Lengua Española e Inteligencia Artificial

Por: BERNARDO GONZÁLEZ SOLANO

exlibris_dic_01El viernes 8 de noviembre pasado, en el Cartuja Center de la hermosa ciudad de Sevilla, España, se clausuró el XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, acto que para millones de hispanohablantes pasó prácticamente inadvertido, sobre todo en nuestro país donde desde hace casi un año “estamos viviendo con otros datos”, pendientes, “me canso ganso”, de la 4a. Transformación que puede llevarnos al despeñadero o a algo peor, Dios no lo quiera.

Bien puede decir el lector ¿y qué con eso? Creo que este congreso de la Real Academia Española (RAE) sirvió para hacer un viaje en el tiempo de cinco siglos, desde Miguel de Cervantes de Saavedra (“el supremo de nuestra lengua” dijera el académico cervantista Francisco Rico), hasta el proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA), que las 23 academias suscribieron con seis gigantes tecnológicos para que las máquinas aprendan a expresarse en un correcto castellano, con la ayuda de la inteligencia artificial, la ingeniería que permite el uso diario de redes sociales, “benditas” o “malditas” según sea el caso.

exlibris_dic_02El programa LEIA es el comienzo de un camino que se comprometieron a recorrer juntas las 23 academias correspondientes con las gigantescas Google, Facebook, Twitter, Telefónica, Amazon y Microsoft. El objetivo se centra en hacer un uso correcto del idioma español, nuestra lengua. Para no desperdiciar el tiempo, en la clausura del congreso —a la que asistieron el rey Felipe VI y la reina Leticia, que últimamente andan muy viajeros acaban de visitar La Habana, Cuba, con motivo de su 500 aniversario—, la RAE presentó dentro de la Biblioteca Clásica de la institución, el volumen noveno de las Obras Completas del Manco de Lepanto, el último, que corresponde a los trabajos de Persiles y Segismundo, un esfuerzo que incluye un Don Quijote “no nuevo, pero bastante más cercano” al concebido por don Miguel, dijo Francisco Rico, director de la Biblioteca Clásica de la RAE, que además ha sido el editor de todo el trabajo literario del genial escritor. Por cierto, la edición de la obra cervantista ha aparecido a lo largo de más de veinte años, con el patrocinio de La Caixa.

 

exlibris_dic_03Por su parte, Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), explicó en su discurso: “En la RAE estamos rendidos a la tecnología, nos comunicamos a través de las redes, recibimos dos millones de consultas diarias en nuestros diccionarios. La tecnología nos ayuda a prestar nuevos servicios y enriquecer los que ya teníamos, pero existe una proyección negativa de la inteligencia artificial sobre el idioma porque se desarrolla principalmente en inglés y tenemos que conquistar espacios para el español… También está el problema de las palabras robadas, los términos que los programas no reconocen y señalan como incorrectos y que si el usuario opta por no emplear al final desaparecen del léxico útil”. 

El académico presidente admitió: “No sabemos ni siquiera las dimensiones del reto, pero queremos estar ahí. Ese punto actual sitúa al inglés como eje de la inteligencia artificial. (Además)…desaparecen palabras de nuestro léxico por las máquinas de corrección, que subrayan palabras que sí están en el diccionario pero los usuarios dejan de utilizarlas”. 

 

exlibris_dic_04De tal suerte, seis dirigentes de las compañías coadyuvantes tomaron la palabra, comprometiéndose a velar por el buen uso del castellano en sus artilugios, mientras que la RAE y la Asale ponen a su disposición los instrumentos de la gramática y ortografía desarrollados en más de tres siglos así como las consultas que los usuarios realizan a estas instituciones. Por cierto, como complemento de estos acuerdos en el congreso, la Academia acaba de poner a la venta otro nuevo tomo en el que se juntan la gramática y la ortografía del español. Volúmenes que originalmente aparecieron separados. 

En este intento en el que unen el idioma y la tecnología, Telefónica fue la primera corporación que se sumó al proyecto, pero Muñoz recalcó que LEIA es un ideal abierto a empresas y administraciones. Las seis firmas incluidas ahora afirmaron en un video su compromiso por emplear correctamente el idioma español a través de sus aplicaciones, y la decisión de utilizar los materiales de la RAE en sus asistentes de voz, correctores, buscadores, chatbots o servicios de mensajería. 

Asimismo, se adelantó que la RAE desarrollará, junto a las compañías firmantes, un “certificado de buen uso del español”. 

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Felipe VI, el útilmente orador del acto de clausura, sintetizó el ideal del congreso: “El trabajo de las academias tiene que atender simultáneamente al pasado y al futuro. Establecer una regulación global sobre el uso del español por las máquinas me parece un proyecto apasionante. Como ha dicho el director de la RAE, tiene algo de refundacional”. Por eso, valoró el compromiso de “velar por nuestra lengua y luchar por su buen uso y unidad en los nuevos entornos digitales. Es tan grande el impacto que resulta imposible hoy determinar todas sus consecuencias: afecta a la comunicación humana, de la que la lengua es vehículo esencial”.

En fin, el español, menospreciado por algunos enanos vergonzantes, navega, con toda propiedad, por los nuevos mundos de la inteligencia artificial. Lo mejor del caso, es que una obra como Don Quijote de la Mancha, es tan vigente en el español original, como en el castellano que se parla en la gigantesca Ciudad de México. VALE.