María Rebeca — La niña de la mochila azul a Bravas y breves de cama

Por: Kury Galeana / Fotografía Cortesía María Rebeca

bonita_mayo_01Hace ya algunos años una conquistó el corazón de México como La niña de la mochila azul junto a Pedrito Fernández, se volvió la pareja infantil del cine nacional. Hija nada menos que de Irma Lozano y José Alonso, lleva los histriones en la sangre y aunque ha seguido haciendo cine, participado en telenovelas e incluso conducido programas de televisión, la mayor parte de su carrera ha sido en la escena teatral.

Nos confiesa que no fueron sus progenitores quienes la introdujeron al mundo de la actuación: “Cuando empecé profesionalmente, una tía me llevó al casting, ni mi mamá ni mi papá sabían de la película con los hermanos De Anda, cuando me quedé ya no hubo más remedio, tuvimos que decirle a mi mamá que había ido a hacer un casting a escondidas y pues mi mamá me dijo: ‘hermosa, María Rebeca, si tú quieres, es tu decisión’. Le respondí: ‘Mamita, sí tengo ganas, lo quiero intentar’ y ahí empecé”.

Sin embargo, hubo cierto titubeo en la adolescencia: “Hubo un descanso en mi carrera, donde yo no quería dedicarme a esto, no estaba segura, esto duró de los 15 a los 16, cuando me hablaron para hacer otra película, nos querían juntar a Pedro Fernández, a Aldalberto Martínez Resortes y a mí (el elenco central de La niña de la mochila azul), ahí me ganó la emoción, acepté, me fui a hacer una película que se llama Pánico en la montaña y ahí recordé lo que me gustaba, y ya no lo solté”.

Contrario a lo que podría pensarse, no recibió clases de actuación de sus papás, aunque el ejemplo fue muy importante: “La verdad es que, bendito Dios, mis padres siempre tuvieron mucho trabajo y estuvieron muy ocupados, mi mamá tenía que darnos de comer a mí hermano y a mí, pues se la pasaba trabajando, fue una mamá soltera, bueno no soltera porque ahí estaba Pepe y el papá de mi hermano, pero en realidad ella nos mantuvo a los dos. Pepe alguna vez aportó y estuvo ahí presente, pues, pero la que se metía las friegas era mi jefa y mi papá andaba haciendo lo suyo, haciendo películas y luego se iba al teatro. De alguna manera influyeron porque yo los veía en la vida como ejemplos, me enseñaron a ser respetuosa con mi carrera, con mis compañeros, a respetar las jerarquías, el respeto absoluto que se le debe al teatro, a ser una actriz generosa; pero nunca me dieron tips, más bien lo hicieron con el ejemplo, como yo veía que se comportaban y como eran con el público, con su trabajo y sus compañeros, los veía estudiar”.

Opta por no criticar a las nuevas generaciones: “Yo me acuerdo cómo mi abuela decía, ‘en mis tiempo todo era mejor’ y de pronto me encontré diciendo esa frase y dije ‘no lo haré porque creo que la evolución tiene que suceder en todo, en el ser humano, en la tecnología, en el televisión, en las formas’. Ya no se puede hacer teatro como antes, es decir, hacer presentaciones de martes a domingo y tenías un trabajo toda la semana, se hace ahora nomás los viernes y tienes que buscar otras cosas. Entonces, uno se tiene que volver un poco más hábil, tener sus recursos más seguros, su agilidad mental para poder participar en más proyectos”.

Sobre su actual proyecto emocionada nos dice:Breves y bravas de cama (sábados Foro Bellescene) es una obra que yo disfruto mucho, porque es como un regalo y un dulce que nos hemos dado un equipo de amigos, actores, directores, productores, es como un bomboncito que nos encanta compartir con el público. Es una obra que ya tenemos probada, sabemos que funciona bien, que la gente sale contenta, sale apapachada del alma y del corazón con un buen sabor de boca”.

“Son cuatro cuentos alrededor de una cama. Es una obra completamente blanca a pesar de que los cuentos suceden alrededor de una cama. Hoy tenemos la gran fortuna de que Gloria Higuera -la productora-, nos rejuntara, es una persona que hizo teatro y la vida la alejó, pero siempre conservó ese agradecimiento: ella escribe dos de los cuentos, es muy acertada, muy inteligente. Trabajar entre amigos siempre es una dicha y un agradecimiento, nos conocemos perfecto, sabemos cuáles son nuestras virtudes, nuestras limitaciones, nuestros demonios y nuestros ángeles. Es muy sencillo trabajar en conjunto y en un equipo que va hacia una misma meta, compartir con el público”.

Actúa en tres de los cuatro cuentos que constituyen el montaje: “El primer cuento se llama Insomnio y precisamente hago el insomnio de una chava y me permite sacar mi lado latoso, juguetón, ser esa vocecita en la cabeza que no te deja en paz, es un personaje muy ágil y lo disfruto tremendamente, no es ni hombre ni mujer, entonces se permite ciertas licencias, eso actoralmente me nutre mucho. El segundo cuento es una esposa con un marido muy respetable y deciden hacer un cuarteto y pasa un desastre total, por supuesto. El último es una viuda que contrata un estríper, pero ella es un dulce, la gente sale atacada de la risa, se vuelve algo hasta tierno”.

También participa en otros dos proyectos: “Voy a estar los viernes también en foro Silvia Pasquel con Alfa Acosta, con Juan Vidal, los viernes en Se renta marido, vengo de procesos fuertes, mi mami murió, me separé, me cambié de casa, vengo de momentos donde me he tenido que reconstruir y hacerme fuerte y agradecer todo lo que ha pasado. Entonces, yo le pedí a la vida que me mandara algo que me hiciera reír y me mando tres comedias Breves y Bravas, Se renta marido y tengo la fortuna de estar en cuento infantil que va a ir a lugares específicos para hablarles a los niños de Bullying.

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El hecho de que nuestra entrevistada esté en tres obras simultáneamente, que muchos espacios escénicos ya estén comprometidos por años, nos habla de que sí hay un público asistiendo al teatro, María Rebeca, nos explica: “Se debe a un esfuerzo absoluto por parte de las personas que amamos hacer teatro, con un sacrificio infinito que los que hacemos verdaderamente teatro cobramos nada, el productor no gana nada, es porque de verdad queremos y amamos al teatro. No queremos dejar que se pierda el público y el contacto del teatro por eso hemos decido cobrar poco para que la gente pueda venir. Estas obras de teatro donde existen elencos maravillosos con estrellas que cobran carísimo, si tú quieres pagar ese boleto por ir a ver a tus estrellas, es válido, bienvenido hazlo, pero también sábete que hay otros tipos de teatro, otro tipo de cosas que también te pueden gustar y hay otro tipo de público”.

“Hay público para todo, pero los que seguimos haciendo teatro porque verdaderamente hacemos un esfuerzo por lograrlo, los que no tenemos las becas del FONCA  que acaba de salir una noticia que siempre llagaba a los mismos y los que hacemos teatro, fuera de esos cinco, cobramos 700.00, 750.00 por función, en estos esfuerzos, porque no puedes cobrar más, porque no le puedes cobrar más al público, porque hay que recuperar público, lo tienes que volver a enamorar. Entonces tienes que hacer otras cosas porque el teatro es muy bonito, pero 700 pesos no te dan de comer”, añade.

Por último se describe: “Soy una mujer infinitamente agradecida con la vida, con Dios, con los seres que me han rodeado durante toda mi vida, por las lecciones que he tenido que me han permitido crecer como ser humano, tantas han sido por el lado del amor como las que han sido golpes muy fuertes, como la muerte de mi madre, una serie de cosas que de repente cambiaron mi forma de ver la vida. Agradecida con el público que nos ama sin conocernos, hay un amor incondicional, que te ven en la calle te sonríen, te besan, me hablan de mi madre, de mi padre; poca gente tiene la oportunidad de tener tanto amor. Soy una mujer que hace lo imposible por ser un buen ser humano para conmigo y para con la vida”.

Breves y Bravas de Cama, Foro Bellescene, Zempoala 90, Alcaldía Benito Juárez (CDMX) 8pm, a partir del 4 de mayo.