, si tenía yo suerte, creo que se plasmó muy bien mi personalidad, la gente conoció como soy, tal cual. Trataba siempre de meter como el rollo de hablar de ecología, pero también desde mi forma de ser, de que no fuera aburrido, y que los niños también se interesaran. Eso en mi etapa de noticieros, también llegue a dar espectáculos, que yo decía ‘no quiero dar espectáculos’, pero me veían con cara de espectáculos. Siempre me salgo de lo que la gente espera, si me hacen una entrevista muy seria, sí voy a tratar de que algo de risa nos quede. Por ejemplo, hoy me chocaron, pero no puedo estar amargada todo el día porque me chocaron, lo que pasó, pasó, por eso se llama así el programa, para adelante, que le dejes ese mensaje a la gente de que pueden pasar un chorro de cosas y tienes que seguir, pase lo que pase”.

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Su programa es más bien una reunión de amigos, algo que se ha demostrado que funciona, a la gente le gusta ver lo que quisiera estar haciendo, ella lo reconoce y añade: “No es descubrir el hilo negro, la propuesta es muy honesta, nos divertimos, somos competitivos, nos ardimos, todo pasa. Es como en el niño cuando le pide el terapeuta jugar para saber realmente qué le pasa, sirve también para los adultos. Qué importante es jugar hoy en día, tú y yo estamos haciendo una entrevista, usando la tecnología, la estás grabando, que padre que exista, nos aliviana la vida, pero también nos desconectamos entre las personas y qué mejor conexión que jugando, en persona. Es entretenimiento puro, cada vez tenemos que ser un poco más, ahora se dice orgánico, en mis tiempos se decía natural”.

actriz_oct_05La misma idea estaba en Qué hay de comer, donde también participó, y comenta: “Cuando empecé en un programa de cocina, aquí en Azteca, pesaba como 42 kilos, estaba hecha un hueso y me repuse porque probaba de todo”.

Inició poniendo la voz del reporte del tiempo en el desaparecido sistema de noticias Eco, de ahí paso al croma. Le comento que antes de ella, no me viene a la mente quién daba el clima y me refuta: “Me acuerdo mucho de Iracheta, era muy divertido y cuando me dijeron tú vas a dar el tiempo, él era mi referencia. Entonces yo dije, yo no voy a dar el clima así como aburrido, me dijeron ‘esto es muy serio’, ‘sí pero yo no’, no me sale, ni yo me la creería”.

Marta Guzmán es una mujer bella, pero el reporte del tiempo ha brincado a la exuberancia, ella bromea: “Antes una de las reglas principales era nunca dar la espalda, porque tienes un croma como en semi círculo y con un pasito ya abarcabas todo; ahora es al revés, das toda la corriente en chorro por Culiacán y Chichen Itzá, y, no, yo salía de frente, de repente hasta me salía de cuadro. Pero, ¿sabes qué?, está bien, creo que todo se vale mientras des la información, que usen lo que tengan, está padre. Yo daba el clima y ellas ahora dan el clímax, pero validísimo”.

Se preparó para entender y traducir los reportes del tiempo, aunque nunca se ha considerado meteoróloga. Los chistes al respecto siempre la han acompañado: “Iba a algún lado y veía cómo se ponían de acuerdo un grupo de chavos, me decían ‘oye Martita ¿eres la pesadita de la media?, dinos que va hacer calor para ponerme abrigo’ y yo tenía que hacer la cara de es la primera vez que escucho ese chiste”.

Nuestra entrevistada no se imaginaba frente a las cámaras, acabó el bachillerato y decidió tomarse un año sabático pero se aburrió y la carrera de Ciencias de la Comunicación era una de las opciones que le quedaban a esa altura del año escolar. “Yo no planeo mucho las cosas, soy muy improvisada, las cosas me pesan, es muy chistoso. Somos cinco hermanas, una de ellas decía: yo voy a hacer algo en la tele, y fue abogada, ella de chiquita iba hasta castings… Mis hermanas salieron en anuncios, yo no. En prepa, en orientación vocacional, decían que yo servía para cosas administrativas y no sé ni administrar mi quincena”, narra.

Cuando entró a la carrera se imaginaba en la producción, detrás de cámaras, pero resultó muy distinto: “De repente me hablan para hacer un casting para Eco, justamente para el tiempo y dije: lo voy a hacer por la experiencia, y fue como el burro que tocó la flauta, lo hice sin pensar que me iba a quedar”.

Para concluir elude hablar de algún proyecto soñado a futuro: “El día que yo te diga, quiero hacer esto…, es que no estoy contenta con lo que estoy haciendo”.