TODO SER HUMANO TIENE DERECHO A LA VIDA: AARÓN LARA SÁNCHEZ

Por: Rosaura Cervantes Conde

entrevista

En calles y plazas públicas de las principales ciudades del país, miles de voluntarios llevan a cabo la recolección de firmas para impulsar una consulta pública que responda a la pregunta: ¿El Estado debe proteger la vida humana desde la concepción como derecho fundamental?

Al frente de este novedoso ejercicio ciudadano está el licenciado Aarón Lara Sánchez, (Ciudad de México, 1959). Fundador y Director General del Centro de Cultura y Orientación Civil Concertación, A. C., creada en 1991, como una institución no lucrativa que maneja programas para promover principios y valores en la sociedad mexicana.

En 2016, el licenciado Aarón Lara encabezó la Iniciativa Ciudadana por la Vida y la Familia, que recolectó trescientas veinte mil firmas de apoyo en sólo siete semanas y detuvo la propuesta para elevar a rango constitucional la figura de matrimonios igualitarios

En entrevista, platica de los trabajos para hacer viable que, el primero de julio de 2018, día de la jornada electoral, por primera vez los ciudadanos respondan de manera directa a una pregunta que pone sobre la mesa el papel del Estado en la protección del derecho a la vida desde la concepción.

P.- Licenciado Lara, ¿Por qué hacer una consulta pública sobre el tema?

R.- Por tres razones muy importantes:

1.- Todo ser humano tiene derecho a la vida. Es absurdo que haya personas que no puedan reconocer el derecho a la vida como el primero, el original, el absoluto que es el derecho a la vida; si se suspende el derecho a la vida, automáticamente todos los demás derechos quedan invalidados, porque el sujeto de derecho ya no existe.

Esa es una violación de los derechos humanos y se requiere de mecanismos jurídicos que puedan establecer con claridad este derecho, aunque no todos tienen acceso a él.

2.- En segunda instancia reconocemos el derecho de cada persona para hacer con su cuerpo lo que desee; eso no es tema de discusión ni está a consulta; este ejercicio ciudadano lo que está buscando es clarificar desde la Constitución el derecho a la vida, que por cierto ya está estipulado, sólo que no establece desde cuándo;  por eso la pregunta fundamental que estamos haciendo es: ¿el Estado debe proteger la vida humana desde la concepción como un derecho fundamental? Y entonces la gente tendrá posibilidad de decir que si o no.

Estamos conscientes de que puede haber personas que tengan una opinión diferente y la consulta no está orientada hacia alguna tendencia, sino  que es la oportunidad de que los mexicanos puedan tomar una decisión, no los partidos políticos, que eso es lo que ha ocurrido, sobre todo en la ciudad de México, donde la voluntad ciudadana ha sido secuestrada, pero que a nivel nacional los ciudadanos puedan opinar y decir libremente y, a través del ejercicio de  un voto directo, sobre este derecho fundamental que es el derecho a la vida y

3.- Esta es una iniciativa ciudadana, no es una iniciativa religiosa ni partidista; es una iniciativa de organizaciones de la sociedad civil. Comenzamos un grupito de 15 asociaciones, luego creció a 50, cuando firmamos el desplegado, en los primeros días de agosto, ya éramos 101 asociaciones. Ahora ya somos 117, y cada día se suman más organizaciones.

P.- ¿Hay involucrados partidos políticos?

R.- No, éste es un ejercicio ciudadano. Lamentablemente, la gente ha dejado de creer en los partidos que, desafortunadamente, no transmiten la voluntad popular, transmiten los intereses de sus grupos y entonces es muy importante poder hacer este ejercicio de democracia directa, que es la consulta popular, en donde la gente libremente puede opinar sobre este tema tan cardinal como es la ampliación del derecho a la vida y lo llamo ampliación porque ya existe el derecho a la vida, pero no se menciona con claridad a partir de cuándo y para nosotros debe quedar establecido puntualmente que el derecho a la vida comienza desde el momento en que ésta comienza que es en la concepción.

Así que hacemos un llamado a la ciudadanía a participar en lo que sería la primera consulta popular celebrada en nuestro país.

P.- Para dimensionar este tema de salud pública ¿Cuántos abortos se practican en el país?

R.- A nivel nacional se calcula que aproximadamente un millón de abortos inducidos se realizan a lo largo del año. El promedio mundial de abortos es de 29 por cada 1,000 embarazadas y en México esta cifra es de 33 abortos inducidos por cada 1,000 embarazadas, lo que pone al país por encima del promedio, incluso está arriba de otros países de América Latina.

En la Ciudad de México, en los 10 años que tenemos con la ley de la interrupción del embarazo, han muerto más de 176 mil bebés no nacidos. Esa cifra es superior a los muertos por la guerra contra el narcotráfico en este sexenio y también superior al del sexenio pasado.

En la capital del país se realizan abortos sin que exista una causal que lo justifique; se alega diciendo que la mujer puede ejercer control o dominio sobre su propio cuerpo, pero resulta que un no nacido ya no es su cuerpo, tiene un ADN diferente, tiene órganos diferentes, es un ser diferente, pero no está protegido por la ley.

P.- ¿Qué seguiría si, en la jornada electoral de 2018, los votantes aprueban la pregunta?

R.- La ley establece que, si la consulta es votada a favor, hay 3 años para poder implementarla, para que puedan homologarse todos los códigos civiles del país porque, por ejemplo, hay estados en donde se permite la interrupción del embarazo por causales tan increíbles como la pobreza y entonces, una mujer que alegue pobreza puede anular los derechos de una persona no nacida.

Nosotros pensamos que, independientemente de esa ampliación de derechos que nos parece fundamental, paralelamente el Estado debe proteger sobre todo a la mujer en estado de vulnerabilidad. Hoy en día están sufriendo las mujeres un acoso terrible que no está siendo respondido de manera puntual por el Estado.

No estamos, de ninguna manera, buscando que las mujeres sean criminalizadas como hoy ocurre, porque la ley no se aplica de una manera correcta, al contrario, buscamos que se le proteja y si no se ha efectuado una consulta de esa naturaleza es porque es muy complicado el cumplir con los pasos que la ley exige para su cumplimiento.

Y no es un tema sólo de aborto, ¿qué pasa con las personas de la tercera edad? sabemos que hay una iniciativa para que le puedan sugerir la “muerte digna” o la “muerte anticipada”. Nos parece absurdo que el Estado pueda someterse a este tipo de presiones internacionales impulsadas por el Fondo Monetario Internacional a cargo de la señora Christine Lagarde. Estamos absolutamente en desacuerdo con eso, se trata de ampliar los derechos, no de cancelarlos.

P.- El próximo 20 de agosto celebrarán el Día Mundial por la Vida, ¿Qué acciones van a realizar?

R.- El 20 de agosto pretendemos recaudar un millón de firmas con la participación de alrededor de cien mil voluntarios en todo el país que saldrán a las calles, a las plazas públicas, a los parques y jardines, a los centros comerciales y que, con el apoyo de la ciudadanía, y si cada uno de ellos reúne 10 firmas tendremos un millón en el Día Nacional por la Vida – que la asociación propone que se establezca el tercer domingo de agosto de cada año–.

P.- ¿Cuál es el propósito de celebrar un Día Nacional por la Vida?

R.Es parte de una cultura cívica. En nuestro país hemos perdido la sensibilidad por los valores y por la capacidad de reconocer los derechos de otros. Esto ha producido en el mediano y largo plazo que lamentablemente nuestra sociedad esté en un proceso de descomposición. Los jóvenes, particularmente, no son formados en valores y, al no tener una noción de lo que puede ser correcto o incorrecto, toman decisiones amorales y es justo lo que tenemos hoy, una sociedad amoral que no distingue entre lo que es correcto e incorrecto.

El incremento de embarazos no deseados se debe a una excesiva permisibilidad entre los jóvenes que no tienen respeto en proteger sus propios cuerpos y entonces, a pesar de que ésta es la generación con mayor información sobre educación sexual, la generación con mayores recursos para protegerse, es la generación que produce más abortos o embarazos no deseados o relaciones que no son duraderas. Esto es lo que queremos cambiar.