MARINA GONZÁLEZ SOLANO

La pasión y la razón

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La Maestra Marina González Solano llega muy motivada a este 2020, inicia impartiendo clases de pintura para un museo y es la portada en Revista Personae, sueños ambos que traía de tiempo atrás.

“Me encanta el figurativo. Mi primera pintura fue de caballos, continué con rostros. Lo confieso, sabía que era difícil, y esto requirió a que tomara clases para perfeccionar el estilo. Los caballos para mí son fuerza, lealtad, pasión y empoderamiento que tiene, esto lo conjugué con las mujeres que también somos fuerza, somos razón, hay que tener empoderamiento, nobles, no pelear con lo que somos… “.

Hablas de la mujer, en estos momentos hemos vivido una serie de manifestaciones importantes sobre los derechos para las mismas. ¿Cuáles tu postura?
Es muy importante ser independientes y luchar por nuestros derechos, pero no caer en el extremo, complementarse, si se tiene una pareja ayudarse mutuamente a crecer en cualquier ámbito.

Marina he observado tus pinturas, he mirado a tus mujeres, tienen tu sello… Cuando las estás dibujando, hay algo en lo que debas esforzarte…
¡La expresión de los ojos y de la boca! Con expresión me refiero a esa forma de sutileza, de risa, a ese tipo de cosas.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando estos temas?
Llevo ocho años pintando profesionalmente, seis de esos, trabajando rostros de mujeres y con caballos a la par. Me gustan los paisajes pero ahora me dedico más a los rostros porque quiero perfeccionarlos y seguir aprendiendo. Vamos, si quiero llegar a ser hiperrealista hay que trabajar mucho y diario, hay maestros que inician su jornada a las 10 de la mañana y terminan a las 6, 7 u 8 de la noche.

Recuerda sus inicios, los hijos habían crecido y tenía el tiempo para explotar su creatividad, la pintura le llamaba la atención y decidió que era el momento, así fue que empezó a tomar clases de diversas técnicas en Metepec, Estado de México. Hoy por hoy, la técnica que más le llama la atención y con la que está más satisfecha es el óleo, aunque reconoce, sabe de muchas técnicas y cada vez que sus tiempos lo permiten toma cursos, talleres y diplomados, todo aquello que la haga crecer.

“Recientemente vino el maestro español José Luis Corella. El maestro es impresionante, fue un curso de tres días sobre Hiperrealismo”. Se le iluminan los ojos, el rostro, se delata sobre lo que aprendió y disfrutó.

En la actualidad combina sus actividades de pintura con tomar clases y dar clases en este rubro, “tengo dos años dando clases, comencé con señoras y fue como el pasito para darle clases a los niños, me encantan, porque ellos expresan todo sin ningún problema, nunca critican por el hecho de cómo queda la obra, ellos son totalmente creatividad, me fascina impartirles clases… Este enero comenzaré a dar clases en el museo Zanbatha en Lerma Toluca, a niños, para mí es un paso en mi carrera, ser la maestra de un museo, es muy difícil llegar a un cargo así, celebro que sea en el Estado de México donde se me esté dando la oportunidad”.

A veces el lugar no importa siempre y cuando aportes tu granito de arena…
Es cierto, yo veo a los niños y es como una terapia, ellos comparten sus cosas, y descubres cómo están anímicamente. Hace unos meses tuve a un niño que estaba medio deprimido, y me percaté en la forma de dibujar, los títulos que ponía a sus obras, y fue a través de su trabajo que pude apoyar a sus papás para que se canalizara hacia otro lado. Yo considero que el arte es un reflejo de nosotros, sin filtros, en el que te expresas tal cual.

Para ti,¿cuál fue la pauta de que este pequeño traía algo…?
Él pintaba ojos, aplicaba colores rojos y azules, y pintaba muchos ojos. Y yo le pregunté directo, qué significan los ojos para ti, y la respuesta fue ‘que me están observando, que me están viendo’, pero eran ojos muy tristes, independientemente de eso, sus trazos mostraban mucha fuerza.

Esto la lleva a recordar que ha habido maestros que le han invitado a irse hacia lo abstracto, bajo el argumento de que pudiera incrementar el número de cuadros a vender.“Me encontré con una persona increíble para mí y me dijo, ‘es lo que tú quieres, es lo que tú sientes en este momento, no por el hecho de querer vender te vas a poner a hacer abstracto y se que pintar abstracto no es tan sencillo… Todo llega en su momento.’

Marina es madre de tres hijos -Jessica, Wendoline y Jonathan-, que además de ser sus modelos, indica que lo son para la vida, de ellos sigue aprendiendo mucho y se retroalimenta.

Está convencida que los modelos no hay que sacarlos de las fotografías de internet, sino crear, y esto la lleva a pensar en sus pendientes, y al hablar de exposiciones recuerda que en septiembre expuso en Zanbatha, Museo del Valle de la Luna, que fue su primera en individual.

Fotografía: Raymundo Pacheco / Cortesía de Marina González

Ya que abordamos el tema de los pendientes, en este 2020 tomará clases de fotografía para poder explorar más su pintura: “yo tomo la esencia de la persona, para mí es muy importante si su mirada es triste, si está viendo hacia la derecha o la izquierda, hacerlo como un tema.

“En estos momentos estoy pintando con mucho color”, menciona que en sus inicios recreó obra, principalmente a Claude Monet porque le encanta, los paisajes de William Turner, empezaba con esos tonos de colores, posteriormente buscaba rostros y caballos, hace dos años que me dieron la oportunidad de dar clases, y sentí que de ahí ¡despegué! Ahora ya soy independiente, y doy clases particulares.

Entré a un concurso que se llama SNAC-expo 2017 San Francisco, en el cual debíamos cubrir ciertos requisitos y lineamientos, el premio sería exponer durante un año en San Francisco, Estados Unidos y logré estar dentro de los premiados con la obra Velo de flores, y esto me dio la confianza para pensar que lo estaba haciendo correctamente. Más de 30 exposiciones colectivas en territorio nacional, Italia y Estados Unidos.

¿Autorretratos?
Se sonroja y responde-: ¡Ninguno! Ese es mi próximo reto. En julio regresa el maestro José Luis Corella y mencionó que para este verano se trabajará autorretrato, estoy segura que será parte importante de mi crecimiento, porque me tengo que observar, no es tan fácil pintarme, hay cosas que no me gustan y que las tengo que expresar ahí… ¡Ya quiero ver cómo me expreso a la hora de pintarme! Es un reto muy fuerte.

Añade: “Somos muy críticos, no nos gusta nuestra propia obra, a veces decimos ‘le falta’ y en mi caso, muchas veces digo no estoy convencida, sé que puedo dar más”.

Ya que mencionamos esta parte del crecimiento, señala que ella es miembro del grupoComuArte, “es un grupo únicamente de mujeres y nos apoyamos entre todas, son las maestras fundadoras las que buscan los espacios importantes, principalmente en la ciudad de México. Este grupo con 10 años de existencia, consiguió que pusiéramos -todas- nuestras fotografías en la Galería abierta Gandhi rejas de Chapultepec con “Un estudio Propio” Mujeres en el Arte, estuvimos ahí un mes y esa misma exposición está ahora en el Instituto Politécnico Nacional.

Es difícil a veces trabajar entre mujeres…
Pero es importante que entre nosotras nos apoyemos y no nos pongamos el pie. En mi caso, cada vez que veo obras de mis colegas y me gustan, se los hago saber, y también, cuando existe la posibilidad de jalarlas a otras exposiciones, también lo hago. Me he encontrado con grandes artistas plásticas que de igual manera me han ayudado y apoyado.

Antes de despedirnos, ¿qué temas tienes pendientes?
¡Pintar hombres! Nunca lo he hecho y quiero hacerlo. Me gustaría comenzar con mi hijo.

Maestra Marina que sigan los sueños, los retos y dejen muchas satisfacciones en este 2020.

CULTURA

Núm. 243 – Febrero 2020
febrero 29, 2020

FOMENTO A LA ACTIVIDAD ARTESANAL