El Licenciado Freg desafío la vida en los ruedos y encontró la muerte en el mar

Por: Rosa María Guevara

torero_marzo_01Ernest Hemingway escribió “Muerte en la tarde”, y justo en ese libro, el autor incluye dos imágenes reveladoras sobre la misma persona, una es al principio de la faena y la otra, al final de la misma “(Left) The beginning of the faena. Luis Freg in the pase de la muerte in Madrid. (above) The end of the faena. Luis Freg in the hospital with a cornada in his chest. Note the scar in the left armpit, and the unplaited lock of hair that when braided makes the pigtail that was formerly the caste mark of a bullfighter.”.

Luis Freg Castro fue considerado uno de los toreros más valientes que haya existido… Este hombre nació el 21 de junio de 1890 y la primera vez que se presentó ante el público fue después de Navidad, un 26 de diciembre de 1909 en la plaza de Mixcoac en la ciudad de México. En aquella ocasión compartió plaza con Ricardo Ortiz y Lorenzo Gutiérrez, y sería hasta el siguiente año, el 23 de octubre de 1910 que tomaría la alternativa de manos de “Lagartijo Chico” con reses de Piedras Negras en la majestuosa Plaza de El Toreo.

Luis Freg tuvo dos hermanos menores que también fueron toreros, Salvador, que fue el pequeño y llegó a ser matador, mientras que Alfredo terminó como subalterno, pero Luis, Luis fue otra cosa, fue una eminencia en los ruedos, porque en donde se parara, fuera arena, reuniones o tertulias, él destacaba, aunque su mejor lugar de batalla era su casa ubicada en la calle de Álvaro Obregón, en la ciudad de México.

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Continuemos con su historia, para el 12 de marzo de 1911, protagonizó la primera encerrona, y tuvo como sede la Plaza de El Toreo de la Condesa, lidiando en solitario toros de Piedras Negras. Ese año, resultó grandioso, el 15 de agosto debutó en Plasencia, España, y recibió dos alternativas, una en Alcalá de Henares el 24 de agosto y la otra en Almería, el 3 de septiembre.  

La primera la recibió de manos de Antonio Boto “Regaterín” y la segunda de Julio Gómez Cañete “Relampaguito”, con Antonio Pazos e Isidoro Martín Flores como testigos, el toro de nombre “Bailador” de la ganadería de Vicente Martínez.  “Puntillo” fue el octavo toro de la tarde, que lo hirió de gravedad. La tercera que también fue confirmación, se realizó el 24 de septiembre en Madrid, su padrino fue el madrileño Tomás Alarcón “Mazzantinito” y tuvo como testigo a Juan Cecilio “Punteret”, con el toro llamado “Judío” de la dehesa de Eduardo Olea.

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Al siguiente año se presentó en Francia, debutando en Marsella el 2 de junio de 1912, en ese momento alternó con Juan Cecilio “Punteret” de la ganadería de Felipe Salas.  

Hay fechas que quedaron marcadas para la historia como el encierro que tuvo de seis toros en EL Toreo en 1911; el toro Gamero Cívico le da una cornada en el abdomen, esto fue en Sevilla.

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Fue el primer torero que viajó en aeroplano para cumplir un contrato, eso fue en 1918, con destino a Palma de Mallorca y todo porque perdió el barco en Valencia. Otro de los datos importantes que aporta es que fue el primer torero mexicano que cortó un rabo en España (Algeciras).  

torero_marzo_04Participó en la inauguración de la Plaza de toros en Tlalnepantla, Estado de México (1 de febrero de 1920); un toro de San Nicolás Peralta lo hiere en El Toreo, un 9 de marzo de 1922; en 1927 debuta en Guatemala con toros del Duque de Veragua; el 5 de octubre de 1930 inaugura otra plaza de toros, ahora  “La Constancia” de San Luis Potosí; 1931 participa en un cartel completamente de mexicanos en Barcelona, España, en esa ocasión compartió plaza con Juan Espinosa “Armillita”, Pepe Ortíz y Alberto Balderas, con toros de la ganadería de Alipio Pérez-Tabernero; en 1932 debuta en Perú alternando con Julián Sáiz “Saleri II” y Carlos Sussoni con toros de Celso Vázquez; su última corrida fue el 4 de noviembre de 1934 en Ciudad del Carmen, Campeche, en corrida mixta con el novillero Ignacio González “Armillita IV”.

Anteriormente mencioné que fue un torero muy valiente, y vaya que lo fue, su cuerpo albergaba 112 cicatrices, en su mayoría se localizaban en las piernas… Recibió 72 cornadas “varias de ellas mortales de necesidad” y en otras cinco, literal, ya ni lo contaban, tanto fue así que hasta la extremaunción le dieron en las enfermerías de las respectivas plazas de toros.

La prensa de aquel entonces lo mató muchas veces, aunque la verdadera sería muy lejos de los ruedos, murió ahogado en el río Palízar en Campeche, cuando zozobró la embarcación donde él y su familia fallecieron, esto fue el 10 de noviembre de 1934.  Fueron 24 años de actividad y lamentablemente murió en la pobreza.