Levantarse después de una caída

Por: Psic. y Orientadora en Tanatología Raquel Estrada / psic.raquelestrada@gmail.com

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Todos pasamos en algún momento de nuestra vida por alguna situación que nos provoca una caída emocional, espiritual, mental, social o económica, sentimos que tocamos fondo y que estamos perdidos en un laberinto, pero recordemos que siempre hay una luz que nos puede guiar a encontrar la salida aunque no la veamos.

Al presentarse un entorno no grato, se genera  un desequilibrio emocional y trastornos del estado de ánimo, es como estar entre arenas movedizas. Es precisamente cuando se toca fondo que debemos poner atención, para escuchar a esa vocecita interior que demanda reflexión y análisis de lo ocurrido, entender que fue lo que pasó y de este descubrimiento aprender a salir fortalecidos para tener la capacidad de confrontar los miedos, hacer un paréntesis y dejar la debilidad para reforzar los talentos y habilidades.

El aprovechamiento de los talentos del ser humano está canalizado, entre otros, en la capacidad de comunicación, empatía, determinación, compromiso, disciplina, dinamismo y armonía con la vida, nos aporta los elementos necesarios para tener un enfoque integral de como atacar nuestra área de oportunidad presente y lograr salir adelante ante circunstancias pasajeras.

Discernir que son instantes que modifican la vida y que generan cambios en muchos sentidos, pero de gran enseñanza, comprender que caerse es algo normal y en ese proceso hay que levantarse las veces que sea necesario, considerando que la actitud que se asume ante la adversidad marcará el cambio en la toma de decisiones, de forma positiva o negativa.

Como menciona el reconocido pensador Confucio “Nuestra mayor riqueza no está en no caerse nunca, sino en levantarse cada vez que caemos.”

 

 “Todo llega, todo pasa y todo cambia”

La paz interior después de una caída, se ve afectada en ocasiones por nuestros pensamientos y emociones, que nos estacionan en el desconsuelo y según el budismo, la mayor parte del sufrimiento es creado por uno mismo; debemos propiciar la liberación del dolor espiritual y tomar el camino que debemos recorrer para alcanzar la iluminación total, enfocados al bienestar personal y al beneficio de los demás en armonía con el universo. Como dice Buda “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.”

Conscientes que “Todo llega, todo pasa y todo cambia”  y que nada es para siempre.

 

Ponerse de pie después de una caída

Al estar contra el piso nos podemos sentir presas de la desesperación, frustración, enojo, angustia, sentimientos de negación, estrés o ansiedad; a tal punto que no sabemos cómo manejar lo ocurrido, como si nos encontráramos en un callejón sin salida, pero levantarse después de una caída es una gran experiencia, aprender de la adversidad para fortalecer nuestro barandal mental, que sirva de apoyo y soporte para ponernos de pie después de una caída.

Es normal y parte de la vida como se ha mencionado, caerse; lo importante es tomar la decisión de cambiar, de que las cosas sean distintas, utilizar nuestra cajita de herramientas emocionales y generar pensamientos que contribuyan al bienestar emocional. Como menciona el escritor Eckart Tolle, autor del ensayo El Poder del Ahora, “Si no cambiamos las estructuras de la mente humana, terminaremos siempre por crear una y otra vez el mismo mundo con sus mismos males y la misma disfunción”.

 

Tiene espinas el rosal

La vida es como una rosa, es hermosa, sus colores nos hechizan, cautiva nuestro olfato con su deliciosa fragancia, es un regalo extraordinario, pero también tiene espinas y de eso se trata la vida, de valorar y disfrutar el día a día, pero sin olvidar que la vida también tiene espinas.

 

La forma como vivimos las caídas determinan nuestro futuro

Frecuentemente cuando tenemos un problema la mente se bloquea y sentimos que lo que estamos atravesando no tiene salida, a tal punto que no sabemos cómo remediarlo. Cuando nuestro diálogo interno genera pensamientos positivos, nos permite escuchar la hermosa música que proviene de lo más profundo de nuestro ser, para tener la capacidad de análisis y solución.

Aunque aparentemente no podemos cambiar lo que ha pasado, la actitud con la que reaccionamos ante un problema, nos llevará a la resolución satisfactoria o quedarnos en medio de la nada.

Cuando pensamos que es el fin, se nubla la vista y quizás necesitemos que otra persona nos preste sus ojos para mirar la vida con otra perspectiva y sentir que en este proceso no estamos solos, pero sin olvidar que la responsabilidad de nuestra existencia, es nuestra.

De situaciones complicadas podemos desarrollar nuevas herramientas de vida para estar más fortalecidos, encaminados a una transformación constante y como describe Eckart Tolle en uno de sus pensamientos “Lo que una oruga llama el fin del mundo, nosotros lo llamamos mariposa.”

 

Aprender de la adversidad

De este descubrimiento aprendemos a levantarnos. Nos permite conocer nuestros límites y  habilidades, a gestionar nuestras emociones y sentimientos, dejando de ser víctimas de las circunstancias para convertirnos en creadores de triunfos, poder mirar de frente los miedos para tomar las riendas de la vida y tener la posibilidad de conseguir vivir mejor.

Expresiones filosóficas y poéticas del Autor Facundo Cabral nos aporta su visión de cómo caminar y afrontar la problemática del ser humano, enfocados a un crecimiento y desarrollo personal.

 

“Levántate y anda”

Deja la cama donde te duermes con la multitud y sal a caminar por ti mismo, es decir por lo único verdadero, es decir, por la vida.

Entonces, despierto bendecirás a todos con tu alegría.

Deja la parasitaria tribuna y entra en la cancha a jugar tu partido.

Deja de complicarte y complicar.

Detente y comprobarás que el sentido de la vida, está en ella misma.

Puedes llamar a cada cosa como quieras, pero todas las cosas, principalmente las que ni vemos ni siquiera sospechamos, conforman este luminoso misterio que llamamos vida.

Muchas son las cosas, pero una la realidad.

Ábrete, Anímate…

Aprende de todo pero ante todo, de ti mismo.

Concéntrate en esto y te iluminarás y esa serena alegría te llevará de estadio en estadio, siempre en ascenso espiritual, intelectual y material, cantando, bailando y amando.

La alegría te hace sabio, no las preguntas.

¿Desde cuándo la obra tiene derecho a preguntar al creador?

Solo hace falta que te des cuenta de que eres parte del universo, entonces serás para ti y para los demás una constante inspiración, libre de todo lo que alivia. Entonces tu vivir será un Arte. Y en lo más profundo de ti, está la raíz de tanta belleza. Solo a partir de ti cada acto puede ser una totalidad, por eso no pidas más, vive más.

Ese es el secreto de la riqueza. Por eso, no debes seguir a nadie, como un huérfano sino seguirte como un hombre, entonces comprenderás que para vivir mejor, hay que ser mejor.

Vacíate constantemente, atento al momento entonces las novedades serán constantes, es decir, te enriquecerás constantemente, entonces tu espíritu volará.

Vacíate de pasado y te llenarás de presente, siempre rico cuando lo vives sin preconceptos. En el pasado te encierras con lo muerto, es una muralla que te separa de lo vivo.

Vacíate de pasado y volverás a ser un niño, es decir un ser abierto a todo, receptivo y por lo tanto en un constate juego, y el niño está liviano porque está libre de recuerdos y experiencias porque no sabe nada, por eso goza todo, por eso todo lo excita, lo asombra…

Como el viejo no puede moverse, porque sabe demasiado, porque recuerda demasiado, porque sus experiencias lo encadenan a preconceptos, que lo privan de las novedades, entonces no hay presente; por lo tanto no hay vida, porque la vida está, en el ahora mismo.

Recordemos siempre que si tenemos una caída, la única solución es “levantarse y continuar”.