Revista Personae

EL RITUAL MÁGICO DE ANDRYS VILLARREAL

COMPARTIR

Facebook
Twitter

En esta edición de aniversario de Personae, tenemos como invitada a la creadora de la Nueva Geometría, de la geometría sensible, que incorpora el abstracto, el expresionismo y lo figurativo con la poesía, la divinidad, la parte de la espiritualidad, ella es Andrys Villarreal, artista venezolana de origen y mexicana de corazón.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

¿En qué momento te enamoras de los pinceles y el color?

Desde niña, los pinceles fueron mis primeros compañeros de juego, las manchas mis primeros sueños. Descubrí que en un papel podía inventar mundos, y desde entonces no he dejado de hacerlo. El color me eligió antes de que yo entendiera su poder: esa magia que transforma la tristeza en luz, el silencio en canto, y la vida en un universo que nunca deja de vibrar.

 

¿Qué te va dejando en tu mente esa comunicación entre tú y el lienzo? ¿Qué se aprende?

Pintar es un ritual mágico. Es el momento en que me desconecto del mundo real y entro a otro plano, donde el tiempo se detiene y solo escucho lo que dicta el corazón y la espiritualidad. No hay reglas, solo intuición. Aprendo que la obra siempre sabe más que yo: ella guía mi mano, me muestra lo que debo ver y me enseña a escuchar el alma a través del color.

 

 ¿Qué fue lo primero: la geometría o la abstracción?

Primero fue la abstracción. A través de las manchas encontraba figuras imposibles, como si el azar quisiera revelarme su propia forma de belleza. De ese caos surgió el orden: las líneas, los planos, los ritmos visuales. Así nació la geometría, no desde la razón sino desde el gesto. Manchas que se transformaron en líneas que respiraban, en estructuras que vibraban con emoción.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

La geometría pudiera ser fría, pero logras imprimirle ese toque emocional y sensible, algo muy interesante… ¿En qué momento creas la nueva geometría?

La geometría llegó a mi vida acompañada por las experiencias, los recuerdos y mi primera maestra geométrica: mi abuela Delia. Ella, con su máquina de coser, unía cuadrados, triángulos y rectángulos de colores para crear colchas que parecían cuadros vibrantes. Esa memoria se convirtió en mi raíz. Mi geometría actual no nace de reglas ni de cintas adhesivas; surge de líneas gestuales, libres, que van revelando la forma que deseo pintar. A veces es un bodegón, un personaje, un ave o simplemente la pureza del color. Es en ese instante, entre el impulso y la decisión, donde la obra cobra vida.

 

Vi el colibrí, es realmente hermoso. Nuestros ancestros lo consideraban el mensajero de los dioses… Para ti, ¿qué significado tiene?

Tuve un viaje astral que cambió mi vida. Crucé esa línea invisible entre la vida y la muerte y regresé sin miedo. Al despertar comprendí que la existencia está llena de colores, aromas y símbolos. El colibrí se convirtió en un emblema de ese renacimiento: un mensajero entre lo espiritual y lo terrenal. Junto al ave fénix, representan mi sello personal: el espíritu que resurge del fuego para volar sin temor. Desde entonces, cada trazo que hago tiene la certeza de quien ha vuelto a vivir.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

Estamos hablando de 26 años de carrera, los mismos que Personae… Prácticamente inicias con el siglo XXI. El mundo va de prisa, pero tú logras detenerlo. Tus colores atrapan, seducen, llenan el espíritu. Nos mantienes en tiempo presente… ¿Como artista qué te indica eso?

Primero, gratitud. Me emociona saber que la gente se detiene ante una de mis obras, que encuentra en ella un espacio para sí misma. Ese es el verdadero sentido del arte: crear un momento de comunión entre el espectador y la obra, donde las emociones dialogan en silencio. Mi trabajo busca justamente eso: que cada persona pueda verse reflejada, sentir, sanar, y recordar que la belleza aún habita en este mundo.

 

¿Cómo es tu tiempo presente?

Intenso, lleno de proyectos y sueños. Me gustaría pintar todos los días, pero también disfruto de la interacción con la gente, del intercambio humano. Estoy desarrollando proyectos comunitarios, como murales participativos donde los jóvenes pintan conmigo. El primero será en Milpa Alta, ya tenemos los bocetos.

También estoy trabajando en acercar el arte a la vida cotidiana. Recientemente lancé una colección de ropa en Veracruz vestidos, blusas, playeras, guayaberas con reproducciones de mis obras. Cada pieza es única, certificada, y lleva el alma de mis colores. Porque creo que todos merecemos tener arte cerca, vivir con él, vestirlo, respirarlo.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

Leí que tus grandes influencias son Armando Reverón y Oswaldo Vigas. ¿Cómo ha cambiado tu percepción sobre ellos desde tus inicios hasta hoy? Son dos pintores muy importantes en mi obra, existen muchos otros, en cuanto a Armando Reverón fue mi primer mentor espiritual. El pintor de la luz, el hombre que hizo del blanco una síntesis atmosférica. Su búsqueda obsesiva por la esencia de la forma me inspiró desde mis inicios. Con una obra de ese estilo monocromática y nacida de la mancha gané el Premio Universidad Francisco de Miranda en Falcón, Venezuela. A través de él aprendí a valorar el lienzo crudo y la pureza del material, algo que sigo aplicando.

Con Oswaldo Vigas comparto la pasión por nuestras raíces. Su estudio de las culturas prehispánicas y su conexión con el mito y la magia me marcaron profundamente. En su obra descubrí que la geometría puede ser ancestral y emocional al mismo tiempo, un lenguaje que une lo humano con lo divino. Ellos abrieron mi camino; hoy, yo sigo trazando el mío desde la misma esencia: la luz y el espíritu.

 

Ahora tú eres una influencia para las nuevas generaciones. ¿Qué te deja eso?

Paz. Me siento en armonía con mi vida, con mi familia, con mis alumnos y con cada persona que se acerca a mi obra. Enseñar es parte de mi misión. A lo largo del camino he compartido técnicas, materiales y experiencias con jóvenes artistas. Nada me alegra más que recibir mensajes de personas que me dicen que mi obra les inspira o les da esperanza. Eso es lo que quiero seguir haciendo: sembrar luz donde antes hubo sombra.

 

Entre sus exposiciones permanentes se encuentran: Galería MexiGoArt – CDMX; Galería ERANDI – CDMX y Perdomo Gallery. Bogota – Colombia. Participó en la Feria de las Flores 164. Museo el Carmen San Ángel – CDMX 2021 así también en la Exposición ESTADO LÍQUIDO. Casa Rivera – SAQ GALLERY – 2022; Exposición Atmos FERA. Feria Internacional de la Cultura. Tecámac Estado de México -2022 y Exposición en Homenaje a LEONORA CARRINGTON. Museo UPAEP. Puebla –México 2022.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

Tu gente reconoce tu obra. Obtuviste el Premio Salón Nacional de Arte Ecológico en la Universidad de Yacambú y el Premio Roberto Guevara en el Salón de Arte Héctor Rojas Meza. A la distancia, ¿cómo se saborean esos logros?

Fueron momentos hermosos y necesarios. Los premios son importantes, forman parte del camino profesional, pero con el tiempo descubrí que las experiencias y la conexión humana son las verdaderas recompensas. Caminar por los pueblos de México, conocer a su gente, sentir sus mercados, sus aromas y colores… eso alimenta mi espíritu más que cualquier medalla. Hoy, mi mayor premio es poder pintar y compartirlo.

 

¿Cuál ha sido la obra que más trabajo te ha demandado y por qué?

Todas me exigen entrega total, pero hay una obra en Venezuela que quedó inconclusa. Estuve meses trabajando en ella y aún no la termino. Quizás algún día lo haga… o tal vez debía quedarse así, como símbolo de los procesos que nunca acaban.

 

¿Tienes alguna obra favorita?

No podría elegir una. Sería como escoger entre mis hijas. Cada obra tiene una historia, un pulso, una emoción distinta. Aunque compartan colores o temas, todas son únicas porque nacieron de momentos irrepetibles de mi vida.

 

México ¿Qué significa para ti?

México es mi segunda nación. Aquí volví a nacer después de un episodio de COVID que me llevó al borde de la muerte en un hospital de Zumpango. Desde entonces entendí que soy venezolana porque mi madre me dio la vida allá, pero renací en esta tierra bendita que me abrazó con colores y amor. México me ha enseñado la generosidad, la espiritualidad y la fuerza de sus tradiciones. Por eso, cada trazo que pinto lleva un pedazo de su luz.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

¿Hacia dónde vas?

Siempre hacia adelante. Tengo proyectos internacionales que pronto verán la luz, y dentro de México ya preparo dos exposiciones: una en el primer trimestre y otra en el tercero del año próximo. Este año cierro con “Rostros Ancestrales: de México a la Patagonia, en la Universidad Politécnica del Estado de México. Será un cierre lleno de gratitud y esperanza.

 

¿Cómo defines tu evolución?

México fue un antes y un después. Mi obra pasó de la oscuridad a la explosión de color. Ese cambio se lo debo al país y a mi experiencia espiritual en 2021. Desde entonces, cada pintura es una celebración de la vida.

 

¿Qué te falta?

Viajar más, conocer más, seguir aprendiendo. Cada lugar nuevo me da herramientas, formas, colores y emociones que alimentan mi trabajo.

 

¿Hacia dónde va tu siguiente reto?

Mi propósito es ayudar. El arte tiene que servir para dar esperanzas y reconstruir. He decidido donar parte de mi trabajo para apoyar a comunidades vulnerables, instituciones y fundaciones, En Veracruz doné una obra de gran formato para los damnificados de Poza Rica, y continuaré haciéndolo. Siento que el universo me dio una segunda oportunidad, y debo devolver ese regalo transformándolo en acciones. Lo hago por la vida, por mi familia, y sobre todo por mis hijas, que son mi motor, mi inspiración y mi orgullo.

 

El ritual mágico de Andrys Villarreal

 

Próximas exposiciones

El próximo año realizaré una gira internacional muy importante que aún no puedo revelar, pero que marcará un hito en mi carrera. Dentro de México tengo ya dos exposiciones agendadas y continúo investigando, creando y experimentando con nuevas técnicas. El color sigue guiando mi destino, y mi pincel no se detiene.

 

Contacto:

Ig andrysvillarrealart

CULTURA

“No tengo trono, ni reina…. Pero sigo siendo el Rey”: José Alfredo Jiménez
CULTURA

PERSONAJES

“No tengo trono, ni reina…. Pero sigo siendo el Rey”: José Alfredo Jiménez

Ver más…
Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, los claroscuros de un amor intelectual
CULTURA

PERSONAJES

Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, los claroscuros de un amor intelectual

Ver más…
“Spare” (“En la sombra”), la autobiografìa del príncipe Harry
CULTURA

EX LIBRIS

“Spare” (“En la sombra”),
la autobiografìa del
príncipe Harry

Ver más…

Núm. 307 – Noviembre 2025