Escenarios — EL TEMBLOR

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PERSONAJES:

POLICÍA

YOLANDA…  HIJA

ARNULFO…. ESPOSO DE YOLANDA

MAGDA, LUIS Y MARINA. YA NO SON JÓVENES. SON VECINOS.

LUISA: MADRE DE YOLANDA.

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MARINA SE ACERCA AL POLICÍA QUE ESTÁ PARADO FRENTE A UN LISTÓN AMARILLO QUE IMPIDE EL PASO. AL FONDO PUEDE VERSE, O NO, UN EDIFICIO DAÑADO POR EL TEMBLOR. SE PUEDE USAR COMO FONDO ALGUN VIDEO DE UN EDIFICIO PRÓXIMO A DERRUMBARSE Y AL FINAL VEMOS COMO SE DERRUMBA.

SON LAS SIETE DE LA TARDE DEL DÍA 20 SEPT 2017

MARINA: (Acercándose al policía) ¿Por qué no dejan pasar? ¿ Es cierto que se va a caer el edificio?

POLICÍA: No lo sé. Yo estoy aquí para evitar que alguien quiera entrar.

MARINA: Entonces sí es cierto.

POLICÍA: Repito que no lo sé.

MARINA: Cómo no lo va a saber, lo que pasa es que no quiere informarnos.

POLICÍA: En unos momentos vendrá una persona de la Delegación, él le puede informar.

MARINA: ¿Hay alguien todavía adentro?

POLICÍA: No tengo esa información.

Se acerca Magda. Usa delantal, no está arreglada.

MAGDA:  ¿Es cierto que se va a caer esto? Yo me salí de mi depa, vivo a media cuadra. También dicen que está dañado. Si se cae éste,  del puro ruido puede tumbar al mío. ¿Habrá alguien que vaya a verlo? Ya hablamos al 911 y nadie nos contesta.

POLICÍA: No le sé informar. Yo vine a cuidar este edificio.

MAGDA: ¿No puede ir a ver el mío y después informar a sus superiores?

POLICÍA: No señora, no puedo. La orden que tengo es estar en este lugar.

MAGDA: Lo que pasa es que no quiere. Mire, yo también pago mis impuestos y con ellos le pagan a usted.

MARINA: Ya no le pregunte nada, lo único que dice es que no sabe nada.  Se puede una estar muriendo y a ellos no les importa.

MAGDA: Debemos dar la queja. A ver, señor, cuál es su nombre.

POLICÍA: ¿Para qué lo quiere?

MAGDA: Es mi derecho saberlo.

MARINA: Así es.

POLICÍA:  Arnulfo Flores Matías.

MARINA: Pa´nombrecito.

MAGDA: No traigo nada para escribir.

MARINA: Yo me lo aprendo. Arnulfo Flores…¿qué?

POLICÍA: Matías.

MARINA: ¿Matías como apellido, no es nombre?

POLICÍA: Así es mi apelativo.

MAGDA: (Poniéndose frente a él. Trata de tomar la placa del policía. Este le retira la mano bruscamente)  ¡Me lastimó!

MARINA: Lo último que nos faltaba. Claro, porque somos mujeres. A que no se hubiera atrevido si fuera yo un hombre.  Todos son unos cobardes.

POLICÍA: Les pido, muy atentamente, que me dejen hacer mi labor. Pueden ir a otro lado a platicar.

MAGDA: (Levantando la voz) ¡ A mí no me va a dar órdenes!

POLICÍA: No di órdenes, pedí atentamente que me permitan trabajar.

MARINA: ( Levantando también la voz)  A la señora no le grita. Es usted un pelado.

POLICÍA: No he gritado.

Se acerca Luis, es una persona de edad. Viste discretamente.

LUIS:  ¿Sucede algo? ¿Puedo ayudar?

MARINA: Sí, este policía nos está insultando, y no solo eso, también trató de golpear a la señora.

POLICÍA: Ni he insultado y lo que hice es quitar la mano de la señora que quería agarrar mi placa de policía.

MAGDA: Me lastimó.

POLICÍA: Si es así lo lamento.

LUIS: No es posible que en las condiciones en que estamos todavía venga la policía a insultarnos y golpearnos. Nosotros vinimos a ayudar y no a que nos traten así.

POLICÍA: Si gustan pueden ir a poner su queja a la delegación.

LUIS: Pa´l caso que nos van a hacer. Yo conozco esos lugares. Todos son unos transas. Una vez me robaron mi celular en un camión, fui a dar la queja y que conseguí: nada. Me dijeron que me cuidara.

MARINA: Oí que están aprovechando el temblor para robar. Ayer asaltaron muchas casas y automóviles.

MAGDA: Y que muchos políticos se están quedando con lo que dona la gente.

(Llega corriendo Yolanda, sin importarle la presencia del policía levanta la cinta que impide el cruce. El policía reacciona inmediatamente)

POLICÍA: Señora, no se puede pasar.  (Yolanda no le hace caso. El policía la tiene que detener tomándola del brazo)  Le digo que está prohibido pasar.

YOLANDA: Mi mamá está ahí y tengo que sacarla.

POLICIA: No hay nadie en ese edificio. Se evacuó totalmente.

YOLANDA: Déjeme pasar, le digo que ella está adentro.

POLICIA: El edificio se puede derrumbar de un momento a otro.

YOLANDA: No me importa.

MARINA: ¿Está segura de que su mamá está adentro?

YOLANDA: Ella vive aquí, con nosotros. Después del terremoto de ayer nos sacaron a todos.

LUIS: Entonces no está.

YOLANDA: Ella no quería salir pues no pudo salvar a su gato y a su canario. La tuvimos que sacar a la fuerza. Pero hoy se salió de la casa de mi suegra y se vino para acá.

MAGDA: ¿ Por qué no se sale?

YOLANDA: Temo que le haya pasado algo allá adentro. Se pudo caer o quién sabe qué. (Al policía) Déjeme pasar, se lo ruego.

POLICIA: Qué más quisiera, pero no se puede.

YOLANDA: Usted también tiene madre ¿ o no?

POLICÍA: Por supuesto que la tengo. Si empieza a insultar…

YOLANDA: No, eso no hice, se lo pregunté para ver si usted no entraría a buscar la suya si estuviera adentro.

POLICÍA: No tarde en venir la patrulla. Pídale el permiso a ellos.

YOLANDA: (Grita hacia el edificio)  ¡Mamá, ¿me oyes? Manda un recado por el celular. ¿En qué parte estás?

MAGDA: No creo que la oigan, estamos muy lejos.

MARINA: Gritemos todos al mismo tiempo. Podemos decir “Mamá, comunícate”  (Da la señal con la mano)

TODOS LOS ANTERIORES, INCLUYENDO AL POLICÍA:  “Mamá, comunícate”

Guardan silencio esperando alguna señal, la que no se produce. Esperan un largo momento.

YOLANDA: ¡ Voy a entrar!

En ese momento llega Arnulfo, esposo de Yolanda. Se le va muy alterado por la situación. Se acerca molesto a su esposa.

ARNULFO: ¿Por qué te saliste? Los niños están muy asustados.

YOLANDA: Mi madre está ahí. (Señala) La tengo que sacar.

ARNULFO: ¿Cómo puedes estar segura? Puede estar en otro lado, en la iglesia, en…

YOLANDA: Está ahí, lo sé. Voy a entrar.

ARNULFO: Te puede pasar algo, ¿no te importan tus hijos, no te importo yo?

YOLANDA: Si fueras el hombre que yo pienso que eres, me acompañarías a rescatarla. Yo sola no voy a poder si está lesionada.

ARNULFO: Los niños.

YOLANDA: Los cuida tu mamá.

ARNULFO: Está bien, vamos, pero de prisa antes que se caiga la cosa esta.

POLICÍA: No pueden pasar.

ARNULFO: Lo vamos a hacer.

POLICÍA: Tengo que impedirlo.

ARNULFO: No nos haga perder más tiempo. Es nuestra responsabilidad.

MARINA: Déjelos, ellos tienen razón.

LUIS: Corran, cada minuto puede ser de gran valor.

Arnulfo toma de la mano a su mujer. El policía ve que no puede hacer nada.

POLICA: ( A los demás)  Ustedes son testigos que se van a meter a la fuerza.

MAGDA: Lo somos. ¡Apúrense!

Arnulfo  y Yolanda corren hacia el edificio. Desaparecen de la vista. Los demás quedan a la expectativa.

MARINA: Ojalá y encuentren a la señora.

MAGDA: Y qué se pueda mover.

MARINA: Dicen que las escaleras son las primeras que se dañan.

MAGDA: Es verdad, se pudo haber caído en ellas. De seguro el elevador no funciona.

LUIS: Miren, está saliendo polvo del edificio.

MAGDA: ¡Dios mío! Se va a caer.

MAGDALENA: Ya tronaron los vidrios. Hagámonos más para atrás.

Se retiran lo más que pueden, incluyendo al policía. Se escucha un fuerte estruendo. Cae el edificio. Todos gritan muy asustados. Pasa un minuto o más de tiempo en que no saben que hacer o decir. Se puede ver en un video el colapso de un edificio.

MAGDALENA: ¡ Virgen Santa! Se cayó.

MAGDA:  ¡Es castigo de Dios por nuestros pecados!

LUIS: No meta a Dios en esto, señora.

POLICÍA: Les dije que no entraran.

MAGDALENA: De seguro los aplastó el edificio. ¡Qué horror!

Pasa un tiempo en que sólo ven el edificio caído con miedo. Se sacuden la ropa. Llega corriendo Luisa. Trae una bolsa de plástico con comida para animales.

YOLANDA: ¿Qué pasó? Ahí vivo yo.

MARINA: Se acaba de derrumbar.

YOLANDA: Ya sabía que eso iba a pasar. Y yo que le fui a comprar comida a mis animalitos. Venía por ellos. ¡Qué desgracia!

YOLANDA: ¿Usted es la dueña de un gato y un canario?

YOLANDA: Sí, ahora deben estar muertos. Pobrecitos. (Se pone a llorar. Los demás no saben que hacer o decir)

SE CIERRA LENTAMENTE EL TELÓN O SE HACE OSCURO.

F i n

SEPT 2017 – TOMÁS URTUSÁSTEGUI