Revista Personae

RUZI: LA NUEVA CIVILIZACIÓN JUEGA FUTBOL

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Ruzi celebra el origen, la identidad y la evolución

El mejor secreto guardado del Arte es que se lleva con todo. El Arte es una esencia exquisita que siempre encuentra la forma de entrar al que lo admira; una buena ejecución con los pinceles y los colores moverán hasta el sentimiento más escondido y hoy, Ruzi, nos lleva al Arte combinado con otro idioma universal, ¡El Futbol! Nos lleva al Mundial, pero no desde la tribuna, nos lleva a algo más profundo, nos lleva a las entrañas de nuestra historia, de nuestros ancestros, de nuestras raíces.

El Museo de las Culturas en Iztapalapa alberga esta nueva colección de Ruzi, en el que se fusiona la elegancia, el simbolismo y una estética contemporánea.

Querida Isabel Ruiz de Velasco, es un placer tenerte de nuevo en Personae, cuando llegaste con tu propuesta de la Nueva Civilización para el número 287 de octubre del 2023, hiciste algo insólito, desafiaste las reglas de lo que se había concebido sobre la inexpresiva figura geométrica, la que parecía imposible que pudiera manifestar emociones e ¡innovaste! Siento que ese fue el principio del autodescubrimiento de Ruzi y ahora la armas de nuevo utilizando tus pinceles para contarnos el fútbol desde otra vertiente, desde nuestra propia historia.

 

Ruzi: La Nueva Civilización Juega Futbol

 

Estamos en el saque inicial, escuchamos cómo suena el silbato del árbitro,  pongamos a rodar el balón: Platícanos cómo surge “Pelota prehispánica World Cup 2026” (Óleo sobre tela. 60 x 60 cm).

“Esta obra nace de la inspiración en el antiguo juego de pelota mesoamericano, una de las tradiciones más emblemáticas de las civilizaciones prehispánicas como la de los mayas y la de los mexicas. Este juego era practicado desde el año 1400 a.C. aproximadamente, no era solo un deporte: era un ritual sagrado que simbolizaba la lucha entre la luz y la oscuridad, el movimiento del universo y la conexión entre lo humano y lo divino. En este encuentro, los jugadores golpeaban una pesada pelota de hule con las caderas, en un acto de precisión, fuerza y profundo significado espiritual.

En esta pieza, integro ese legado ancestral con mi lenguaje visual contemporáneo de mi colección La Nueva Civilización. La pelota, protagonista central, se despliega sobre un fondo azul que simboliza el poder, la profundidad y la conciencia universal. Aquí junto el pasado con el presente, rindiendo homenaje a nuestras raíces en el contexto de la World Cup 2026, donde México es nuevamente escenario de un encuentro global.

 

Me impactó por su majestuosidad la pintura que lleva por título “Xotli Guardián de la Nueva Cancha” (Óleo sobre lienzo. Medidas 90X60 cm).

Es un óleo sobre lienzo y presenta a una figura colosal sobre un fondo imperial azul rey, que representa poder, soberanía y protección divina. El cuerpo, resuelto en planos geométricos dorados y negros, evoca una capa ceremonial prehispánica. Xotli, el dios prehispánico está pintado con realismo. El brazo derecho se alza en gesto de poder, rematado por una mano-enguantada que simula una máscara zoomorfa con dos ojos blancos, referencia a la iconografía prehispánica. Xotli, era la deidad mexica protectora de los jugadores del antiguo tlachtli o juego de pelota, un ritual donde la vida, la muerte y el cosmos se disputaban en la cancha. Xotli no era solo un dios del deporte: era el garante del equilibrio, el árbitro entre lo humano y lo divino. Tlachtli en náhuatl y ok-ta-pok por los mayas o ulama, es un antiguo deporte y ritual mesoamericano practicado por más de 3,500 años.

 

Nos compartes datos, veo las pinceladas y disfruto cómo ha sido tu proceso artístico y en un parpadeo nos presentas a la Nueva Generación traída al Siglo XXI, con ese juego de colores….

¡Colores de ceremonia, de victoria! Por una parte, están los jugadores-sacerdotes, y por otro observas la mano-máscara que recupera la tradición de encarnar fuerzas animales y espirituales en el juego. Aquí, Xotli ya no protege a los jugadores de pelota de hule, ahora protege a los jugadores del balón de fútbol. Con la misma misión que tenía el juego de pelota el orden y equilibrio del universo

 

Ruzi: La Nueva Civilización Juega Futbol

 

Vayamos al medio tiempo y quiero que nos compartas, ¿qué pasaba en 1986 con Isabel? Cuando fue el Mundial de México 1986 yo estaba terminando la universidad, a la par trabajaba en Televisa, en Canal 5 y era la productora del Tío Gamboín. Lo lindo es que yo trabajaba mucho con el equipo de promoción y había un creativo que se llama Agustín Corona, maravilloso, fue el que creó «…Agarra la jarra…». Éramos varios creativos, y ellos hicieron una promoción maravillosa del Mundial para Televisa, eran unos jugadores de pelota, mostraban una imagen de un pie y luego se abría la tierra y empezaban a jugar. Yo me quedé con esa imagen porque fue algo muy bonito…

 

Siempre te has caracterizado por ser curiosa, inquieta y la investigación se te da…

(Ríe). Me puse a estudiar el juego de pelota -porque a mí me apasiona la historia-. Algún día me preguntaron «cuál era el arte que yo más admiraba», y yo contesté que el arte prehispánico. Tenemos tantas suposiciones de cómo vivían y quién tenía el poder y cómo era el entorno.

Entrando al juego de pelota, quise entenderlo bien, visité ruinas, me impresionó el saber cómo jugaban con la cadera y que cayera en ese hoyo y al ganador se lo comían en pozole. Era un honor, se moría por los dioses.

Volviendo al juego de pelota, el juego era para crear un equilibrio en el universo. Entonces empecé a crear estos personajes que no tienen rostros, y de ahí planear cómo integrar el balón de fútbol, cómo desarrollar esta creación y al mismo tiempo pasaba por mi cabeza que llegamos a un momento importantísimo para nuestro país, demostrar la riqueza cultural que tenemos, quiero que esta colección quede como legado para las nuevas generaciones y que todas las personas que asistan a la exposición recuerden que el concepto del juego de pelota viene desde Mesoamérica y desde nuestro país: ¡nosotros somos los papás!

Quiero que piensen por un momento, para cuando surge el juego de pelota, aún no inventaba la rueda y ellos ya tenía el conocimiento de una esfera, sabían de la circunferencia de la Tierra, de la circunferencia de esa estrella que es el Sol y de la Luna… En mis cuadros, el azul es la unión del cielo y el mar, pero sobre todo es la unión del universo.

 

Regresemos para el segundo tiempo y comparte cómo concibes “La nueva civilización juega futbol” un óleo sobre tela (70x 90 cm).

Esta obra plantea una nueva civilización donde el balón de fútbol reemplaza el rostro, como símbolo de identidad y unidad inclusiva de todas las razas en un juego colectivo, los cuerpos geométricos inspirados en el cubismo de Braque y Picasso, pintados a detalle en negro y dorado se alzan como figuras ceremoniales que sacralizan el deporte y el fondo azul rey es el símbolo del cielo y el mar para situar a estas figuras en un espacio infinito y espiritual, sugiriendo que el fútbol es el nuevo lenguaje universal que nace desde México

 

Ruzi: La Nueva Civilización Juega Futbol

 

La otra pieza que estás exhibiendo y que dejé al final es “Union de Naciones”, y justo lo que nos platicas, tomas el esférico y lo transformas en un símbolo universal de unión. Aquí es donde anotas el golazo.

“Así es, porque los balones no solo sugieren movimiento, es el encuentro de culturas, tiempos y geografías que convergen en un mismo lenguaje que es el juego”. En este punto, el balón no es un simple balón, éste se convierte en un punto de encuentro: un eje que reúne historia, identidad y humanidad”.

 

Antes del silbatazo final, en tiempos extras, dinos, ¿cuál es tu objetivo con esta colección?

“Con mi colección quiero decirle al mundo, «México tiene una riqueza y quiero mostrárselos con arte contemporáneo». Es un arte que conjuga muchas cosas: el poder con el color azul, los tonos tierras de la vida y la muerte, que celebramos no solo la muerte y la vida, celebramos también el juego y lo celebramos haciendo este equilibrio del universo”.

 

CULTURA

Núm. 308 – Junio 2026