Las trampa de la nicotina… ¡Dejar de fumar y vivir mejor!

Por: Psic. Raquel Estrada y Orientadora en Tanatología

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Hay personas que llevan años tratando de dejar de fumar y no lo han conseguido, la respuesta es sencilla, están enganchados y tienen miedo a no saber disfrutar la vida sin un cigarro, ya que el cuerpo no necesita del tabaco, el fumar es una ilusión sin fondo, que va creando adicción y con el paso del tiempo produce ansiedad,  afecta a los fumadores pasivos, cuesta dinero y acaba con la salud.

 

¿Por qué la gente fuma?

Es interesante conocer las razones que han llevado a los fumadores a estar envueltos en los tentáculos de la nicotina y el resultado es el diálogo interno que tiene que ver con factores psicológicos de motivación. “Cuando son adolescentes, fuman por el deseo de parecer más adultos, por la búsqueda de “status”, la nueva experiencia, la curiosidad, en tanto que, entre los adultos, los estudios determinan que se fuma para reducir la tensión, por adicción o sociabilidad”.

Fantasías del adicto al tabaco.

La adicción al tabaco tiene tres efectos: estimulante, calmante y un placer por sí mismo.

Efecto estimulante.

La sensación estimulante tiene que ver con aspectos psicológicos y más aún para personas que se dedican  a desarrollar algún  trabajo creativo (compositores, artistas plásticos, escritores, escultores, profesionales del marketing, etc.) su diálogo interno les dice que fumar es fuente de inspiración, sensación euforizante, creatividad e ideas brillantes y que el cerebro responde de forma más armoniosa y excelsa, piensan que fumar un cigarrillo les ayuda a que venga la inspiración y que el regalo será las buenas ideas.

Con base a conclusiones extraídas de una investigación realizada por la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) sobre cómo afecta el tabaco al cerebro, es alarmante conocer los resultados, ya que acelera el envejecimiento y la capacidad para tomar decisiones y resolver problemas. El tabaco daña zonas asociadas a la memoria, la atención, el lenguaje y la conciencia.

“Todos sabemos que el tabaco es dañino para los pulmones y el corazón, pero es importante que entendamos que también daña al cerebro”, señaló el jefe científico del proyecto, James Goodwin.

“Dejar de fumar es el mejor modo de reducir el riesgo de daño cerebral, demencia y otras enfermedades, ya que abandonar el consumo del tabaco, aporta grandes beneficios al cerebro, afirma Goodwin.”

Efecto calmante o relajante

Es una contradicción pensar que fumar produce un efecto calmante, cuando lo que ocasiona es elevar los niveles de ansiedad, estados nerviosos y robar la tranquilidad.

Las distintas situaciones generadoras de cierto grado de tensión como la presión en el trabajo, la incertidumbre, la preocupación, los temores, el rencor, la venganza o cualquier situación generadora de estrés o ansiedad, puede ser un estímulo para fumar y obtener de una forma inmediata un tranquilizante y se establece como un recurso sistemático, permitiendo que el tabaco ocupe un lugar privilegiado en las actividades y un sistema de control total del cigarro.

Efecto de placer por sí mismo

El fumador cree encontrar en el cigarro el aliado al placer pero la nicotina es uno de los componentes químicos presente en el cigarro que produce adicción mediante la alteración de los circuitos cerebrales que regulan ciertas sensaciones. Por eso, el tabaco es placentero, y al ser adictivo es la principal razón por la que los fumadores no pueden dejar de fumar tabaco. No hay sensaciones placenteras más que las producidas por la eliminación de la abstinencia entre un cigarro y otro y por la propia generación de dopamina. (“Las funciones principales de la dopamina en nuestro organismo son las de proporcionar energía mental, mejorar la atención, control de los impulsos, motivación y determinación.”)

Después de conocer los efectos nocivos de fumar y estando conscientes de la advertencia que dice en las cajetillas de cigarros que fumar es perjudicial para la salud, por qué la gente decide aún así  quedarse atrapados en el vicio, por un lado los fabricantes perpetúan la adicción al tabaco, ya que en su elaboración han aumentado la cantidad de nicotina y han modificado los diseños de los mismos para acrecentarla adicción del consumidor y haciendo más difícil el abandono del hábito y por otro lado referente al consumidor,  tomar la decisión de fumar responde a una razón de carácter psicológico y es difícil la adicción a la nicotina ya que hace muy difícil dejar de fumar una vez que el hábito se ha establecido, pero cualquier adicción por difícil que parezca se puede superar en corto tiempo cuando los motivos psicológicos para fumar son eliminados.

“La tercera ley del movimiento de Newton lo describe: Siempre que un cuerpo ejerce una fuerza sobre un segundo cuerpo, el segundo cuerpo reacciona sobre el primer cuerpo con una fuerza igual y opuesta.”

Miedo a no saber disfrutar de la vida sin un cigarro.

El miedo empodera la dependencia al tabaco a no tener la capacidad de resolver los problemas y no saber vivir. Este es el sentimiento que embarga a la mayoría de los fumadores y más cuando son años de dependencia y deciden abandonar el vicio, porque llevan enganchados y piensan que es muy difícil dejar de fumar, es el primer obstáculo mental y se inventan millones de excusas para justificar una actitud que el mismo fumador considera reprobable.

Entender que nuestro cuerpo no necesita del tabaco y que nada va a funcionar, ni los chicles, ni los parches, ni otros sustitutos de la nicotina para dejar de fumar, hay que desarrollar un nuevo diálogo interno, hablar con nosotros mismos de una forma adecuada y generar pensamientos resaltando los aspectos negativos de fumar y las repercusiones trae a nivel de salud, ya que es acabar con la vida de la forma más absurda.

Los miedos que se presentan es fracasar en el intento, los síntomas de la abstinencia, engordar, etc. Hay que pensar que dejar de fumar es un objetivo alcanzable, verlo como algo posible debilita el miedo. Saber que existen muchas opciones que ayudan a los fumadores a dejar de serlo como son apoyos, desarrollar una estrategia adecuada en cada caso particular, estar informados y perder el miedo a dejar de fumar… Cuando se quiere, ¡se puede!

Superando la adicción al tabaco

Tomar la decisión de tener una vida nueva sin tabaco, ya que el cuerpo no necesita de la nicotina es el primer paso para el cambio.

La fecha para emprender ese cambio positivo es hoy, es la fecha en la que se dejará de fumar por completo, centrándose en los beneficios de dejar el tabaco y la satisfacción enorme de lograr el reto, es importante deshacerse de todos los cigarrillos y en su lugar colocar galletas, chocolates o agua embotellada, acompañados de pensamientos positivos, ya que es momento de cambiarle el chip a la generación de tendencias ancladas en el vicio.

Hay un libro que ha ayudado a muchos fumadores que han decidido hacer un cambio en su estilo  de vida “Dejar de fumar es fácil si sabes cómo”. Allen Carr.

“Las claves del éxito”. Resumen de Easyway

1.- Toma la decisión de que NUNCA vas a volver a fumar.

2.- Recuerda que liberarte del tabaco no es sacrificio, sino un placer.

3.- Disfruta de la libertad que produce ser un no fumador. Piensa que no tendrás que volver a sufrir en el cine, en el trasporte público…

4.- Nunca pienses que tu caso es más complicado qué el de los demás, cualquiera puede dejarlo con la actitud correcta.

5.- Recuerda que has tomado la decisión acertada. No lo dudes.

6.- Es normal que, al principio, pienses en el tabaco continuamente. No pasa nada, alégrate en todo momento de ser un no-fumador.

7.- No guardes el tabaco, tira tu última cajetilla.

8.- El tabaco no llena ningún vacío sino que lo crea.

9.- El hábito es una cadena para toda la vida y que cada cigarro crea la necesidad del siguiente.

10.- Recuerda que para dejar de fumar lo único que tienes que hacer es no fumar más.

11.- Todos los hábitos, incluyendo fumar, se “aprenden”. Por lo tanto, si se aprendió el hábito de fumar, también es posible aprender el hábito de no fumar. “Por fortuna, para el propósito de definir y cambiar un hábito, sólo necesitamos saber que “nosotros” podemos controlar nuestro cerebro, lo que a su vez controla nuestro cuerpo, al menos lo suficiente para formar un hábito y, por consecuencia, cambiarlo.” Vern Benson

“Cuida de tu cuerpo. Es el único lugar que tienes para vivir.” Jim Rohn