JÜRGEN HABERMAS

Una Biografía. Gran trabajo de Stefan Müller-Doohm

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Leer por gusto es una delicia, pero hacerlo en una biografía como la que pergeñó el casi octogenario Müller-Doohm sobre Jürgen Habermas es algo que supera las palabras. Originalmente el volumen apareció en alemán en el año 2014, y la traducción española –de 644 páginas– de Editorial Trotta apenas circuló hace dos años. Por muchas razones los precios de los libros han aumentado mucho en los últimos tiempos, cada día son más caros. Sin embargo, cuando tuve en mis manos la biografía de Habermas, en una hermosa edición de Editorial Trotta, no me dolió ni el codo ni el bolsillo, salió de la cartera el billetito doblado de mil pesos, y dos más de 200. Lo importante era adquirirlo antes de que otro goloso por la lectura se lo llevara a casa. Urgía leerlo y preparar otra EX LIBRIS para Personae. Y, al toro.

Por razones que ignoro –pero que algún día averiguaré, espero–, los seres humanos solemos llamar a nuestros congéneres por apodos, alias y cosas peores; creo que muchas ocasiones lo hacemos por envidia, por llamar la atención o simplemente por molestar porque vemos en las personas “motejadas” algo que no podemos soportar. Sobre todo, cuando el individuo en cuestión nos supera intelectualmente. En este sentido, como afirma el imprescindible Robert Otto Walser, el escritor suizo que escribía en alemán de “allá lejos y hace mucho tiempo”: “Nadie tiene derecho a comportarse conmigo como si me conociera”.

 

Jürgen Habermas,

 

Creo que así le ha sucedido a Jürgen Habermas, sin duda el filósofo alemán vivo más importante en los últimos años (18 de junio de 1929, o sea, acaba de cumplir 93 años de edad), al que lo han colgado muchas etiquetas desde “paladín de la modernidad”, “maestro de la comunicación”, “conciencia moral pública de la cultura política”, “el poder del Meno”, “el Hegel de la República Federal” y Preceptor Germaniae (Profesor de Alemania) y varios más. La simple enumeración de estos apodos significa que el aludido es un científico de polendas, aunque muchos lectores nunca lo hayan oído mencionar. Que no lo conozcan no significa que no exista, simple y llanamente sucede que al lector del ejemplo le han llegado a las manos otros personajes. Cada quien con su suerte.

Es donde cabe la interrogación que se hace a sí mismo el autor de la biografía que nos ocupa. ¿Por qué escribir todavía una biografía sobre esta personalidad…y encima “una biografía que no pone el foco en Habermas como persona privada (y más bien desconocida) y que tampoco tiene por objetivo brindarle un monumento a un “pensador magistral” con motivo de su octogésimo quinto cumpleaños? (Edad que tenía el biografiado cuando el biógrafo escribió el preámbulo al libro) “Al fin y al cabo, vivimos en unos tiempos en los que, como dice el propio Habermas, los héroes hacen tan poca falta como los antihéroes… ¿Será que este filósofo se constituye en un individuo que sólo a lo largo de un proceso de confrontación con su época y dentro de su época es capaz de crear lo que su biografía tiene de particular y de singular?”. En suma, reconstruir el intrincado entrelazamiento entre el oficio del filósofo y teórico social y el oficio del intelectual público es el objeto de esta biografía.

Al final de su lectura, cada lector tiene la propia, sin duda, y el biógrafo explica su propósito: “Este libro pretende arrojar la luz sobre la vida y los movimientos destacados del pensamiento de Habermas, deshaciendo así la ilusión de que es capaz de captar lo auténtico de la persona como si fuera un retrato. En lugar de ello, lo que queda en el centro de este estudio biográfico son textos de diverso cariz. Dicho más prosaicamente: lo que importa en primer lugar son los hechos, y en segundo lugar el autor de los hechos. Lo que hago sobre todo es ir leyendo las huellas que Habermas ha ido dejando como autor en el sentido más amplio, como filósofo, pero también como una encarnación de ese tipo de intelectuales que, como si fueran los autores de los hechos, son impulsores de la política”…”La pregunta específica que está biografía plantea (es): ¿cómo llegó Habermas a ser, por un lado, el filósofo de la razón comunicativa y, por otro, el influyente intelectual político?”.

“A lo largo de este camino –continúa Müller-Doohm– he tratado de entresacar ciertos hilos de la madeja de esta biografía, con la esperanza de hacer así visible cómo se tensan y cómo discurren las líneas de la vida. Procedo de forma predominantemente cronológica, pero de cuando en cuando hago retrospectivas o anticipaciones para hacer reconocibles unas conexiones que, en determinadas circunstancias, quedarían ocultas en la cronología. A esto se le suma otra cosa: Aquellos temas de los que Habermas se ocupó durante toda su vida…Por último, mencionemos que en esta biografía hay fijados unos límites reconocidos de lo que se puede y se debe decir. En ella se oculta todo lo puramente privado e íntimo, en la medida en que no aporte nada aclaratorio para la comprensión de la filosofía y de la praxis intelectual. Y como es natural, tiene un final abierto. Pues el tema de esta biografía es una life and work in progress”.

 

Jürgen Habermas,

 

El primer capítulo del libro, Años fatídicos vividos como normalidad. Infancia y juventud en Gummersbach, empieza con un epígrafe del propio Habermas escrito en uno de sus libros en 1987, que reza: “Nuestra forma de vida está vinculada con la forma de vida de nuestros padres y abuelos merced a un entramado difícilmente desenmarañable de tradiciones familiares, locales, políticas y también intelectuales, es decir merced a un medio social que es en realidad lo que nos convierte en lo que somos y en quienes somos hoy”. Para los mexicanos que tuvimos la fortuna de pertenecer a familias integradas y con un historial de varias generaciones (hasta los choznos), las palabras del filósofo no tienen problema, si lo tienen los que medran con la “cuarta transformación”. Ahora bien, si el lector de esta EX LIBRIS no siente el deseo de no suspender la lectura de esta Biografía con las siguientes líneas, entonces mejor siga atento a la transmisión de los partidos de futbol:

“MIL NOVECIENTOS VEINTINUEVE. Jürgen Habermas nace el 18 de junio de 1929 en Dusseldorf, la ciudad del Rin, siendo el segundo de tres hijos. El nacimiento durante un hermoso verano –en el año que Thomas Mann es galardonado con el premio Nobel de Literatura y en el que la novela antibelicista de Erich María Remarque Sin novedad en el frente se convierte en éxito de ventas– tiene lugar en tiempos de una República de Weimar sacudida por las crisis económicas y amenazada por intentos desestabilizadores tanto por parte de la derecha como de la izquierda radicales, y cuyo final ya empieza a perfilarse. Desde la primavera resultaba claro que ya no iba a poder impedirse una quiebra coyuntural. 1929 entra en la historia como el año de la gran crisis financiera mundial. Después de que los tiempos heroicos del arte se hubieran disipado hacía ya mucho, los “dorados veinte” están expirando ya, mientras comienza a bajar el nivel comparativamente alto de los salarios reales. Todavía se baila el Charlestón y las faldas de las mujeres son cada vez más cortas. En los cines se proyecta desde enero Beso su mano, señora, una de las últimas películas mudas, pero que ya tiene una pequeña pista sonora. Marlene Dietrich representa el papel principal femenino, y la canción de tango que canta Richard Tauber y que había sido publicada ya en 1928 se convierte en éxito de ventas, con medio millón de discos vendidos. En Múnich prohíben actuar a Josephine Baker, porque los círculos eclesiásticos temen una ofensa a la decencia pública. En Berlín los periódicos traen noticias de injerencias censoras por parte de las autoridades que debían impedir los escándalos teatrales en el Muelle de los Astilleros. Lo que no se puede impedir son los tiroteos que en la capital del Imperio se producen entre nacional socialistas y comunistas. Estas refriegas callejeras son la punta del iceberg de las crecientes tensiones políticas y entre las distintas mentalidades”.

En las páginas de esta Biografía no sólo se narra, de la mano de los textos del propio Haberman, la gestación y maduración de una obra filosófica ingente a través de sus distintas etapas, que han supuesto la elaboración de una “teoría de la acción comunicativa” plasmada en un lenguaje y en un estilo de pensar inconfundibles. En fin, esta Biografía incluye las controversias que han agitado la opinión pública alemana e internacional, como la polémica de 1953 sobre Heidegger, las protestas estudiantiles de 1967, los distintos debates sobre el rearme y la desobediencia civil, la reunificación alemana, la Unión Europea (nada menos), el conflicto de Kosovo o las guerras del Golfo, y und so weiter (etcétera), como dicen los alemanes.

Para no cansar al lector, termino esta EX LIBRIS, como lo hizo Habermas con el famoso actor alemán Josef Bierbichler cuando éste le pregunto si a estas alturas del partido aún necesitaba más alabanzas, y le dijo: “No. Ya no las necesito”. Por lo mismo, solo recomiendo que a la brevedad lea esta BIOGRAFÍA, con mayúsculas. VALE.

CULTURA

Núm. 277 – Diciembre 2022

Enrique Wong Pujada

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