Julio Ramón Menchaca Salazar, presidente de la Comisión de Justicia del Senado

Por: Patricio Cortes / Fotografía: Mario Torres

politico_mayo_01El tema de la inseguridad sigue siendo uno de los grandes flagelos para la sociedad mexicana, por ello buscamos al presidente de la Comisión de Justicia del Senado, Julio Ramón Menchaca Salazar, quien además ha sido litigante y presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado de Hidalgo, por lo que es un tema que conoce a fondo.

Miembro del partido del presidente (MORENA), nos comparte la parte compleja de la comisión que preside: “Está integrada de una manera muy especial y tenemos a muchos de los senadores que son o han sido dirigentes de sus partidos”.

Asegura que las discusiones son intensas, tanto en la comisión como en el pleno: “En los dos lados hay una discusión muy seria, muy responsable en muchos temas después de las discusiones en las comisiones tienes que soportar la prueba del ácido en el pleno… El mayor reclamo que tuvimos en campaña política, todos los partidos, fue la inseguridad, la violencia, incluso más que los aspectos económicos. Hay un gran déficit, hubo un decaimiento de las instituciones de procuración de justicia en general, estatal, se tardó cuatro años en cumplir una reforma constitucional para transformar la PGR en Fiscalía General, que no es sólo un cambio de nombre, éste de verdad es cambio estructural. Hay un rebase en la administración de justicia, porque hay un rezago histórico presupuestal en la gran carga de trabajo que se tiene en los estados, en los tribunales superiores de justicia de los estados, hay una desproporción con el del federal con la carga de trabajo. El reto es fortalecer todo el andamiaje de la procuración de justicia”, expone.

Diagnostica: “Hay que entender que un Estado moderno tiene que ver con leyes aplicables y entendibles, condensadas, funcionales. Si partimos que se han venido dando en el transcurso del tiempo una serie de estructuras jurídicas que simplemente han sido para la justificación de que alguien asume una responsabilidad legislativa, hay leyes que no son aplicables, hay que darle una sacudida al sistema jurídico mexicano, haciéndolas entendibles, simples, concretas, concisas. Finalmente hay que aclarar que los problemas del país no sólo se resuelven con leyes”.

Pasamos al tema del populismo penal, es decir incrementar las penas para complacer a ciertos sectores, aunque se sabe que el tema no es de años de cárcel, sino de niveles de impunidad, el legislador reconoce: “Hay quien por un interés meramente electoral, saca lo de la pena de muerte y penas corporales que están prohibidas en la Constitución. Quien se siente agraviado por esa inseguridad quisiera tener una satisfacción de venganza, donde ha fallado el Estado mexicano en darle seguridad. Hay un sentido de fragilidad impresionante en la sociedad, no importa los niveles económicos de las personas”.

Cuando solicito su posición específica sobre el tema de seguir incrementando penas a niveles que van más allá de la vida biológica de un ser humano, elude: “Nosotros como legisladores tenemos la obligación de darle al Estado mexicano los elementos para que pueda combatir la impunidad y la inseguridad, ¿Qué se requiere para eso? Lo que está haciendo el gobierno federal y lo estamos respaldando, no solamente se va a resolver un asunto de inseguridad con un sistema penal que además ha tenido varias fallas, que tenían una buena intención pero que no formaban parte de nuestra tradición jurídica, el nuevo sistema de justicia penal”.

“Se le dedicaron muchísimos recursos a la preparación de ministros, magistrados y jueces; pero se desatendió algo fundamental que son los policías, que es el primer contacto que se tiene con un hecho delictivo; en fin muchos, aspectos que podrán estar muy preparadas las áreas de alto nivel, pero no se podía preservar un lugar donde se cometía un delito”, añade.

Al hablar de la corrupción existente en el sistema jurídico que alcanza a los jueces, asegura que conoce muchos juzgadores y policías honestos, por lo que no se puede generalizar, pero reconoce: “La situación de la sociedad mexicana ha presentado una pérdida de valores, un descrédito institucional y hay que reconstruirlo. Por eso el presidente de la República y el Movimiento de Regeneración Nacional ganaron las elecciones, porque hay un discurso y un compromiso de transformación social”.

Entra también al discurso de soluciones basadas en el ejemplo: “Hay muchas cosas que cambiar, uno de los elementos fundamentales y en eso se está empeñando el presidente, y debemos  esforzarnos en seguirlo, es predicar con el ejemplo. No se puede exigir a otras instancias lo que nosotros no estamos dispuestos a hacer, actuar con verticalidad, con transparencia, con eficiencia en el ejercicio de los recursos públicos. Se vino deteriorando en el transcurso del tiempo el ejercicio público y era ya casi como un parangón manejar el hecho de ser funcionario, trabajador del gobierno, con ser corrupto con ser ineficiente, con ser mal aplicador de los recursos”.

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Sobre los pendientes destaca: “Hemos estado atendiendo lo urgente y hay muchas cosas importantes que en el transcurso de la legislación se deben de dar. Tenemos que atender urgente una reforma constitucional que se dio en el 14 sobre crear la fiscalía que nunca se dio, no se dieron las condiciones políticas para nombrar un fiscal, que ya se dio; estar nombrando ministros, que ya se está dando; vienen reformas al sistema nacional anticorrupción; en el 17 el presidente Peña mandó 18 nombramientos para el tribunal de justicia administrativa que nunca se dictaminaron y hubo un amparo de un tribunal del sistema anticorrupción que obliga al Senado a estar tomando decisiones, va para dos años desde la legislatura que no se cumple. Se necesita atender ahorita lo urgente que está demandando el Estado mexicano para poder combatir la inseguridad, generar un verdadero Estado de derecho y en el transcurso de la legislatura estar dándole una revisión al sistema de justicia penal para que no sea una puerta giratoria. Pero lo hemos venido haciendo se modificó aún con muchas críticas el 19 constitucional para hacer un poco al contrapeso, fiando la prisión preventiva oficiosa a ciertos delitos que están lastimando a la sociedad, el robo de hidrocarburos, asalto en carreteras, el robo a casa habitación, bueno ya los estamos haciendo delitos graves. ¿Es lo ideal? No. Los que hemos trabajado con derechos humanos desde hace mucho tiempo sabemos que debe ser una cuestión temporal, pero el país atraviesa por un estado de emergencia”.

En cuanto al tema de la Guardia Nacional, ésta ha sido muy criticada por grupos de derecho humanos nacionales e internacionales por considerarla castrense (militar), debido a sus estructuras, al origen de su personal y sus mandos, no obstante el senador Ramón Menchaca opina diferente: “No fue un modelo castrense, fue un modelo aprobado por mayoría en el Senado de la República y por un solo voto en contra en la Cámara de Diputados, por los 32 congresos de los estados. Mire se maneja una doble moral que confunde y es algo en lo que ha insistido el doctor Alfonso Durazo, politizar el tema de seguridad no beneficia a nadie. La Guardia Nacional es un paso muy adelante y las condiciones están establecidas, hay quien insiste en politizar el tema. Que sea nombrado un general no quiere decir que se va a militarizar, la mayoría de los secretarios de seguridad pública en los estados y en los municipios son militares porque son personas que tienen el adiestramiento, la lealtad, la capacitación para poder enfrentarse con la delincuencia; no quiere decir que no haya civiles que no lo puedan hacer, pero ya hay quien tiene una formación y una de las condiciones que hay en la Guardia Nacional es salvaguardar los derechos humanos, va a tener que hacerlo de acuerdo a la ley orgánica, nos la acaban de pasar”.

Para concluir asegura que a pesar de ser de MORENA, no hay cheque en blanco para el ejecutivo: “Yo lo he dicho en tribuna, por ejemplo, el nombramiento al doctor Gertz, nosotros vamos a estar vigilando que esté funcionando bien”.