VÍNCULOS AFECTIVOS SANOS
- PSICOLOGÍA
- Raquel Estrada
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Hoy en día se requiere desarrollar estrategias que permitan una convivencia social sana, ya que afuera hay demasiado ruido que puede obstaculizar el crear vínculos afectivos positivos, por eso es importante entender los procesos psicológicos y saber qué se necesita para convivir de manera efectiva con los demás y establecer lazos fortalecidos que proporcionen una interacción funcional.
Cuando se fomenta la empatía se está construyendo un vínculo afectivo para tener la capacidad de conocer y comprender a las otras personas. Es como un barandal emocional que sostiene al otro cuando lo necesita, y contribuye a conectar con sus sentimientos al desarrollar herramientas adaptativas para ayudar a los individuos a enfrentar desafíos. Mediante la inteligencia emocional se puede empatizar con lo que una persona siente, resolver conflictos, y aprender a comunicarse adecuadamente con una actitud más consciente y receptiva.

Saber comunicarse de manera asertiva y positiva, debe basarse en la empatía, así como escuchar de forma activa los diferentes puntos de vista de los demás. Aunado a lo anterior, decir lo que se piensa y siente, con claridad para evitar malentendidos, respetando la opinión ajena sin hacer juicios. Sin embargo, entender lo que se expresa verbalmente no es suficiente, también la comunicación no verbal es otra forma de enlace.
Asimismo, algo que se debe tener presente es cuando se etiqueta a las personas de manera negativa, puede afectar en su comportamiento y autoestima, obstaculizando una buena relación con la persona afectada y puede provocar que se rompan los vínculos afectivos. Por tal razón, cuando reparamos en cómo lograr una comunicación sana, hay que partir de la perspectiva psicológica de comunicarnos con nosotros mismos, a través del diálogo interno, y es el concepto que se tiene del mundo mediante las emociones, pensamientos, historia personal y la toma de decisiones. La comunicación interna puede ser positiva o negativa y el resultado es el crecimiento personal si es positiva, pero también en autocrítica si es negativa.

Una buena comunicación es saber escuchar al otro, partiendo de que cada persona viene con una historia de vida, preferencias, valores, otra manera de entender el mundo y la construcción de realidad al crear una percepción de todo lo que lo rodea. Saber que cada ser humano piensa de manera distinta, aunque se puede coincidir en algunos puntos de vista, pero al final, se debe respetar lo que cada uno exprese.
Cuando reparamos en la importancia de la empatía y una comunicación sana, estamos acrecentando vínculos afectivos para poder vivir una vida de calidad, y por supuesto, del bienestar emocional al momento de relacionarse con los demás de manera cordial. Hay que tener presente. “El ser humano no es una isla”, necesita estar inmerso en una sociedad, y, al ser parte de un grupo social, requiere tener las herramientas psicosociales para conectarse de manera positiva con los diferentes grupos sociales.
No obstante, es primordial que debe estar bien emocionalmente para poder tener vínculos afectivos sanos. También hay que considerar que la autoestima juega un papel considerable. De esta forma, podrá contar con habilidades sociales de manera efectiva y adaptarse más fácilmente al entorno al que pertenece.
Las relaciones humanas no son fáciles, por ello, se debe aprender a poner límites psicológicos para evitar caer en la complacencia excesiva, lo que puede ocasionar, frustración, enojo, resentimiento, ansiedad, y estrés. Saber decir “No” a tiempo, evitará sentirse mal consigo mismo. El tener los argumentos que convenzan para que se respeten sus decisiones es darse ese lugar especial que merece. Es una habilidad muy valiosa con la que se cuenta al reforzar las relaciones sociales y generar bienestar mental y emocional.
Con base a lo planteado anteriormente, los vínculos afectivos sanos, se sostienen de la autoconfianza, el aprender a comunicarse con los demás, desarrollar la empatía, el saber poner límites emocionales y poder construir desde el amor, relaciones positivas en los diferentes vínculos que se establecen: (Vínculo familiar, social, de pareja y de amistad). El resultado de tener relaciones sanas en todos los ámbitos se ve reflejado en una vida plena y gratificante, se logra preservar el bienestar mental, fomenta respeto mutuo, conexión positiva con el mundo, mejora la comunicación, estimula la empatía con otros individuos, y cuida de las emociones tanto positivas como negativas en el momento que aparecen. Recuerda: Tu eres la luz en la vida de otra persona, y nunca permitas que la obscuridad de otros seres te aleje de tu verdadera esencia.
Cada día hay que levantarse con todo el aprendizaje que han dejado los años, y los vínculos afectivos sanos, son el resultado de cómo se lleva a cabo ese conocimiento.
Psic. Raquel Estrada.
racheles_03@outlook.com
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