Homer Mavrommatis, representante de Chipre en México

Por: Patricio Cortés

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Esta vez tuvimos el gusto de charlar con Homer Mavrommatis,  representante de Chipre en México, la cita se da en la embajada, en la colonia Roma de la Ciudad de México. Cuidando las formas diplomáticas, acota que está en espera de presentar credenciales frente al presidente mexicano, por lo que se le considera “embajador designado”, el tema central fue la ocupación del 37% de la isla, misma que lleva más de cuatro décadas.

embajador_dic_02Hablando de los desafíos de su nación, destaca: “Hemos salido de una crisis financiera muy fuerte al comienzo de esta década, 2012, y como miembros de la Unión Europea, a causa de esta crisis teníamos que entrar en un programa de austeridad muy difícil, ya estamos saliendo, con eso esperamos que volvamos a entrar en un periodo de crecimiento de la economía, pero el desafío número uno es resolver el problema de Chipre”.

El diplomático refiere: “Es un problema de ocupación de hace 43 años que la Isla está dividida, la parte ocupada por Turquía (República Turca del Norte de Chipre) y la que está bajo el control del gobierno de Chipre. Todavía no hemos logrado una solución pacífica, pero cada gobierno que viene a Chipre, incluyendo el gobierno actual, está haciendo todo lo posible para encontrar una resolución del problema”.

El ingreso pleno a la comunidad europea en 2004 es un punto a favor de la resolución del conflicto, explica: “Toda la isla es miembro de la Unión Europea, nada más que no se aplica el derecho europeo en la parte ocupada, pero al momento de la resolución se aplicará a todo Chipre. Eso ayuda mucho en los esfuerzos para encontrar una resolución al problema”.

Uno de los argumentos para la intervención de Turquía fue la protección de los derechos humanos de los chipriotas de origen turco, tras un golpe de Estado en la Isla (1974). Homer Mavrommatis expone: “Lo que decimos nosotros a nuestros ciudadanos chipriotas turcos es ya el hecho de ser miembro Unión Europea da una protección muy fuerte y muy alta de todos los derechos humanos. Estamos pensando que ese modelo vigilará los derechos humanos de todos los ciudadanos chipriotas”.

Considera de gran relevancia el apoyo internacional: “Nos sentimos mucho más protegidos hoy, con una presencia internacional más fuerte como miembros de la Unión Europea. También pensamos que como hemos descubierto petróleo en la región del mar mediterráneo, eso va a ayudar a resolver el problema de una manera pacífica; porque al momento de una resolución, esos recursos van a ayudar a todo el territorio. La mayoría están en la parte sur (región no ocupada)”.

Nos dice que la solución hoy no es tan lejana: “Más o menos ya sabemos cuál va a ser la resolución del problema, va a ser una federación bizonal, bicomunal porque hay dos comunidades los griego chipriotas y los turcochipriotas, nada más faltan los detalles. Todos los esfuerzos están para resolver el problema de Chipre de una manera pacífica con negociaciones bajo la tutela de Naciones Unidas. Eso es lo que hemos  tratamos de hacer desde hace muchos años, sin éxito hasta ahora”.

Va a ser una resolución bastante complicada en lo que es derecho internacional y constitucional, donde todos los chipriotas pueden participar y tener una voz. Esperemos que, en esa federación, todos poder vivir en paz con una plena protección de sus derechos. Toda la gente quiere resolver el problema, pero lo más difícil de cualquier negociación es tener esas dos diferentes visiones de un futuro (griegochipriotas y turcochipriotas) y que se conformen a una visión común”.

Entre todo esto la capital, Nicosia, se encuentra dividida, como alguna vez lo estuvo Berlín, el embajador comenta: “Desafortunadamente somos la última capital europea que se encuentra dividida, es un hecho que nos afecta a todos los ciudadanos que esperemos que no dure mucho. En Chipre hay un plan maestro sobre cómo reunir la capital rápidamente al momento de una resolución, es un proyecto de Naciones Unidas que cuenta con 25 o 30 años de vida, quizá más. Hay programas que afectan de ambas partes de la ciudad dividida”.

Le comento que resulta increíble que ya avanzado el siglo XXI, y haya conflictos territoriales en diversas partes del mundo, el diplomático expone: “Es una lástima, vemos que el sistema de protección que está tratando de implementarse no alcanzó a resolver esos problemas y ya hay una discusión fuerte en las Naciones Unidas de cómo resolver esos problemas que son muy reales. Para nosotros, como pequeña isla en ocupación, todos los esfuerzos están en manos de Naciones Unidas. Nosotros la apoyamos en todos sus trabajos y hay una presencia de fuerzas de Naciones Unidas que está en Chipre desde los años sesenta. Entendemos que Naciones Unidas tiene limitaciones, aunque también es nuestra única manera de encontrar una solución pacífica. Estamos 100% apoyando a Naciones Unidas y también a los esfuerzos por hacerla más eficaz y más presente en el siglo XXI”.

Pasamos a las relaciones bilaterales que, nos asegura, son excelentes, sin embargo, en cuanto a intercambio cultural y turístico pueden mejorar mucho.

Por ejemplo México recibe 500 chipriotas al año y Chipre 200 mexicanos, por lo que hay esfuerzos por mejorar la situación. “No hay vuelos directos, la conectividad es muy importante, si tiene suerte solo cambiara una vez de vuelo casi siempre son varias”, refiere.

“El objetivo número uno es que nuestro país sea más conocido con actividades culturales, visitas a universidades y hablar con estudiantes. La puerta de la embajada está abierta para todos los mexicanos que quieran conocer nuestro país”.

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“En Chipre tenemos una población de un millón y llegan tres millones y medio de turistas al año, es la más importante industria. Vienen más de un millón de ingleses, 800 mil rusos y luego de todas las nacionalidades alrededor de la Isla, pero todavía no hemos logrado atraer turistas de otras partes”, añade.

El aspecto económico tampoco se descuida: “Estamos promoviendo a Chipre como un pase para el comercio, para el transporte internacional, tenemos una importante industria marítima, figuramos entre las diez primeras banderas del comercio marítimo y también como base de la frontera de la Unión Europea con todo medio oriente y Asía. Eso nos ayudó a construir una economía basada en dos importantes ramos, uno que es como centro comercial y financiero; otro, un destino turístico”.

“Chipre ahora está promoviendo el sector energético, donde podremos aprender de lo que ha estado haciendo México desde hace más de cien años, hay muchas reservas de gas natural y petróleo en toda el área. No trabajamos solos, así como México también está mirando otras cooperaciones con otros países, nosotros estamos haciendo muchos esfuerzos para promover el intercambio entre los países vecinos, tenemos ya acuerdos bilaterales y trilaterales, eso está dando muchos frutos”.

Homer Mavrommatis hijo de un diplomático nos habla sobre su decisión vocacional: “Como chipriota quería encontrar un trabajo donde pudiera ayudar en los esfuerzos para reunificar la Isla, así decidí estudiar Ciencias Políticas y Económicas en Nueva York, con Especialidad en Estudios Latinoamericanos, y mi maestría fue en Estudios Europeos, en Francia”.

Su primer puesto en una embajada fue precisamente en México, por lo que, en cuanto se le ofreció regresar como embajador, no lo pensó dos veces.

“Quería trabajar en un organismo internacional o una cancillería de relaciones exteriores para promover un futuro mejor para todos. Desafortunadamente, en casi 30 años de carrera, todavía no hemos resuelto el problema de Chipre. Muchos de mis esfuerzos están en eso, pero pienso también que los valores básicos humanos de derecho internacional y estoy ayudando en la resolución de cualquier problema internacional”, concluye.