EL GOZO Y LA MÚSICA

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¿Te imaginas cómo es preparar un taller de la Diosa Goza? 

¿Te has preguntado qué pasa en el interior de un compositor cuando crea su música? 

En artículos anteriores he compartido mi gozo por la música, por la danza y el canto. He tomado clases de voz. Además, siempre he querido tocar algún instrumento, principalmente percusiones. Por cierto, últimamente me ha llamado la atención tocar sonajas, sobre todo peruanas. Jamás me imaginé que tendría de roomie a un músico, cantautor, compositor, pedagogo, hombre medicina. 

 

Todo lo anterior me cohíbe un poco para escribir este pequeño artículo pues me siento muy fuera de mi zona de confort ante al tema, soy una gran ignorante en cuanto a música, solo sé que la disfruto y mi cuerpo la agradece infinitamente. Cuando escucho lo que me encanta, mi cuerpo inmediatamente responde vibrando y moviéndose sin pedirme permiso, se siente liberado, amado, alegre y gozoso.

 

El Gozo y la Música

 

Cuando me siento frente a la computadora para plasmar, “canalizar”, bajar o crear un taller que sea liberador, sanador y disfrutable, no solo escribo, también bailo, canto, respiro, río, y gozo con todo mi Ser lo que estoy haciendo. Imagino cómo se sentirán las mujeres con la música que elijo, les pregunto a mis seres cercanos cómo la sienten, les pido que me comenten y les invito a probar conmigo alguna dinámica. Hacer una lista de rolas para un taller me puede tomar varias horas y varios días hasta quedar satisfecha con lo que tengo debido a que mi compromiso con las personas que van a mis talleres o vienen a las sesiones terapéuticas individuales exige dedicación, seriedad y mucho gozo. Algunas veces me inspiro en las dinámicas para buscar la música y otras la misma música en mi cuerpo me va dictando la dinámica que requiere. 

 

Para transmitirles un poco lo que digo, les cuento que en el mismo instante en el que escribo estas líneas, estoy acompañada en mi proceso de escritura con música del proceso creativo de mi amigo Danilo, nos encontramos en acompañamiento mutuo. Justo ahora (5 de enero, 17:53 h) suena “algo” extra en lo que él está componiendo, eso hace que mis dedos se muevan a ese ritmo, mis caderas se inquieten, mis labios bailen sonriendo y mis ojos brillen más de lo normal, mis hombros hacen círculos y mi corazón late un poco más fuerte, de esta manera sé cuál canción quedará en la lista musical para una sesión de la Diosa Goza. El día que Danilo me mostró varias composiciones que ha hecho con Branko, otro amigo muy querido, ese día surgió en mi cuerpo entero un taller completo para mujeres que viven en la parte oriente de la Ciudad de México, a ellas dedico estas líneas sabiendo que muy pronto disfrutarán de este proceso creativo individual y colectivo. 

Bien, me retiro para dejarle la inspiración de la “hoja en blanco” a Danilo del Flow que como músico, cantante, compositor y pedagogo en música, tiene muchísimo que escribir de sus talentos y su sabiduría para compartir al mundo, así como de su proceso creativo y gozoso en el tema de la música.

 

“El sentido primario que obedece al estímulo sonoro es por excelencia el oído, más desde que me relaciono de forma consciente con la música, pienso que es solo la primera etapa de la hermosa relación que existe entre el sonido y el gozo que este nos produce. Pienso que el grado de experticia en cualquier área no garantiza el nivel de gozo que alcancemos ante una experiencia de tal contingencia. Priorizar la apertura, disposición y conexión que logremos, serán preponderantes a la hora de sumergirnos en un análisis que nos ayude a saber cómo fue el gozo experimentado. Desde aquí logro reconocer y experimentar distintos niveles de gozo en mi quehacer musical”.

 

“Desde los cuatro años comencé a relacionar canciones específicas y artistas concretos con mi núcleo familiar, si, así como se lee, -pareciera un estudio de caso realizado por un mini psicólogo analizando arquetipos pero era un poco más simple que eso-. Más bien lo veo como un momento de empatía musical familiar en donde afirmaba mis anhelos, dolores, y alegrías, entre varias emociones que recuerdo; me recorrían mientras hacía mi rito semanal de escuchar y repasar emocionalmente a mis familiares. Recuerdo el anhelo de tocar con mis vecinos y amigos de niño asignándoles los instrumentos que teníamos con mi hermana hasta ese entonces, este gozo lo siento muy visceral”.

 

El Gozo y la Música

 

“Por otra parte, el gozo musical que experimento en la pedagogía ocurre en tercera persona porque me lo obsequia el ser con quién intercambio conocimientos en ese momento. Y es que intensiono vivir las experiencias pedagógicas desde el máximo nivel de empatía posible de acuerdo a la motivación, objetivo y conocimiento propio que maneje el o la estudiante. El gozo no es solo el resultado de integrar información sino más bien ver el proceso de cada ser buscando, reconociendo, encontrando… y es que me apasiona tanto cada nivel del proceso vivido por mis estudiantes, me reconozco en cada una y uno de ell@s, por lo que su experiencia de gozo al lograr interpretar, crear, o ejecutar una pieza musical me llega a través de una sonrisa o una mirada de esas que te dicen: lo logré”.

 

“Hay momentos y situaciones que conservo con mucho cariño en cuanto a mi vínculo amoroso con la música, uno de ellos es la cantidad de veces que “expresaban” en casa mi extensa estadía en el baño jugando con el piano eléctrico de mi hermana. Era un teclado marca Yamaha que sonaba muy bien, tenía buenos ritmos pregrabados y una buena cantidad de posibilidades a la hora de elegir un sonido para crear melodías, el teclado era monofónico (suena una tecla a la vez) pero traía un arpegiador entretenido que me dejaba pegado en el baño sus 45 minutos…También desde niño gozo imitando el canto de los pájaros o recreando el beat de una batería no importando el genero musical, o percutiendo las palmas , al mismo tiempo que libero un sonido de mi boca con afinación controlada (percusión corporal),era mi pasatiempo mientras acompañaba a mi abuela a la feria o tianguis, otra era imitar el zumbido de una mosca y hacerlo por horas… desde ahí siento que la música es un superalimento, me nutre de información propia y de los demás, es mi forma favorita de sacar emociones, cuando la ejecuto necesito mover mi cuerpo, así aumento mi precisión rítmica.- El Gozo por la música me llevó a aprender de historia, biología, matemáticas y hasta ahora que me regaló el poder  de usar el lenguaje para expresarles mi gozo musical. “

 

“Finalmente, pienso que el gozo experimentado al crear mi música, es una instancia en la que soy cuidadoso. Intento conectarme con el plano del inconsciente creativo/colectivo y traducirlo en sonido, principalmente con la guitarra, ese es el instrumento musical con el que mejor traduzco mis ideas musicales, me permite percutir las cuerdas creando ostinatos rítmicos bailables, de preferencia afrocaribeños, si lo repito en forma de loop un rato , el color de la atmósfera me regala melodías y aveces textos, solo aveces… Intento crear la música y texto necesario para recrear el gozo que me produce vivir, por ende las temáticas que abordo en mi música tratan de seres y situaciones que admiro y amo. Visualizo cada texto como una invocación mágica que recrearé el tiempo que corresponda a la emoción invocada. Por eso canto a mis amores, hijo, mamagüela, madre, compañera, gozo de vivir, Cimarrones, entre otros. Observando el trabajo musical que presento en las redes sociales y mi show en vivo 2022, todo se traduce a las canciones de mis amores, son las invocaciones más bellas que he logrado crear en este y otros planos de la existencia.”

 

Si te interesan mis cursos u otro servicio musical contactame en danilodlflow@gmail.com 

SALUD

Núm. 277 – Diciembre 2022

Enrique Wong Pujada

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