LOS SEXOS, LAS CREENCIAS Y LA ENERGIA SEXUAL
- MISCELĂNEO
- Jaquelin Machado G.
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Para la evoluciĂłn de la humanidad ha sido necesaria la separaciĂłn de los sexos para que, con el tiempo, las personas se den cuenta de que tienen que aprender a pensarse, sentirse, vivirse y accionar ya sea como mujer y como hombre desde la heterosexualidad; sin embargo, es importante incluir en la actualidad a la comunidad LGBTQ+ con sus respectivas variantes, segĂşn corresponda, asumiendo las implicaciones sexuales que ello conlleva. Mientras esto no se dĂŠ totalmente, se manifestarĂĄ siempre esa ansiedad sexual de copulaciĂłn que no lleva a la realizaciĂłn y si, a la obsesiĂłn por el sexo.
Para ello hay que comprender primero, que la fuerza que mueve al planeta y que sostiene la creaciĂłn en todos los niveles de existencia es la âEnergĂa Sexualâ, dicha energĂa se simboliza generalmente por el fuego, el agua y la luz. De ahĂ que se dice que âtoda vida nace de las aguas o fluidos sexualesâ.
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Las antiguas civilizaciones lo sabĂan y por ello se planeaba la concepciĂłn de un bebĂŠ de acuerdo a los ciclos de la naturaleza, ya que se buscaba que el nuevo ser tuviera las cualidades adecuadas conforme al tiempo que se estaba viviendo. Esta forma de planeaciĂłn de la concepciĂłn mantenĂa en equilibrio la energĂa sexual de las personas.
La energĂa sexual estĂĄ Ăntimamente relacionada con la estabilidad psĂquica del ser humano asĂ como con el equilibrio de su salud fĂsica y el correcto funcionamiento tanto de sus sentidos fĂsicos (oĂdo, vista, olfato, gusto y tacto) como de los sentidos sutiles o internos.
Al estar en conflicto sexual de cualquier tipo, las personas tienen su energĂa sexual desequilibrada, y en consecuencia, surgen disfunciones sexuales, obsesiones y desconexiĂłn con los sentidos sutiles que, a su vez, rompen la comuniĂłn con lo divino. Esto se da fundamentalmente por el malgasto de la energĂa sexual debido a eyaculaciones sin control ni objetivo, a orgasmos de bajas pasiones que despiertan el instinto bestial (no estoy hablando de moralidad ni religiĂłn). Esto mantiene a muchĂsimas personas en la inconsciencia de su sexualidad, en una divisiĂłn de sexos (que no es lo mismo que separaciĂłn ya que la divisiĂłn implica dominaciĂłn y sometimiento de un sexo sobre otro) y asĂ, viven su sexualidad en un aletargamiento de patrones de comportamientos sexuales repetitivos que los mantiene âdormidosâ, insatisfechos y con una ansiedad constante porque se manifiestan el orgullo, la vergĂźenza y el miedo.
Por la divisiĂłn y distorsiĂłn de los sexos surge el deseo (desear es ansiar), el(a) esclavo(a) del deseo es esclavo(a) del âpecadoâ y el pecado no es otra cosa que desconocer, errar, por lo tanto, el pecado es sufrimiento. Los seres humanos que viven en la divisiĂłn y distorsiĂłn de los sexos, viven en el dominio, el sometimiento, la manipulaciĂłn y el condicionamiento tanto de su sexo como del de los demĂĄs, por lo tanto el deseo en el que viven es un deseo por el âcontrolâ, y pretender controlar implica desequilibrio en la energĂa sexual, este desequilibrio provoca, nuevamente sufrimiento y asĂ, se forman cĂrculos viciosos de patrones de comportamientos sexuales repetitivos que les dan movimiento a las personas, pero no les proporcionan evoluciĂłn y se pueden mantener estancadas o incluso entrar en procesos decadentes de involuciĂłn por mucho tiempo, sin embargo, por tenencia natural, todo acto o comportamiento sexual repetitivo y estancado, tarde o temprano llega a su lĂmite y si no hay evoluciĂłn, entonces va hacia atrĂĄs provocando un mayor sufrimiento.
Cuando las personas comprenden lo que es la separaciĂłn de los sexos, entonces, saben que una mujer va a responder siempre como mujer, no en un desequilibrio de lo femenino. Va a responder como mujer porque en su totalidad y de forma Ăntegra, piensa, siente, vive y se realiza como mujer sabiendo que su polo positivo es el pecho y su polo negativo es la zona genital y esto le proporciona su equilibrio en su energĂa sexual. Por su lado, el hombre va a responder siempre como hombre y no como hipersensible porque su equilibrio en energĂa sexual estĂĄ en su polo positivo la zona genital y su polo negativo en el pecho. Lo mismo aplica para la comunidad LGBTQ+. AsĂ en la danza amorosa ambos integrantes se vuelven complementarios y la divisiĂłn de los opuestos se disuelve, como una especie de alquimia sexual, ambos salen mucho mĂĄs enriquecidos despuĂŠs del acto amoroso. Cuando esto se entiende y se comprende ambos saben que son complemento uno del otro y la rivalidad y el conflicto se disuelven. Â
Para lograr la alquimia sexual en la danza amorosa una de las variables a trascender es el proceso que implica transitar por el sendero de tus propias creencias en lo referente a tu vida sexual y la sexualidad.
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Muchas de las experiencias que actualmente vives en tu sexualidad son el resultado de tus creencias. Las creencias, por lo general, nos son inculcadas desde niĂąos y ĂŠstas se van metiendo tan dentro de nuestro subconsciente que las transformamos en verdades absolutas. Las creencias, con el tiempo, se convierten en afirmaciones asĂ, por ejemplo, si utilizas frases como: â todos los hombres son igualesâ, âlas mujeres son objetos sexuales de placerâ, âno soy lo suficientemente bueno en la camaâ, âsi me muestro sexualmente como soy van a decir que soy putaâ, âsolo me estĂĄs utilizandoâ, âlas mujeres son mentirosas y les gustan los hombres cabronesâ, âel sexo es asquerosoâ, etc⌠y todas aquellas frases que se te puedan ocurrir en este momento, sucede que, literalmente, vas creando tu futuro, es decir, el universo harĂĄ que se te cumplan esas afirmaciones y, al constatar que tus afirmaciones, cuyo fundamento son las creencias, se manifiestan por medio de tus experiencias sexuales, irĂłnicamente, reforzarĂĄs esa creencia y expresarĂĄs nuevamente las afirmaciones correspondientes y se te seguirĂĄn materializando en forma de experiencias sexuales frustrantes y asĂ indefinidamente permanecerĂĄs en un cĂrculo vicioso.
De este modo y de acuerdo con tus creencias sexuales, vas creando tu sexualidad, esto es muy sencillo, pero es difĂcil de aceptar, pero cuando lo llegas a aceptar, te das cuenta de que puede crear deliberadamente lo que quieres experimentar en tu sexualidad porque logras ser consciente de lo que no quieres vivir, pero que, de alguna forma, contribuyes a que ello se dĂŠ. La mayorĂa de nosotros pensamos y pensamos todo el tiempo sin poner atenciĂłn a ello y, en consecuencia, hablamos y expresamos lo que pensamos sin darnos cuenta de la trascendencia de nuestras palabras; si vas por la vida diciendo, por ejemplo, âquiero una relaciĂłn de pareja en la que me pueda compartir sexualmente con pasiĂłn, pero el problema es que todos los hombres y/o mujeres (segĂşn sea tu caso) son unos(as) cabrones(as)â, ÂżQuĂŠ es lo que crees que llegarĂĄ a tu vida? Y si, ademĂĄs te relacionas con personas que refuercen tu creencia, bueno, el potencial de expansiĂłn de tu afirmaciĂłn-creencia se irradia hacia todos lados, de tal forma, que tus relaciones interpersonales, ya sean de trabajo, familia y/o encuentros casuales, te reflejaran justo aquello que afirmaste.
Es importante que seas consciente de lo que piensas respecto a tu sexualidad y te cuestiones si aquello que piensas realmente te agrada y lo quieres recrear en tu experiencia de vida. ÂżHay que estar atento(a)?, definitivamente sĂ. Es importante que aprendas a pensar diferente si quieres mejorar tu vida sexual, es aprender a crear nuevos hĂĄbitos con sus ganancias y, poco a poco, el beneficio que obtendrĂĄs serĂĄ cada vez mayor, de tal forma, que se transformarĂĄ en tu forma de vida. Te ocurrirĂĄn cosas que no te esperabas, pero que te harĂĄn sentir de maravilla y, entonces, cambiarĂĄs tus creencias limitantes hacia unas creencias estimulantes y las expresarĂĄs en afirmaciones tales como: âVivo en plenitud y ĂŠxtasis sexualâ, âcada encuentro sexual para mĂ es estimulanteâ, âhombres y mujeres tienen un potencial maravilloso de transformar su vida sexualâ, âla sexualidad es una forma de vida que me estimula a crear cosas maravillosasâ, âsoy sexualmente consciente y ello me da muchas ventajasâ, âme se compartir con los demĂĄsâ, âno necesito ni someter ni condicionar a nadie para que sienta que tengo el controlâ, etcâŚ


