VIDRIO SOPLADO, ALIENTO A FUEGO LENTO…

Por: KARLA APARICIO.

vidrio_junio_01

vidrio_junio_02Tonalá, Jalisco. Hace un par de días tuve la oportunidad de visitar algunas fábricas de vidrio soplado en Tonalá Jalisco, pueblo forjado por el calor y la tradición,  es el lugar  de nuestro país donde se hace más artesanía y se fabrica más vidrio soplado, no sólo en México sino en América.

¿Qué fue lo que hallé?  Sentimientos encontrados, además de la interesante historia que les comparto.

La técnica es ancestral, nace en Europa con la sílice y en México llega por los españoles, pero lo acogemos con cristal reciclado.

El proceso consiste en lavar el vidrio, quitarle impurezas, tapas y etiquetas; se pasa al horno calentado por gas a 1300 grados aproximadamente. Aquí es donde sucede la magia: el vidrio se vuelve líquido adquiriendo un color incandescente,  a pesar de ser transparente. Un artesano lo envuelve con su caña haciendo la forma de un globo y lo saca, quedando con una textura como de chicle, le comienza a dar forma girando y soplando, el vidrio se enfría rápido y se endurece. Es así que otro artesano la toma y la caldea pasándola de nuevo por el fuego para  seguir trabajando, de ahí se va a degollar la pieza, es decir,  cortarla.

vidrio_junio_05En seguida pasa al molde, con alientos y ritmos lentos que parecen danzas: se sopla, se apuntala y después pasa a manos del “Maestro”, quien tiene toda la experiencia en este arte, él detalla la pieza y la termina, de ahí lo toma el templador y la lleva a otro horno que se conoce como el arca, acomoda las piezas para sacarlas veinticuatro horas después, esto es para que se enfríen paulatinamente, de otra manera las piezas se revientan. Impresiona la sincronización de las cuadrillas de artesanos, formadas por ocho personas aproximadamente, sus movimientos parecen danzas perfectamente coordinadas.

No existe una escuela para este arte, se aprende de generación en generación, por tradición,  así que cada día hay menos sopladores ¿Por qué sucede esto? La temperatura es inaguantable, 1300 grados, tuve la oportunidad de soplar en molde una pieza, nada fácil por cierto,  créanme  estuve tres días con dolor de cabeza, creo que fue por el calor tan fuerte. Imagino los artesanos que tienen años dentro de estos saunas, no creo que su salud sea la mejor. La paga es flaca a diferencia de las ganancias que son gordas,  la repartición de las utilidades, como siempre, no es pareja. La mayoría de las fábricas son muy rústicas y la seguridad es casi nula.

vidrio_junio_04En dónde termina el sueño y comienza la realidad: Amo mi país, su origen y sus tradiciones, amo a mi gente y sus artistas, admiro a quien trabaja con las manos y  el corazón; pero me molesta la pobreza, me lastima la desigualdad y la inseguridad. Mi gente trabaja jornadas largas en condiciones precarias y peligrosas, en lugares donde su salud está en juego; todo esto a cambio de poca remuneración económica, sólo por la recompensa  que se lleva consigo de saber y demostrar que es un ARTESANO.