VITALIDAD Y PLENITUD EN TU SEXUALIDAD

Por: Psic. Jaquelin Machado Garduño / e-mail: c-ha-p@hotmail.com

sexualidad_feb_01Si así es, lo sepas consciente o inconscientemente, en algún nivel de tu individualidad como ser humano sabes que estás sexualmente vivo(a). No podemos librarnos de la sexualidad, ni deberíamos hacerlo. La sexualidad se encuentra viva, primero a través de ti mismo(a), en tus fantasías, acciones, pensamientos y realizaciones. Puede que tu relación con la sexualidad sea positiva, de crecimiento y evolución o negativa, de destrucción e involución. El hecho es que está todo el tiempo, todos los días desde tu llegada a este mundo.

Recuerda, la sexualidad es un inmenso mar de energía de vida, la genitalidad es un factor importante de ésta, pero no es sexualidad.

Bien, básicamente te relacionas con el mundo de acuerdo a tu nivel de consciencia (ya sea animal, infantil, romántica, adulto explotador vs adulto generoso y cósmica) y también de acuerdo a la alineación que tengas entre tu cuerpo físico (que tiene que ver con las necesidades básicas, incluida la genitalidad), tu cuerpo emocional sexual (que tiene que ver con el deseo, los sentimientos y la creatividad), tu cuerpo mental (que tiene que ver con tus pensamientos y la forma que los das) y tu cuerpo espiritual (que es básicamente el que te permite manifestar tus motivaciones de vida).

Tú, yo y cualquier ser humano somos el resultado de la unión sexual de nuestros padres independientemente de las circunstancias en las que dicha unión se concretó, tales como en unión por amor, desamor, deseo sexual, economía carente o abundante, nivel social bajo, medio o alto, enfermedad, zona geográfica, etc… ¡Estás vivo(a)!

Mira más allá, atrévete a profundizar, entonces, si lo haces, te darás cuenta de que has sido deseado(a) por el Universo, por la vida misma y, desde esta perspectiva de vida puedes reorientar, si así es el caso, tu vida sexual a la evolución, co-creación, libertad y plenitud, que es lo que realmente implica la Sexualidad.

No tengo idea sobre cómo es tu vida sexual actualmente. Lo que si sé es que todos tenemos un punto de origen de plenitud, libertad, sensualidad, erotismo y sexualidad. Fuiste un bebé y si observas con naturalidad y sin prejuicios ni morbo, los bebés poseen un enigma en su mirada, son libres para sentir placer al ser tocados, se maravillan al “descubrir” su cuerpo y las distintas sensaciones que éste le provoca. El bebé siente placer cuando se le cambia el pañal, cuando se le carga, cuando se lo besa. El placer es natural, no es morboso.

 

En el punto de origen de tu sexualidad todo es natural, sin miedo y con un gran placer porque realmente decides qué te gusta y qué no. Sabes decir  que “sí” cuando quieres decir “sí” y no cuando sientes que “tienes que decir sí”.

Tu punto de origen, en su natural desarrollo, te va guiando a tu primera caricia erótica, tu primera masturbación, tu primera exploración, tu primer beso… todos ellos factores en los que no te sentiste ni intimidado(a) ni culpable…

Si tú, como ser humano, niegas tu esencia sexual, tu esencia de vida, niegas, de alguna forma tu Fuerza Vital, es decir, tu Energía Sexual y, entonces, crees que tienes que conquistar tus potencialidades sexuales y vas con ello a la lucha y la consecuente división. Mira, básicamente, es como pedirle a tu mano que conquiste a tu cuerpo cuando ésta obviamente forma parte de él.

Tenemos que reconocer la alquimia sexual recordando lo que el ser humano es en su interior y, para ello, es importante dar lugar al corazón que es el que realmente te guía hacia tus verdaderos valores sexuales y te otorga con ello autenticidad y libertad.

Es importante entender que, a medida que el ser humano evoluciona sexualmente, su conocimiento de la vida evoluciona a la par. Sin embargo, hay que partir del hecho que dentro de cada hombre yace una parte femenina y dentro de cada mujer yace una parte masculina y esto implica una polaridad entre ambos sexos. Cuando hay un encuentro sexual entre hombre y mujer, lo que debería suceder, en todos los casos, es subir la energía sexual a la cabeza a través de la columna vertebral que es el canal por donde fluyen las energías femeninas y masculinas, es decir, la polaridad de los sexos cuya base se encuentra en los genitales u órganos sexuales.

Como se observa, la mayoría de personas no saben que la energía sexual existe y es importante subirla a la cabeza cuando se tienen relaciones sexuales, para lograr mantener un equilibrio de vida pleno. Al desconocer esto, y hablando de manera general, la gente vive en la ignorancia de la sexualidad y sin darse cuenta, en cada encuentro sexual que tienen, su energía sexual baja de la base de sus genitales produciéndoles entre muchas otras situaciones, conflictos sexuales, insatisfacción, dominio, sometimiento, condicionamiento, celos, posesividad, manipulación, adicciones, desviaciones sexuales, violaciones, compulsiones, anorexia, vigorexia, bulimia, obesidad, rivalidad, competencia, etc… ya que la raíz principal de dicha ignorancia parte del miedo, el orgullo y la vergüenza que se originan del “mal deseo sexual de poseer al(a) otro(a)”.  Con este mal deseo sexual surge la necesidad de tener posesiones materiales, adquirir dinero y riquezas, que brindan a las personas la ilusión de tener el control y el poder sobre los demás.  Sin embargo, en el lado opuesto la pobreza en las personas también influye en la ignorancia de su sexualidad pues igual se da el mal deseo sexual con sus consecuencias.

sexualidad_feb_02Aclaro que en ningún momento estoy expresando que la adquisición de posesiones materiales, dinero y riquezas sea únicamente debido a la ignorancia de la sexualidad y/o a la evasión de la evolución de su sexualidad, pero si lo expreso como una de las causas y que definitivamente no aplica a todas las personas.

El camino del conocimiento de la sexualidad es individual ya que cada persona se debe dar a la tarea de mirar dentro de sí mismo(a), ubicar su momento sexual presente, ubicar sus metas y proyección de vida, saber que aquello que está dentro de sí mismo(a) es aquello que lo(a) mantiene prisionero(a) de sus deseos sexuales y en consecuencia, obsesionado(a) y enfermo(a) ya sea emocional, mental y/o físicamente. Pero, eso mismo que yace en su interior lo(a) puede liberar sanando sus heridas conociendo y viviendo una vida llena de éxtasis, plenitud, desafíos y realización sexual continua.

La sexualidad positiva protege, la negativa, tiene que ser dominada y controlada. El sexo puede ser pleno y evolutivo o lujurioso e involutivo; el sexo puede crear o destruir, el sexo puede ser animal-bestial o humano-espiritual (no religioso institucional); el sexo nos puede llevar en un carro de fuego hacia niveles superiores de consciencia y realización o pavimentar nuestro camino hacia el abismo y la perdición.

Cuando el ser humano comprende la diferencia entre sexualidad y conocimiento y sexualidad e ignorancia, sabe que el conocimiento sexual surge como respuesta natural a la reconexión con el ser esencial en su interior que le proporciona, a su vez, la reconexión con la naturaleza y sus ciclos de vida y por tanto, a la reconexión con el Universo, el Cosmos y lo Divino, éste último que surge como respuesta al subir la energía sexual por medio de la columna vertebral (kundalini) hacia la cabeza (que es la representación micro cósmica de la bóveda celeste). También sabe que la ignorancia en la sexualidad es buscar la felicidad en el sexo por medio del deseo sexual producido por la mente y el pensamiento humano y este deseo sexual nunca puede ser satisfecho porque la mente siempre quiere más y es obsesiva, esto produce siempre dolor, sufrimiento e insatisfacción.

Cuando hombre y mujer se unen en el acto sexual de coito, la energía sexual circula como fuego por todo el cuerpo de ambos a través de la sangre, es por eso que el sexo es tan fuerte. No es un acto inocente que se queda a nivel de los genitales y de un placer efímero.

El cuerpo humano es en sí mismo un misterio…