¿QUÉ HEREDAMOS A LAS SIGUIENTES GENERACIONES AL VIVIR LA SEXUALIDAD?
- MISCELÁNEO
- Jaquelin Machado G.
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Cuando los adultos, quienes no viven su sexualidad en forma consciente, plena y creativa, intentan que los niños sean sexualmente responsables para “evitarles”, entre otras cosas, embarazos adolescentes, conflictos sexuales, desviaciones sexuales, decepciones, desencuentros, abusos, manipulaciones, sometimiento, etc…. Lo que van proyectando hacia el futuro sexual de sus hijos, de los niños, paradójicamente, son los patrones repetitivos que intentan evitar. ¿Por qué? Porque si los adultos no cambian su vibración sexual no pueden esperar que los niños crezcan y se desarrollen sexualmente sanos.
Los niños, en la actualidad, están poniendo de cabeza a sus padres, los maestros, sacerdotes, pastores, tíos, abuelos, etc., porque vienen muy “revolucionados”, con una sexualidad precoz, con un lenguaje sexual a muy temprana edad que altera a más de un adulto quien proyecta en los niños sus propios miedos y conflictos sexuales no resueltos.
Sucede que los niños de hoy, si no se les reprime y se les censura, tienen integrada la sexualidad a sus vidas como algo natural que forma parte importante y esencial para su sano crecimiento y desarrollo y no entienden por qué a muchos adultos, incluyendo a sus padres, les asusta que expresen palabras como pene, vagina, pechos, nalgas o por qué llega una edad en la que no se les permite bañarse juntos entre hermanos niño y niña o con sus padres (en el caso de que así haya ocurrido), ni tampoco entienden el por qué los temas sexuales no se hablan en casa o se hablan exageradamente o se censuran ciertos temas, o se hablan entre mujeres o entre hombres, etc… Los niños perciben esa energía del miedo y la ansiedad que muchos adultos tienen con respecto a la sexualidad porque los ven tensos y si se atreven a mencionárselos, la consecuencia es el regaño, la censura y/o la represión.
Como adulto no puedes esperar que los niños sean sexualmente responsables cuando ni si quiera les permites manifestar su naturaleza sexual porque tienes miedo. Los niños están “sexualmente despiertos” y lo que ellos necesitan es una guía asertiva por parte de los adultos. Una guía asertiva tiene que estar libre de juicios y prejuicios, los adultos tienen que entregarse a la experiencia de conocer a los niños olvidándose de sí mismos, de sus creencias, tapujos y conflictos sexuales, deben también tener una mente abierta, un corazón abierto y las manos abiertas sin juzgar ni interpretar por el filtro de su propia educación sexual para, entonces poder recibir el regalo de una sexualidad despierta y consciente en crecimiento a través de los niños (esto para nada tiene relación con desviaciones sexuales como la pederastia, el abuso sexual o el incesto).
Para ello, los adultos tienen que aprender a conectarse con la naturaleza, aprender a conectarse consigo mismos, aprender a desandar el camino andado de su propia sexualidad, aprender a descodificar su aprendizaje sexual, aprender a desapegarse de sus enseñanzas sexuales unilaterales en las que no cabe nada más que lo que sus enseñanzas les han dado y que los mantiene rígidos. Entonces, los niños podrán expresarse maravillados diciendo “¡Por fin mamá, por fin papá!”, “¡Por fin…!”.
De este modo, cuando los niños expresen su sexualidad a través de comportamientos y palabras, los adultos no los censurarán y sí los guiarán impulsando su naturaleza porque habrán salido de la vibración crisis y de la dependencia de todos los apegos sexuales que continuamente provocan división y conflicto.
Por otro lado, también es imprescindible comprender que muchas de las experiencias que actualmente vives en tu sexualidad son el resultado de tus creencias. Las creencias, por lo general, nos son inculcadas desde niños y éstas se van metiendo tan dentro de nuestro subconsciente que las transformamos en verdades absolutas. Las creencias, con el tiempo, se convierten en afirmaciones así, por ejemplo, si utilizas frases como: “todos los hombres son iguales”, “las mujeres son objetos sexuales de placer”, “no soy lo suficientemente bueno en la cama”, “si me muestro sexualmente como soy van a decir que soy puta”, “solo me estás utilizando”, “las mujeres son mentirosas y les gustan los hombres cabrones”, “el sexo es asqueroso”, etc… y todas aquellas frases que se te puedan ocurrir en este momento, sucede que, literalmente, vas creando tu futuro, es decir, el universo hará que se te cumplan esas afirmaciones y, al constatar que tus afirmaciones, cuyo fundamento son las creencias, se manifiestan por medio de tus experiencias sexuales, irónicamente, reforzarás esa creencia y expresarás nuevamente las afirmaciones correspondientes y se te seguirán materializando en forma de experiencias sexuales frustrantes y así indefinidamente permanecerás en un círculo vicioso.
De este modo, de acuerdo con tus creencias sexuales, vas creando tu sexualidad, esto es muy sencillo, pero es difícil de aceptar, pero cuando lo llegas a aceptar, te das cuenta de que puede crear deliberadamente lo que quieres experimentar en tu sexualidad porque logras ser consciente de lo que no quieres vivir, pero que, de alguna forma, contribuyes a que ello se dé.
La mayoría de nosotros pensamos y pensamos todo el tiempo sin poner atención a ello y, en consecuencia, hablamos y expresamos lo que pensamos sin darnos cuenta de la trascendencia de nuestras palabras; si vas por la vida diciendo, por ejemplo, “quiero una relación de pareja en la que me pueda compartir sexualmente con pasión, pero el problema es que todos los hombres y/o mujeres (según sea tu caso) son unos(as) cabrones(as)”, ¿Qué es lo que crees que llegará a tu vida? Y si, además te relacionas con personas que refuercen tu creencia, el potencial de expansión de tu afirmación-creencia se irradia hacia todos lados, de tal forma, que tus relaciones interpersonales, ya sean de trabajo, familia y/o encuentros casuales, te reflejaran justo aquello que afirmaste.
Es importante que seas consciente de lo que piensas respecto a tu sexualidad y te cuestiones si aquello que piensas realmente te agrada y lo quieres recrear en tu experiencia de vida. ¿Hay que estar atento(a)?, definitivamente sí. Es importante que aprendas a pensar diferente si quieres mejorar tu vida sexual, es aprender a crear nuevos hábitos con sus ganancias y, poco a poco, el beneficio que obtendrás será cada vez mayor, de tal forma, que se transformará en tu forma de vida.
Te ocurrirán cosas que no te esperabas, pero que te harán sentir de maravilla y, entonces, cambiarás tus creencias limitantes hacia unas creencias estimulantes y las expresarás en afirmaciones tales como: “Vivo en plenitud y éxtasis sexual”, “cada encuentro sexual para mí es estimulante”, “hombres y mujeres tienen un potencial maravilloso de transformar su vida sexual”, “la sexualidad es una forma de vida que me estimula a crear cosas maravillosas”, “soy sexualmente consciente y ello me da muchas ventajas”, “me se compartir con los demás”, “no necesito ni someter ni condicionar a nadie para que sienta que tengo el control”, etc…
Cuando empiezas a cambiar tus creencias sexuales que limitan tu plenitud y entrega, plantas una semilla y la cuidas y confías que germinará, pero estás atento(a) a los contratiempos que se presenten pues las viejas creencias no se quieren ir, han estado ahí mucho tiempo y, de algún modo, te han dado una identidad y cambiar, nos asusta, sobre todo al principio que es la fase en la que queremos resultados inmediatos y éstos no llegan. Si, en el fondo tú crees que no eres merecedor(a) de una vida sexual de plenitud, definitivamente, aunque hagas afirmaciones positivas respecto a tu sexualidad, el universo responderá a tu creencia más profunda de no merecimiento y los retrasos se te manifestarán causando desánimo. Sin embargo, puedes empezar por creer que “no importa lo que pase en tu vida sexual, siempre será bueno y agradable para ti”. Y éste, puede ser un buen comienzo para el cambio, si así es tu voluntad. En todas las prácticas de alta espiritualidad se encuentra implicada siempre la fuerza vital sexual que es la fuerza natural del ser humano que se puede utilizar para ser un Ser Co-creador en todos los aspectos de la vida. Si eres honesto(a), ¿quién no anhela sentirse poderoso(a) creador(a) y siempre estar bien en todos los sentidos de la vida? Somos todos, absolutamente, seres sexuales, y el hecho de que las manifestaciones de la sexualidad sean infinitamente variables, cíclicas y con intensidades diferentes no quiere decir que no seas un ser sexual.
Para comprender esto un poco mejor te comento, tu sexualidad se manifiesta desde el momento en que naces por el simple hecho de venir de madre y padre. Todos llegamos a través de dos.
Si logras “ver” tu sexualidad desde una perspectiva expansiva se te hará más fácil comprender que tu sexualidad comienza desde que te conciben, luego, eres un bebé que llega al mundo, no importan las circunstancias, llegas porque ya eres deseado(a) por el Universo y por ello naces con la magia de la vida misma. Empiezas a crecer y, dependiendo de tu propia historia personal, tu Sexualidad crece contigo, es aquí donde se empiezan a establecer las “diferencias entre unos y otros”. Luego, descubres que, si te acaricias en determinadas zonas de tu cuerpo, las sensaciones que sientes son diferentes y te provocan diversas respuestas, todas naturales por supuesto.
Tu piel entera, desde el cuero cabelludo hasta el dedo pequeño de tus pies, está plena y absolutamente viva, siente, vibra y desea, en forma natural, ser acariciada, cuidada, protegida. A partir de este punto: Todo es posible en tu sexualidad, ¿qué tan conscientemente la puedes vivir?
F.B: Sexualidad Sagrada
SALUD

CAMINO DE CRECIMIENTO
Para poder germinar una semilla emocional, tiene que ver con el camino que la persona elija