Siempre hay otros — Los embates de la vida y la muerte

Por: Mariano ESPINOSA RAFFUL

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En “Sueño de una noche de verano”, William Shakespeare escribía “los amantes y los locos tienen tan arrebatada la mente, tan plagada de fantasías, que perciben más de lo que la pura razón alcanza a comprender”, yo agregaría y los críticos de esa razón.

En la vida desde que llegamos a encontrarnos en solitario, ante la falta de nuestros padres, quienes lograron enseñarnos todo aquello que entendieron requeríamos para ser más fuertes ante los embates de la realidad, solemos también a solas definir algo más que la misma muerte.

Dejamos la insoportable vanidad de creernos únicos, pero no auténticos, originales siempre, presurosos, optimistas y sobre todas las cosas irreverentes y perseverantes, buscando lograr romper la roca de la indiferencia.

Unos cuantos afirman que no todo es un ser político y se equivocan, cada vez más política nos rodea, nos eclipsa, nos contamina para bien o para mal, de acuerdo al cristal con el cual se mire.

MORENA se desmarca del perredismo, y ahí logran llegar los peores cuadros, los corruptos, los desleales, en un universo que se abre para recibirlos y perdonarlos.

Donde queda la honestidad que debe acompañar a los que deciden por nosotros, y es que de desearlo tanto llega a sucederse, los cambios para llegar al mismo punto de partida.

Hay que enfocarse en lo positivo de la vida, porque estamos camino cierto y seguro hacia la muerte, donde todos somos iguales, donde por cierto no se han preguntado si existe allá, del otro lado del cielo; democracia, libertad, crisis, enojo, maldad, cinismo, protagonismos y hasta vanidades.

Los locos fantaseamos demasiado, los amantes de la vida y de la muerte otro tanto, pero los críticos con sabor a equilibrios alternos, a colores respetuosos, a justicia social, a democracia incluyente, soñamos despiertos.

Somos una generación que nació retando al presente, le ganaba conocer el pasado, los abandonos de todo a la vez, escuchar convocatorias donde se escucha una voz, sin interpelaciones, se alzan demasiadas manos a la vez, y votan en contra de la mayoría, de la pobreza, de la igualdad que debe permear.

Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Guerrero fueron azotados el mes pasado por fenómenos naturales, ahí donde el hombre no ha podido llegar, donde los anillos de Saturno sufren el desencuentro del gasto en exceso, y las guerras se siguen alimentando con modernos cohetes que se lanzan para demostrar fortaleza a los 32 años, desde Corea del Norte. Vaya enjundia de la brutalidad humana.

La prosperidad, la seguridad y el desarrollo se han desgastado de un lado y otro, la sociedad civil organizada también pierde credibilidad, sus organizaciones maquillan los datos rudos y rudos de un mes a otro, de acuerdo a sus intereses.

Rumbo y certidumbre hoy se solicita a los que aspiran, que estarán muy lejos de lograrlo y además de intentarlo, les gana la dinámica de saber hacia dónde enfocan sus próximas baterías, la subsistencia política es el objetivo único.

Demagogia y charlatanería, oportunismo y clientelismo estamos viendo pasar, mudanzas para el cargo que les brinde las salvedades a sus inoperancias, la rendición de cuentas queda en el archivo muerto de los vivos que dan algunos coletazos.

México está a meses de conocerse a sí mismo, de que estamos hechos, si realmente somos capaces de cambiar el rumbo de la mediocridad, e instalarnos en la dinámica del desarrollo de este pueblo que poco a poco va dejando de ser bicicletero.

O dejar pasar éste momento único, donde convergen todas las voces, todas las opiniones en un encuentro de retar a la realidad con la verdad, de hacer sentir que cada individuo no es sólo un voto, y que los estados afectados por la naturaleza y sus demonios es también un reto para levantar de nuevo y reanudar nuestra vida escribiendo nuevas historias. Comentarios esmar1010@hotmail.com