El lector demanda mayor rigor y fuerza: Martha Ramos

Por: Patricio Cortés

martharamos_octubre_01Diversos sucesos han sacudido al país, física y moralmente, la importancia de la información veraz y oportuna se ha hecho de manifiesto nuevamente, charlamos de los desafíos del periodismo con Martha Ramos Coordinadora nacional editorial en Organización Editorial Mexicana quien edita publicaciones como El Sol de México sus versiones en los estados, La Prensa y el Esto.

La entrevista se dio justo 24 horas antes del sismo que cimbró a la capital y nos dijo que los retos son los mismos de siempre: “Responder a la sociedad, ser los más críticos de la actuación de gobierno y dar cuentas de lo que está pasando en un entorno cercano, mediano y lejano al que el lector no tiene acceso”.

“Lo que ha cambiado es que en algún momento nos perdimos en creer que atender y dar cuenta sólo de actividades de gobierno iba ser importante, y no es así. Creo que ahora el lector es más exigente, conoce más, que debe y que tenemos obligación de explicarle y lo demanda con mayor rigor y fuerza”, añade.

La tecnología implica nuevas trances: “Ahora las mentiras se disfrazan mejor, esto de las fakenews(noticias falsas), esta capacidad tecnológica de poder traer un video o de oír una grabación y que supongas que es fidedigna sin serlo, sí obliga a un mayor rigor en la verificación de la información, en tecnologías, que la verdad, todavía no sabemos usar al cien por ciento. Ayer veía lo que parecía un ataque militar en Guerrero y terminó siendo un accidente vial en Jalisco, pero fue ver la foto y empezar a rastrear y a la mejor alguien la gana, alguien la sube antes y decidir, ya no me importa que me la ganen prefiero la certeza y que si la gente entra a un portal de la OEM sepa que la información es fidedigna. La gente necesita en quien confiar, todo nuestro entorno nos requiere credibilidad”.

Reconoce que la gente se informa en su tiempo libre y en la soberbia de “medios influyentes” no lo hemos acabado de entender: “Lo que más le importa a la gente es lo que le afecta directamente en el sitio más cercano: sus impuestos, su seguridad inmediata, la seguridad de sus hijos, todo eso va cada vez a círculos más grandes”.

Refiere: “Una vez Violeta Chamorro nos decía que cuando hay una crisis de instituciones políticas en un país y la gente no cree en su policía, en su congreso y en sus gobernantes, siempre quedan dos instituciones que evitan la violencia: la iglesia y los medios. Ahorita tú dime aquí, cómo está la credibilidad sobre la iglesia y los medios. Entonces es cuando digo:‘yo tengo que hacer mi granito de arena´”.

En lo referente a la tan anunciada muerte de los medios impresos, se manifiesta escéptica: “Por lo que yo he visto, a nivel mundial, las empresas editoriales más estables tienen versión impresa, porque sigue siendo la principal fuente de ingresos, aunque no es la fuente principal de influencia, porque llegan a mucho menos gente. Estamos en el momento clave, donde los Millennials están entrando a la vida formal, a trabajar, se prueban de freelances pero ven que necesitan una estructura laboral para crecer y entender dónde quieren ir, una empresa real para que los explote, les haga y les diga; van a empezar a casarse, a tener hijos, cuando entren a ese ámbito, veremos si el periódico impreso tiene vida”.

Se adelanta a mi pregunta y comenta: “Francamente yo no creo que nadie haya encontrado para dónde, ni cuál es la fórmula para tener más lectores e influencia”.

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El conocimiento de los nuevos lectores también le parece fundamental: “Todos los periódicos tenemos o deberíamos tener técnicos, gente que se la pasa midiendo audiencias; pero ninguno tenemos sociólogos,alguien que nos explique lo que los chavos de 20 quieren, cómo está evolucionando esa comunicación”.

“Las grandes empresas de comunicación tienden a tener menos gente, pero más preparada, como animal (político) que está haciendo grandes investigaciones y tiene muy poco personal, entonces se toma el tiempo para hacer la investigación y mis respetos. En cambio en otros medios yo veo ataques de prensa que no se sostienen en nada”, expone sobre la composición de los medios.

Hoy podemos verificar lo que pasa en el mundo entero rompiendo falacias locales, situación que también aborda nuestra entrevistada: “El enfoque global de la información también es nuevo y lo abre Internet para el mundo. Cuando llega el Metrobus a la ciudad de México, ves que está en Colombia y en Brasil, realmente nada es nuevo, es ver que te jalas para otros lados. Ahora estamos informados de un montón de fuentes”.

Frente a todos estos retos los medios no siempre han reaccionado de la mejor manera: “Los periódicos ante esa crisis (finales del siglo XX principios del XIX)), lo que hicieron fue correr a la gente con experiencia, porque no era multimedia, porque salía muy cara y llega una generación que no tuvo de quien aprender. Para mí hubo un hueco generacional”.

En este contexto surge el tema de la actual responsabilidad de Martha Ramos: “Estamos rescatando una empresa periodística que ya estaba atorada en el tiempo, yo creo que Vázquez Raña era un gran empresario y creo que una de sus mejores decisiones fue saltarse una generación. Entonces se queda doña Paquita a cargo de toda la empresa, pero es su nieto quien está al frente. Mi jefe tiene 29 años, el ingeniero Torres Vázquez, tiene una visión distinta de todo, de cómo se debe trabajar, hacia dónde debemos ir, qué queremos lograr, de cómo debe ser la política interna, de los principios de ética, de todo. Es muy refrescante y a mí me emociona mucho poder ir hacia allá. Entonces estamos dándole oxígeno y empezando a despertar un monstruo verdaderamente grande”.

“Yo tengo año y medio aquí y todo la primera etapa fue para meterme al área de internet y tenía menos de un millón de usuarios únicos al mes en 43 portales, ahorita ya está en 17 millones, quiere decir que ahí estaban, que nada más había que meter orden, empezar a capacitar a la gente;introducir principios de qué vamos a meter y qué no, controles de qué tipo de imagen entra; porque la OEA tiene de todo, desde El Sol de México y El Sol de Puebla que son periódicos tradicionales hasta La Prensa y el Esto, entonces manejar todos esos contenidos para diferentes públicos y plataformas empieza por ser todo un reto y hagamos reglamentos con unos principios básicos de trabajo y empecemos a aprender.

Una empresa tan diversa, tiene medios en lugares con intereses y evoluciones distintitos: ”A lo mejor aquí yo quiero revolucionar El Sol de México porque la plaza me lo exige, la competencia es tan grande y todo mundo se está moviendo tanto que si yo no hago una revolución en la redacción, no vamos a competir; pero El Heraldo de Chihuahua que acaba de cumplir 90 años, que es líder de plaza y todo mundo lo busca por tradición, si yo hago eso lo mato”.

Pregunta obligada es sobre la estrategia a seguir: “Mucho trabajo, porque de entrada hay una mala credibilidad en los medios, en segundo plano, El Sol de México tenía ya una carga negativa, estamos dando otros rostros, invitando a Hiroshi Takahashi como Director que tiene una impecable trayectoria; teniendo a Alejandra Jiménez, que estuvo coordinando la sección de opinión de El Universal durante muchos años, cambiando las firmas que opinan, va dando una imagen distinta. La credibilidad es como la condición física, se cae en dos patadas y volverla a recuperar cuesta mucho, prefiero perder la exclusiva pero salir cierta de lo que está pasando”.

¿Cómo selecciona el ocho columnas? Es una duda común, la periodista expone: “La nota más importante es la que afecta al mayor número de personas. Hay otra evaluación, cuando tú empiezas a ver fenómenos distintos que se van a convertir en una verdadera tormenta, casos aparentemente aislados, por ejemplo levantamientos de maestros en distintos puntos, dices esto lo tengo que informar porque va a resultar en algo”.

En antaño en los medios grandes mandaban tres reporteros a hacer un reportaje, hoy es uno a hacer tres reportajes, la directora editorial opina: “Yo dejaría la pregunta si son necesarios tres reportajes. Yo sí cambio a tres chavitos por uno bueno, ¿de verdad quiero que me esté dando notas todo el tiempo? y entonces viene la otra la típica frase de redacción de si no ¿con qué lleno?, si tengo un periódico de tantas hojas, necesito quince notas diarias de las cuales 12 van a ser boletines ¡por supuesto, es humanamente imposible!”

Martha Ramos Sosa ha estado al frente de diversos medios como el impreso 24 horas, laboró 23 años en El Universal donde entró como traductora y fue escalando. No obstante originalmente pensaba estudiar sociología en la UNAM, pero como la matricula era tan baja no se abrían los grupos de las materias que le interesaban, entonces optó por cambiarse a Ciencias de la Comunicación donde ha tenido una fructífera carrera.

De sus múltiples responsabilidades periodísticas, hay una que recuerda con mayor cariño: “La Sección de Ciudad es lo que más me ha gustado porque es lo más auténtico. Recuerdo una vez que publiqué un boletín de la Secretaria de Seguridad Pública que dos delincuentes se habían bronqueado en la calle y uno había matado al otro; al día siguiente llegó la hermana de uno, vestida de negro a decirme ‘¿de dónde saca que mi hermano es delincuente?’, me sentí cucaracha, era un boletín; ahí aprendí el riesgo de meter los boletines. Pero alguna vez hicimos una historia de un niño extraviado que apareció y la señora llegó con un conejo en adobo a agradecernos, es lo más auténtico y ahí sí entiendes para qué sirve el periodismo, lo demás son mensajes entre grupos y cúpulas, son importantes y tienen su razón de ser, pero verdaderamente la utilidad es esto”.

Una responsabilidad como la de Martha Ramos no está exenta de presiones gubernamentales: “La presión constante es una negociación permanente, por supuesto que el poder estaría muy feliz si nada más fuéramos voceros. Si lo publicáramos de acuerdo al ego de cada uno de los personajes, pues todo sería nota de ocho. La realidad es que eso no garantiza la permanencia de un medio, tiene el más crudo de los motivos, eso a mí no me deja ningún peso, no me deja nada”.

Para concluir se describe: “Dura, muy comprometida. Hablando de esas llamadas misteriosas, si me propusieran algo que no me permitiera dormir tranquila, porque va en contra de principios que he defendido toda mi vida, no lo hago, nunca he tenido que hacerlo”.