ABDELFATTAH LEBBAR

Embajador de Marruecos

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Marruecos es una nación de profundas tradiciones, puente entre economías y culturas, por lo que entrevistar a su embajador Abdelfattah Lebbar resulta de suma importancia.

Resalta que nuestras relaciones diplomáticas tienen ya más de 58 años y su evaluación es positiva: “Tenemos que hacer mucho más para llegar a las expectativas”. Durante el sexenio de Vicente Fox los mandatarios de ambas naciones hicieron visitas de Estado, firmando diversos acuerdos, “unos han entrado en vigor y otros están pendientes de ejecutar”. En 2019 se creó un Grupo Parlamentario de Amistad en la Cámara de Diputados mexicana y el diplomático se ha planteado entre sus objetivos mejorar las relaciones económicas.

 

Abdelfattah Lebbar
Fotografía Mario Torres

 

“En este marco ha sido creado un grupo de amistad multisectorial en 20 de septiembre de 2020, compuesto de personalidades mexicanas del mundo de los negocios, tecnología, cultura, arte, y comunicación. Un grupo similar se está creando en Marruecos, espero que estos dos grupos trabajen de la mano para fortalecer todas las dimensiones de las relaciones bilaterales”, expone.

 

Destaca las ventajas competitivas: “Marruecos abre sus puertas a las empresas mexicanas y ofrece muchos beneficios para invertir, tiene acuerdos de Libre Comercio con La Unión Europea, Estados Unidos, Turquía, Egipto, Jordania y Túnez. Dispone de un arsenal jurídico para proteger las inversiones, incentivos fiscales, zonas francas, infraestructuras de primera calidad, y subsidios estatales en algunos sectores”.

“El Reino tiene todas las fortalezas para establecer un centro de acceso al continente africano para México. La estabilidad de Marruecos y su exitosa integración en la globalización, lo convierten en un socio líder, en su búsqueda al acceso del mercado africano. Creo que hay que explorar las oportunidades de negocios y explotar todo nuestro potencial y sinergias”.

 

La cultura también nos acerca, afirma: “Nuestros dos países comparten un fondo histórico muy importante y una riqueza patrimonial a través de las distintas civilizaciones que han conocido a lo largo de toda la historia. Recientemente, las relaciones culturales entre ambos países han tenido puntos muy importantes, como el poeta y escritor marroquí Abdellatif Laabi que ha recibido en México el Premio Internacional de Poesía ‘Nuevo Siglo de Oro’ en 2017, y la inauguración de las Cátedras: Fátima Mernissi y Graciela Hierro, en la UNAM. En este sentido hay muchos escritores que contribuyen a esta dinámica, entre ellos el escritor mexicano Luis Alberto Ruiz Cabrero que escribió Cerámica fenicias con graffiti de la isla de Essaouira que se considera como embajador de la cultura marroquí en México. Toda esta riqueza cultural puede ser una ventana de cooperación entre nuestros dos países y ayudarnos para fortalecer las relaciones entre nuestros pueblos”.

 

Sobre los desafíos de Marruecos en el mediano plazo, destaca: “La pobreza y las disparidades sociales, teniendo en cuenta las grandes transformaciones que la sociedad ha conocido en los últimos años a nivel económico social y cultural. El gobierno lanzó, en 2005, la Iniciativa Nacional por el Desarrollo Humano que pretende movilizar los recursos institucionales y financieros nacionales para mejorar las condiciones de vida de la población y de los indicadores sociales nacionales y que sitúa el humano en el centro del desarrollo y rechaza la fatalidad de la pobreza y la exclusión”.

“El desempleo es también uno de los problemas económicos y sociales que enfrenta Marruecos por diversas razones, incluida la incapacidad del mercado nacional para absorber la mano de obra calificada que aumenta constantemente cada año. El gobierno marroquí lanzó muchos programas para resolver este problema, entre ellos, alentar el sector privado extranjero para invertir en Marruecos ofreciéndole varios privilegios fiscales y alentar a los jóvenes y graduados universitarios para crear sus propios negocios a través la iniciativa Auto Empresario que es un marco jurídico simplificado que permite la creación del negocio individual”, refiere.

 

El desplazamiento masivo de personas, por diversos motivos, también les ha impactado: “Marruecos enfrenta el fenómeno de la emigración clandestina de muchos jóvenes escapando de las guerras y la pobreza, buscando una buena vida en Europa. En este sentido, mi país controla sus fronteras, aunque no fácil teniendo en cuenta la extensión geográfica. Sin embargo, Marruecos adoptó por una política migratoria basando en los valores del respeto de los derechos humanos y la prestación del apoyo a los inmigrantes que han elegido el Reino como país de residencia. Esta política humanitaria habilitó a Marruecos para albergar la Conferencia Intergubernamental para la adopción del Pacto Mundial sobre la Migración Segura, Ordenada y Regular en Marrakech en 2018 y copresidir con Alemania el Foro Mundial sobre la Migración y el Desarrollo en 2017 y 2018”.

 

La pandemia les pasó la factura, reconoce: “El covid-19 obligó a muchas personas al paro, como en casi todos los países del mundo, y esto ha afectado nuestra economía. El gobierno marroquí creó, inmediatamente, un fondo especial para combatir la epidemia destinado a hacer frente a la crisis sanitaria y económica apoyando a los asalariados desempleados con una indemnización social, con un total de 3.2 mil millones de euros, es decir, 2.6 % del Producto Interno Bruto. Este fondo permitió apoyar a 800 mil personas afiliadas a la Caja Nacional de Seguridad Social “CNSS”, que se encuentran en paro laboral, y a 2.3 millones de familias titulares de la tarjeta de asistencia médica Ramed, afectadas por el Covid-19, además de dos millones de hogares no Ramedista”.

 

 

Explica cómo han luchado constantemente contra la pandemia: “Marruecos es el país africano que más ha vacunado a su población contra la covid19, con casi 9 millones de personas vacunadas (dos dosis, junio de 2021), llegando cerca del tercio de nuestra población. No se debe olvidar que Marruecos fue también el primer país africano que llamó a la creación de un marco operacional para apoyar a los países del continente en las diferentes etapas de su gestión de la pandemia”.

 

Su excelente ubicación geográfica para la economía se convirtió en un desafío ante la pandemia: “La posición estratégica de mi país es muy importante, porque es el país árabe africano islámico más cercano a Europa y después de la aparición del primer caso el día dos de marzo del año pasado de la epidemia del COVID-19, Marruecos emprendió rápidamente acciones para minimizar el alcance de la cadena de contaminación con la creación de puestos de mando Coronavirus a escalas territoriales apropiadas para garantizar la vigilancia y la coordinación, con los servicios sanitarios, de la identificación y localización de la epidemia. Esta iniciativa se ha visto reforzada por el cierre de las fronteras el día 12 del mismo mes, y luego nuestro gobierno decidió poner una cuarentena el 20 de marzo con una prohibición de las concentraciones, el cierre de las escuelas, después, medidas drásticas que incitan a un confinamiento voluntario y luego obligatorio, lo que ha permitido evitar eventos catastróficos”.

Sin embargo, aclara: “Desde la aparición de los primeros casos de coronavirus, Marruecos ha convertido la crisis sanitaria en una oportunidad económica para impulsar el sector industrial con el fin de cubrir sus necesidades de equipo médico en la lucha contra la pandemia, movilizando a la industria textil para producir siete millones de mascarillas protectoras diarias. Todas estas medidas se inscriben en el marco de la respuesta rápida del Reino para hacer frente a la propagación de la pandemia. Marruecos también ha iniciado una buena organización en muchas áreas durante la crisis de la epidemia, en particular, la adopción de un sistema de teletrabajo y enseñanza a distancia, además de apoyar a las personas que han perdido sus empleos en los sectores privado e informal”.

 

Se preparan para el futuro, comenta: “Hoy en día, mi país se encuentra en proceso de implementación de un nuevo modelo de desarrollo para su futuro que debería determinar los objetivos prioritarios y los medios para alcanzarlos. En este marco, el presidente de la Comisión Especial sobre el Modelo de Desarrollo (CEMD) de Marruecos, Chakib Benmoussa, presentó en junio a su majestad, el Rey Mohammed VI, la visión prospectiva de nuestro país para los años venideros”,

“Quiero aprovechar esta oportunidad para expresar mi sincero agradecimiento a su revista que representa una ventana del diálogo, la comunicación y la objetividad para hacer oír la opción y la opinión disidente. También quisiera ilustrar la belleza de su país y su riqueza cultural que representa un punto fuerte por el bienestar de los mexicanos, esperando nuevos progresos y éxitos por su país”, concluye.

POLÍTICA

Núm. 262 – Septiembre 2021

septiembre 21, 2021
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