MARCELA TURATI
Documentando desapariciones
- PERIODISTA
- Patricio Cortés
- Fotografía: Lizbeth Cortés
COMPARTIR
Nuestra entrevistada ha sido varias veces galardonada por sus coberturas sobre hechos desgarradores, ya que los temas relacionados con derechos humanos se han convertido en el centro de su trabajo. Marcela Turati, además de ser fundadora de la Red de periodistas de a pie, es autora de libros como Fuego cruzado: las víctimas atrapadas en la guerra del narco y San Fernando: Última parada.
Tiene un sitio web llamado «a dónde van los desaparecidos.org», donde expone que este es un tema multifactorial: “Son muchas posibles razones y hemos, con el tiempo conocido diferentes causas. Al principio decían, «bueno, se matan entre ellos, se desaparecen entre ellos», nos decía el discurso oficial, «no se preocupen». Después empezamos a ver que no, que matan entre ellos, y aquí están pasando otras cosas; entonces ya decíamos, por ejemplo, «se están llevando a gente con ciertos oficios» y lo vemos mucho cuando vamos a Coahuila o en Nuevo León”.

Incluso, afirma que ya el término narcos utilizado para muchos perpetradores ya ha perdido vigencia: “Esta no es una guerra contra las drogas del gobierno, esto es una guerra de todos contra todos y por el control de las drogas; pero después ya vemos que no eran solo las drogas, es una guerra por el control del territorio y todo lo que hay dentro, las personas, los recursos naturales”.
–¿Cuál es su diagnóstico de los Derecho Humanos en México, ha habido un avance?
–Depende en qué tema.
–Por ejemplo, en desapariciones.
–Hemos avanzado en algunas cosas, no sé, depende en qué institucionalidad. En el sexenio anterior, se intentaron hacer cosas, pero se boicotearon, el mismo gobierno las boicoteó. Por ejemplo, las tres cosas que se pretendían: la comisión de la Verdad; en el caso Ayotzinapa, cuando toca aprisionar a los militares, ellos mismos lo autodestruyen; el mecanismo de identificación forense, ellos mismos lo desguazaron, lo dejaron sin opción. Crearon los centros nacionales de identificación humana, los dejaron sin presupuesto y los desmantelaron. O sea, fue una política… hicieron la comisión de la verdad del pasado, el mecanismo de esclarecimiento histórico, y cuando quisieron presentar su informe, nadie del gobierno fue. Como que seguimos arrastrando, en los últimos sexenios, la misma situación; o sea, se siguen tratando de borrar a los desaparecidos, hacer nuevos registros, inventar el hilo negro, nuevas leyes y tal; pero la cosa es que realmente se echen a andar y se investiguen las desapariciones, se prevengan, se sancionen, se restituya a las víctimas, se identifiquen, que sí haya presupuesto y tal. No vemos… o sea, hay avances, pero luego se retrocede, avanza, retrocede.
–¿Le amarraron las manos a Alejandro Encinas o cómo podríamos decirlo?
–Él tomó sus decisiones. Yo nunca entendí por qué se contradecía tanto. Entonces, no sé cuáles fueron sus lealtades, porque parecería que traicionó él mismo a gente de su equipo, el proyecto, a los familiares, ¿quiso quedar bien con Andrés Manuel?, no quedó bien. Los militares se le echaban encima, ¡no! Entonces, no es Encinas. Yo creo que fue Andrés Manuel, en sí, el contradictorio.
–¿Y ahora la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum?
–Siento que se parecen en algunas cosas; o sea, aprobaron apenas una reforma a la ley para ver cómo se va a investigar y no han mandado el protocolo de cómo será la investigación de las desapariciones. No se ha reunido con las familias; a las madres buscadoras, nunca las ha querido recibir, como el presidente en su momento, no lo quiso hacer; quiere hacer su nuevo registro de desapariciones. Cuando el caso Teuchetlán, la respuesta fue negar todo, criminalizar, decir que lo habían inventado, en fin. Rechazar que la ONU dijera que hay desapariciones, o sea, creo que fue muy desafortunada la respuesta gubernamental; pero, en cada gobierno, lo que protegen es la imagen de México, en vez de la vida humana y de las familias, ¿no?

–Cada vez se hace menos periodismo de investigación. Como gremio, ¿qué tanta respuesta hemos tenido?, ¿hemos registrado lo suficiente?
–Yo veo, en los estados, que hay periodistas que sí. En todos los estados porque muchos formamos una red de periodistas que cubren temas de desapariciones, por amor al arte, casi lo hacen con sus propios recursos porque les duele la situación. Pero, cada vez más, en la dinámica informativa, los directivos de los medios, los dueños, dicen “eso, ¿ya para qué?, ya lo sabemos, ya sabemos que desaparece gente”. Entonces, les parece como que es perder espacio.
–Además, entramos en una dinámica donde, algunos periodistas, antes eran muy críticos y ahora se dedican a justificar.
–Pues sí, así está.
–El tema de los desaparecidos es muy complejo; sin embargo, el público a veces no quiere algo tan complicado, quiere que le sinteticemos y no es tan simple.
–Sí, el tema de las desapariciones es un tema super difícil de explicar, no es tan sencillo. Igual que la violencia, cambia de lugar, cambia de modalidad, cambia de edades, las víctimas cambian de razón de por qué te desaparecen. Es super difícil explicarle a alguien la violencia en México, el por qué es en tal zona y no en esta, cada grupo cómo opera, qué hace el Estado, en fin, cada cosa. Entonces, sí se requiere una especialización para poder como entrar a estudiarlo, estar actualizado para poderlo explicar.
–Ya que tomó el tema de la especialización, ¿cómo es que usted se acercó tanto a un tema tan doloroso?
–Me interesó mucho, porque al conocer a madres buscadoras… siento que desde el periodismo podemos darles respuestas y para ayudar.
–En la época de las dictaduras en Chile, Argentina y, hace años, en México, se le culpaba al Estado de múltiples desapariciones ¿Qué tanto sigue participando, en nuestro país, el Estado en este fenómeno?
–Lo permite, lo tolera, no lo investiga, no lo juzga, no lo castiga, no lo previene, no siempre es el perpetrador.
–O sea, no siempre es el perpetrador, ¿eso significa que a veces sí?
–Ah, bueno, hay muchos policías municipales que están matizados en las desapariciones, pero también hay soldados, hay de todo. Entonces, yo no digo que sea el principal, pero al no prevenir, al no investigar, al no capturar a nadie, al no identificar cuerpos, pues está muy mal.

–Ya para despedirnos, ¿qué opina de este tema, donde muchos afirman que la reducción de homicidios es porque se volvieron “desapariciones”?
–Hay que ver en cada lugar; pero en muchos lugares es cierto, han bajado los homicidios y aumentado las desaparecidas.
–¿Podría ser una forma de maquillar cifras?
–En algunos casos, claro que sí, según cada estado.
–Gracias.
POLÍTICA

BERTHA ALICIA CARAVEO CAMARENA
Bertha Alicia Caraveo Camarena, presidenta de la Comisión de Asuntos Fronterizos del Senado

