“Los Guachimontones” — Jalisco y sus pirámides circulares

Por: ¡Soy Karla Aparicio y soy de Jalisco!

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Cuando piensas visitar Guadalajara, seguramente nunca se te ocurriría pensar en zonas arqueológicas, pero te sorprendería saber que en Jalisco tiene pirámides circulares.

Así es, cerca de la Perla Tapatía, existen vestigios prehispánicos llenos de misticismo e historia, donde podrás descubrir más sobre la cultura y costumbres de los primeros pobladores de nuestro México.

En las faldas del volcán de Tequila, rodeado por el paisaje agavero, patrimonio de la humanidad, en Teuchitlán, se encuentra Los Guachimontones, un antiguo centro ceremonial, de diseño excepcional en el mundo, pues sus pirámides el Gran Guachi y La Iguana, son circulares y en verano se visten de una gama de distintos verdes para brindar un espectáculo visual a todos sus visitantes; es en verdad impactante y además de ser un bello el lugar, te maravillas aún más, porque estamos acostumbrados a ver otro tipo de arquitectura en lo que a pirámides se refiere.

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En esta zona arqueológica podrás ver plazas y terrazas de cultivo que fueron utilizadas por nuestros antepasados, así como canchas donde jugaban a la pelota.

Al dar el recorrido, aconsejamos dejarse acompañar por un guía certificado, pues él te dará una explicación muy detallada de todo lo que ahí sucedía y para saber todavía más, complementa la experiencia visitando el Museo de Arqueología Los Guachimontones, donde también encontrarás figuras de cerámica, maquetas de “tumbas de tiro”, murales y hasta una tienda de souvenirs.

Con más de 40 años de iniciado, el proyecto Teuchitlán es hoy día uno de los más importantes hallazgos de la arqueología occidental de Mesoamérica. Su estructura y forma tan única lo convierte en un sitio en verdad mágico y valioso para visitar.

 

Los Guachimontones, estructuras de círculos concéntricos.

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Para el año 2001, el sitio abrió sus puertas al público de manera gratuita, lo que provocaría un gradual pero estable flujo de turistas que irrumpiría drásticamente con la paz de la vida tradicional del entonces pequeño, pintoresco y desconocido pueblo rural.

Se desconoce quién bautizó a este sitio como “Los Guachimontones”. Se cree que Guaje proviene de la palabra náhuatl “Huaxe” que combinándola con la palabra “montón” que es de origen castellano, se podría traducir entonces como “montón de guajes”, ya que en la zona abundan los árboles de dicha especie.

Los Guachimontones son estructuras en forma de círculos concéntricos, utilizadas para adorar a sus dioses, principalmente a Ehécatl (Dios del Viento). En una vista aérea, se puede apreciar la forma de círculo perfecto de su edificio ceremonial y de los asentamientos a su alrededor, sitios donde las familias se reunían y bailaban para sus dioses elementales (viento, agua, fuego y tierra). En el centro de la estructura circular principal (sus pisos son un calendario exacto de 52 años),  existe un largo orificio, allí se ponía un poste, del cual los sacerdotes se sujetaban y se mecían de un lado a otro, simulando el vuelo de un ave. Tal tradición era una ofrenda.

La Cultura Teuchitlán (habitantes de los Guachimontones) se especializaron en la utilización de la Obsidiana en sus artesanías y esculturas, sin descartar otros materiales igualmente importantes, como cobre, oro, plata y malaquita. Mil 500 años después del abandono del área por sus habitantes, Guachimontones está siendo reestructurado y redescubierto. Muchas de las áreas arqueológicas se encontraban en condiciones precarias, ya que era un lugar en el que se practicaba la agricultura de los dueños de estas tierras. Hoy ya es Patrimonio de la Humanidad, lo cual no indica que está terminado el trabajo, sino que simplemente está comenzando a renacer.

Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco

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El 12 de Julio de 2006, la zona que incluye Teuchitlán, 34,658 hectáreas entre el pie del volcán Tequila y el profundo cañón del Río Grande y su complejo arqueológico Los Guachimontones, ha entrado a formar parte de la lista del Patrimonio Mundial, junto a otros parajes del mundo, por decisión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Ancas de rana, el platillo más solicitado

Después de visitar la zona arqueológica, no puedes perderte, por ningún motivo, comer en los restaurantes aledaños a la Presa de la Vega, es un lugar digno de visitar, donde te servirán platillos típicos de la zona: uno de los más solicitados son, aunque no lo creas, las ancas de rana cocinadas a la diabla, empanizadas, zarandeadas, e incluso, en caldito… Muchos dicen que es un manjar. ¿Te atreverías a probarlo?

Cómo llegar a Los Guachimontones

– Por camión: Tendrás que ir a la Antigua Central Camionera de Guadalajara, que está ubicada en Avenida Dr. R Michel, esquina con 5 de Febrero; tomas la línea de transportes Etzatlá Tienen salidas desde 17:20 a las 21:00 h, con salidas cada 20 minutos. Te tomará aproximadamente una hora en llegar.

– Por Automóvil: Deberás tomar la avenida Vallarta hacia la carretera a Nogales, seguir hasta el entronque de Ameca, Tala, Etzatlán, ahí también encontrarás algunos letreros que te indican la dirección hacia Teuchitlán, después de pasar el entronque de Tala a un kilómetro, encontrarás el siguiente (entronque) dirección a A partir de este punto, estás a solo 12 km para llegar a Teuchitlán.

Toda la carretera desde que sales de Guadalajara hasta el entronque con Etzatlán, Ahualulco, Teuchitlán, es de doble carril y en muy buenas condiciones.

El tiempo promedio es de sesenta minutos desde la Glorieta de la Minerva. Los domingos el tiempo puede llegar a una hora y media aproximadamente, según el tráfico.