No abraces la enfermedad, déjala ir con amor

Por: Raquel Estrada / Psic. y Orientadora en Tanatología - psic.raquel_es@outlook.com

psicologia_agosto_01Toda persona experimenta en algún momento de su vida la pérdida de salud en su persona o de algún ser querido, un gran reto es aprender a vivir con una enfermedad y más aún cuando la sintomatología llega a ser crónica o terminal. “La presencia de la enfermedad siempre es un acontecimiento inesperado y como tal se convierte en una crisis existencial  o vital,” a pesar de los síntomas, del dolor físico, emocional y psicológico que representa un padecimiento, hay que aprender a vivir de la mejor manera y nunca  dejar de soñar y luchar por esos sueños, sueños que se hacen realidad al convertir la enfermedad en un motor de superación, propiciando NO RENDIRSE NUNCA.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes el sufrimiento”. Viktor Frankl.

En los últimos tiempos, se percibe que las enfermedades crónicas se han incrementado en forma significativa, siendo una de las causas de mortalidad a nivel mundial. El origen de estas enfermedades tiene que ver en algunos casos con factores psicológicos o de comportamiento, un estilo de vida sedentario, una mala alimentación, la falta de ejercicio, la generación de pensamientos negativos como la ira, el coraje, los miedos acumulados, el no perdonar y el vivir del pasado centrándose solo en las vivencias no gratas entre otros, dejando a un lado todo un maravilloso entorno que nos ofrece la vida para ser felices siendo este el objetivo primordial del ser.

Muchos de nosotros hemos conocido historias de personas que a pesar de vivir en carne propia una enfermedad crónica no tiran la toalla y como el ave fénix resurgen y le muestran a la vida que “quien tiene un porqué para vivir, encontrará siempre el cómo” ya que no hay nada en el mundo capaz de ayudarnos a sobrevivir, aún en las peores condiciones  la vida nos manifiesta un sentido, una razón de ser y existir.

 

Historia de superación

Haciendo referencia a la vida de Jacobo Parages, empresario, con más de 25 años de experiencia en el área de marketing y comunicación en diferentes empresas multinacionales en España e Inglaterra (UNITED BISCUITS- TETRA PAK- KA INTERNATIONAL- BOULANGER- IMPACTO- CONTROL ACTIVO), donde ha gestionado proyectos de distinta índole y liderado equipos, siendo un hombre exitoso, la vida le juega una mala pasada y a los 28 años le diagnostican  Espondilitis Anquilosante (EA) Enfermedad reumatológica, crónica, muy dolorosa y que produce endurecimiento paulatino de las articulaciones, padecimiento con el que a partir de ese momento debía aprender a vivir.

No obstante bajo las condiciones en las que se enfrentaba decidió seguir adelante, aprendiendo a tolerar su dolor y no renunciar a vivir a su manera, cumpliendo sus sueños. Posteriormente en Octubre del 2013 recibe la noticia que tiene un tumor maligno, nuevamente se enfrenta al dolor físico, emocional y psicológico y decide salir adelante a pesar de la pérdida de salud, comprendiendo que estas enfermedades han sido el motor para que su vida sea más plena de lo que nunca hubiera pensado.

“Siempre he querido vivir mis sueños y ese motivo me ha impulsado a vivir sin miedo y me ha dado la oportunidad de compartir mis metas. Mi enfermedad, además de hacerme la persona que hoy soy, ha sido mi motor de superación.” Jacobo Parages

Un caso similar se presenta en el libro Martes con mi viejo profesor de Mitch Albom, en el cual se narra la experiencia vivida por Albom con su profesor universitario de sociología Morrie Schwartz, al que vuelve a ver en una entrevista en televisión y se entera que padece una enfermedad terminal degenerativa Esclerosis lateral amiotrófica y que se encuentra a un paso de la muerte. Albom entra en contacto con su viejo profesor y deciden reunirse todos los martes para tomar la última asignatura llamada “La Vida” y como recibe las mejores lecciones de su profesor en esta materia la cual le enseña a ver su existencia de otra manera.

Las lecciones aportadas por Morrie a su pupilo eran sobre el amor, la visión del mundo, el matrimonio, el miedo a envejecer, nuestra cultura, el perdón,  la familia, las emociones, la felicidad y el adiós.

Algunos pensamientos complementarios de Mitch Albom que nos aportan algo significativo en la vida versan en:

“Son muchas las personas que van por ahí con una vida carente de sentido. Parece que están medio dormidos, aun cuando están ocupados haciendo cosas que les parecen importantes. Esto se debe a que persiguen cosas equivocadas. La manera en que puedes aportar un sentido a tu vida es dedicarte a amar a los demás, dedicarte a la comunidad que te rodea y dedicarte a crear algo que te proporciones un objetivo y un sentido.”

El amor como motor de vida en los momentos difíciles, siempre triunfará ante la adversidad “Gana el amor. El amor gana siempre”.

Es un extraordinario libro que nos enseña que ante una enfermedad terminal nunca se debe perder la esperanza de seguir adelante y proyectar lo mejor de nosotros mismos reflexionando sobre la vida, sobre la muerte, y como afrontar la proximidad de la despedida con la mejor actitud, calidad y sentido de vida.

Esta lectura te invita a aprender a vivir cada momento y disfrutar nuestra existencia, dejando la enseñanza que “Cualquiera que sea nuestra dificultad puede ser transformada y convertida en una oportunidad de superación.”

Al analizar las lecturas anteriores nos llevan a evitar aquellos pensamientos que nos anclan a casarnos con la enfermedad y que no sea siempre el tema de conversación el padecimiento que se tiene, porque entonces es como un pulpo que abraza a la persona y a la enfermedad con todos sus tentáculos y entonces si alguien tiene diabetes dejará de ser Juan González para convertirse en Juan Diabetes, Lorena Martínez en Lorena Espondiloartropatia indiferenciada.

Es importante mencionar que la enfermedad vista desde otra óptica, contribuye a dar lo mejor de la persona, su actitud para enfrentar la enfermedad, su gran amor hacia la vida para vivir el presente y que su escudo de guerrero sea a pesar del dolor una gran sonrisa, el poder trabajar en la realización de sueños, en la conquista de sus metas, el seguir disfrutando de un bello atardecer y el abrazar la vida con entrega e inspiración.

 

Hablar con la enfermedad.

Después de un diagnóstico de salud no favorable, hay que hablar con la enfermedad, así es aunque parezca loco, decirle, ya estás en mi cuerpo, yo cuidaré de ti, no te voy a maldecir porque es como declararte la guerra y eso implica generar pensamientos negativos que transitarán por cada célula de mi organismo y serás como un veneno expansivo, aceptar que eres mi huésped significa  aprender a vivir de la mejor manera, con actitud positiva, buscando el apoyo médico para el manejo adecuado de la pérdida de salud y vivir el duelo que es el camino a la aceptación.

 

Apoyo a un familiar o amigo que padece una enfermedad crónica o terminal.

El mejor apoyo que podemos brindarle a un ser querido que padece una enfermedad degenerativa, es ponernos en sus zapatos, ser empáticos y ayudarle a transitar en compañía  su pérdida, informándonos más acerca de su padecimiento, acompañarlo a sus visitas médicas y estar en contacto con sus doctores para poderle brindar el apoyo que requiere y que pueda evolucionar de forma positiva en este cambio de vida, escucharlo cuando necesite vivir su proceso de duelo para que no se sienta solo y  hacerle ver que existen opciones de ayuda, como puede ser la Tanatología.

 

Existe una disciplina científica  maravillosa y gratificante como es la Tanatología. Epistemológicamente significa estudio o tratado de la muerte pero también nos habla de la vida, de cómo vivirla con amor, agradecimiento, plenitud y responsabilidad, enfrentando el difícil reto que significa la pérdida de salud por un padecimiento crónico o terminal y que llega a ser inhabilitante, pero también es un proceso de crecimiento.

El objetivo de la Tanatología es ayudar, como una herramienta de vida que contribuye a la mejora y bienestar de la persona, a su calidad y sentido de vida. Es una terapia breve de consejería, de acompañamiento, atendiendo los procesos de duelos generados por la pérdida de salud y va a ser semejante a un abrazo cariñoso, pero también un empujón o jalón que ayude en el difícil proceso de superar el duelo.

Cuando pasamos por la pérdida experimentamos un proceso de duelo y Elizabeth Kubler Ross, la Madre de la Tanatología, lo describe en varias fases o etapas: Etapa de la negación, Etapa del enojo, coraje, rabia, ira o frustración, Etapa de la depresión, Etapa de la negociación o pacto y Etapa de la aceptación.

Después de recibir un diagnóstico no alentador, se necesita de mucho trabajo, voluntad, amor y aceptación, pero por muy difícil que sea el panorama todo depende de la actitud con la que se enfrente la vida y decidir ser un guerrero o quedarse en el drama o la victimización y dejar de vivir,  recordando que cualquier enfermedad es un motor de superación.

En conclusión el mensaje de Elizabeth Kubler Ross nos regala el siguiente pensamiento:

“Vive de la forma que al mirar hacia atrás, no lamentes haber desperdiciado la existencia, vive de tal forma que no lamentes las cosas que no has hecho ni desees haber actuado de otra manera. ¡Vive con amor y plenamente vive!”