SOFÍA ARAGÓN

Belleza que hace oír su voz

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Esta escultural tapatía ha sido reconocida como una de las mujeres más bellas del mundo (segundo lugar en Miss Universo 2019), y hoy deleita a la audiencia con su carisma en Venga la Alegría, fines de semana, y próximamente en La Voz México, ella es, Sofía Aragón.

Desde temprana edad ya acaparaba reflectores. A los cuatro años tomaba clases de ballet: “Siempre me di cuenta de que me gustaba todo el mundo del espectáculo: me encantaba cantar, participé en varios concursos de canto cuando era chiquita. La verdad, siempre me ha gustado dedicar mi vida al arte, diferentes tipos de arte, baile, canto y los certámenes de belleza, que para mí tienen su parte de arte, involucra tu cuerpo, tu alma y tu cabeza. El Arte no solamente son las siete Bellas Artes, sino la expresión de tu cuerpo a través de tu alma”.

 

SOFÍA ARAGÓN

 

Sobre los estereotipos de los concursos de belleza, la Mexicana Universal 2019, expone: “Para todo hay opiniones, puntos de vista. Yo creo que un certamen de belleza en la actualidad involucra que una mujer esté más preparada, que esté más consciente de sí misma, de su cuerpo, de lo que significa ante el mundo. Cada vez más las mujeres nos damos cuenta de que no somos objetos de observación, al contrario, somos protagonistas de grandes historias, de grandes hazañas”.

“Nos hemos dado cuenta, al pasar del tiempo, que la mujer tiene una gran capacidad de prepararse y de involucrarse en la sociedad, a tal forma que son grandes mujeres las que han descubierto temas de científicos, tecnológicos, médicos. Entonces, en un certamen de belleza, el principal papel de la mujer es de alguna forma ser vocera o abanderar diferentes causas importantes para la sociedad y eso es una gran responsabilidad, porque le está dando voz a situaciones que a lo mejor no tienen voz o que no son escuchadas. Cuando una mujer descubre que a través de su voz es poderosa, nada la puede detener”, complementa.

 

Sobre su papel como conductora, nos dice: “Siempre me encantó el tema de poder utilizar mi voz… Cuando te das cuenta de que de que tu voz se vuelve poderosa para la causa que tú decidas y quieras abanderar, más te vas enamorando de involucrarte con utilizar esa herramienta que la vida te dio. Que Dios te dio, para un bien para la gente. Yo descubro que tengo un don de palabra. Desde chica empecé con temas de oratoria. Mi abuelo me enseñó todo lo que sé de oratoria, a través de un curso que se trajo a Guadalajara y ahí me empecé a darme cuenta de la importancia de saber utilizar nuestra voz y con un mensaje claro. A partir de los 20 años, ya daba conferencias acerca de la importancia de la salud mental y emocional, eso va de la mano con ser conductora, porque la conducción no es nada más pararte frente a una cámara a decir lo que sea, se trata de tener un punto de vista, de ser líder de opinión, de poder dialogar acerca de cualquier tema, de poder entrevistar a cualquier persona. Entonces me fui involucrando cada vez más y ahora es una de las cosas que más me gusta hacer”.

 

Sofía Aragón

 

Venga la alegría, programa matutino de TV Azteca, ha tenido gran aceptación en los últimos años, la conductora explica el fenómeno: “El éxito de Venga la alegría tiene mucho que ver con la autenticidad del programa y de sus conductores. Uno de los principales temas que vimos, antes de empezar con un fin de semana, fue que el productor y nuestros jefes, en general, nos dijeron que lo más importante era que no fingiéramos nada, al contrario, que encontráramos nuestra personalidad dentro de la conducción, que fuéramos nosotros mismos. Nos decían que la cámara y la televisión son transparentes y que absolutamente todo lo falso se nota. Lo más importante de este programa es que somos reales, auténticos, intentamos hacerle pasar a la gente un rato ameno, que se olviden por completo del estrés de la semana y recuerden cuáles son todas las razones por las cuales hay que atacarnos de risa y regresar a ser niños, y eso es lo que ha hecho que tenga tanto éxito”.

 

No obstante, reconoce que la conducción no es tan sencilla: “Es una vocación, porque tienes que darte cuenta de que te desnudas, de pies a cabeza, frente a la gente, entonces dices: ‘Éstas son mis heridas, estas son mis carencias, estos son mis miedos, también estas son mis fortalezas y eso es lo que soy’. Va a haber muchísima gente a la que no le va a gustar, muchísima a la que sí; va a haber gente con la que empaticemos, va a haber otros con los que no. Entonces, yo creo que la principal labor de cualquier persona que se dedica a esto es, punto número uno, fortalecerse emocionalmente para darse cuenta de que jamás la opinión de los demás va a validar quién es y, punto número dos, darte cuenta de lo que tú estás haciendo por los demás, aportar un granito de arena. Si lo que tú haces, lo haces con el corazón y con todo el amor del mundo, en ese momento, cualquier peso o cualquier dificultad se vuelve mucho más ligero”.

 

Sofía Aragón

 

La empatía juega un papel importante: “Tenemos esa habilidad o la capacidad, como equipo de Venga la alegría, de hacer sentir a los que están en casa que son parte de nosotros. Es hacerte sentir que estás acompañado, que no estás solo, que las mismas problemáticas a las que tú enfrentas, las enfrentamos nosotros. Es que sientas que tienes un grupo de amigos que está contigo, que te entiende, que tienen los mismos miedos y de alguna forma hablamos de todos los temas, mantenemos informada a la gente, tenemos cómo está multilateralidad en el que abarcamos muchos espacios que creo que las personas necesitan día con día para sentirse acompañadas”.

 

Como escritora, acaba de salir su tercer libro titulado De amor, no se muere: “Lo escribí a lo largo de este último año, yo estaba comprometida para casarme en noviembre del año pasado y en junio decidí poner fin a ese compromiso. Entonces escribí un libro acerca de la importancia de ser leal a ti mismo, de la importancia de tomar decisiones a partir de tu salud emocional, de tu salud mental, de lo que a ti te hace bien, jamás a partir de lo que opinen los demás. Hoy en día que hay tanto miedo al abandono, al rechazo, a sentirnos tan solos, que estamos dispuestos a aceptar, digamos, migajas de amor, migajas de cariño y no nos damos cuenta de que, como la frase que dice una de mis películas favoritas (Las ventajas de ser invisible), que nosotros aceptamos el amor que creemos merecer, creo que es importante que entendamos nuestro valor para que podamos merecer un amor más grande y, a partir de esa de esa primicia, nunca jamás volver a aceptar nada que nos dañe”.

 

 

Se describe en tres facetas:

Como me escritora: “Me considero una escritora con causa, escribo a partir de mis heridas para poder ayudar a otros a sanar sus heridas. Siempre he creído que mi voz y mi pluma tienen fuerza para darle luz a otras personas que se encuentran en la oscuridad”.  

Como conductora: “Soy una conductora muy joven, con mucha energía, muy alegre, muy autentica con muchas ganas de comerme el mundo. Soy una conductora con muchos proyectos por delante, La voz y Venga la alegría son los más importantes”.

Como mujer: “Soy entregada, apasionada por la vida, cada día encuentro más razones para soñar en grande, valoro mucho la importancia de mi voz. Soy muy dulce, muy tierna, me considero inteligente. Soy muy mujer”.

“Para mi ser muy mujer, es ser un ser repleto de energía femenina, lo cual significa fortaleza, entrega, amor, pasión. Ser un ser muy comprometido consigo mismo y que absolutamente nada lo detiene. Si tú te pones a pensar en esos momentos que una mujer necesita sacar la fuerza por los hijos, nada la limita”, concluye.

POLÍTICA

Núm. 277 – Diciembre 2022

Enrique Wong Pujada

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